“¿Qué le inyectaron a Neruda?, ¿Dihidropiridina, Dipirona o Dolopirona?”

velorio_neruda_fotoevandrotexeiraMéxico DF.- En entrevista telefónica desde Viña del Mar, un médico que ejercía en 1973, analiza el Caso Neruda, aporta datos desconocidos sobre sus contemporáneos y pone en duda el medicamento que aplicaron al paciente Pablo Neruda en la Clínica Santa María: “Pienso que deberían buscar Nifedipina (Dihidropiridina) en los restos del poeta que se examinan en Chile y Estados Unidos, los laboratorios de la Universidad de Carolina del Norte deberían extender su búsqueda para saber qué le inyectaron a Neruda el 23 de septiembre de 1973: Dihidropiridina, Dipirona, Dolopirona, u otro componente tóxico. El enrojecimiento de ‘la guata’ tras la inyección, de lo que se habló, también la produce el fármaco Dihidropiridina al dilatar los vasos sanguíneos, una sobredosis pudo matar a Neruda”.

  La identidad del doctor fue corroborada en el registro del Colegio Médico, luego de un par de videoconferencia por Skype, nos comunicamos telefónicamente a su consultorio; debido a la información delicada el doctor chileno pidió el anonimato, accedí entrar en contacto con el médico después de mirar sus fotografías de la época y al escuchar los antecedentes que cuadran con el presunto asesinato de Neruda. Confieso que en 400 entrevistas que he publicado en Clarín.cl es la primera vez que guardaré el secreto del entrevistado, me hago totalmente responsable de la información que aquí presentamos, la identidad del doctor está corroborada y los indicios que aporta podrían esclarecer el Caso Neruda.

 MC.- Doctor, ¿no le parece raro que la Clínica Santa María “extravió” el expediente del paciente Pablo Neruda?

DR.- Al ser la Clínica Santa María un establecimiento ocupado militarmente, todo el “personal” estaba “al mando” de la dirección de los ocupantes -no necesariamente médicos-, eso ocurrió en todos los hospitales y clínicas después del golpe de Estado. Por lo tanto, la documentación y las historias clínicas que se hicieron durante esa ocupación -sobre todo las fichas que le  interesaban especialmente a la dictadura- nunca pasarían al archivo de la clínica. Si el expediente médico de Neruda está en alguna parte, será en algún archivo militar, pero no en los archivos de la Clínica Santa María. Lo lamentable de esto, si la hipótesis del presunto asesinato de Neruda es correcta, es pensar que el poeta se metió involuntariamente en la boca del lobo creyendo que ingresaba a una clínica segura.

 MC.- ¿Conoció a las enfermeras del Caso Neruda?

DR.- Recuerdo que una enfermera me dijo que la habían asignado a la Clínica Santa María desde el Hospital Militar, y en 1974 la dictadura recompensó sus servicios “heredándole” el departamento amueblado del doctor Eduardo Paredes –ubicado en la Torre San Borja, diagonal Paraguay-, el doctor Paredes fue detenido el 11 de septiembre de 1973 en La Moneda, la viuda del doctor Paredes fue desalojada y partió al exilio. Nunca olvidé mi conversación con aquella enfermera del Hospital Militar –todavía conservo las fotografías de la época-, si revisan el registro público de la propiedad o los domicilios de las enfermeras de la Clínica Santa María sabrán de quién estoy hablando, por lo menos una enfermera está ocultando sus vínculos con el Hospital Militar.

 MC.- ¿De quién está hablando?

DR.- Yo te doy los datos y las fotografías; ustedes tendrán que investigar: ¿qué hacía la enfermera inmediatamente después del golpe en la Clínica Santa María?, ¿por qué la trasladaron del Hospital Militar?, ¿quién era su jefe?, ¿quién paga su jubilación?, resulta imprescindible contar con la lista completa de enfermeras, médicos, administrativos y auxiliares de limpieza que trabajaron en la Clínica Santa María en septiembre de 1973.

 MC.- ¿Conoció al doctor Sergio Draper?

DR.- No, él dice que entró a trabajar a la Clínica Santa María el 20 de septiembre de 1973, Neruda ingresó el 19, ¿raro, no te parece?, Draper dice que dejó a su paciente encargado al “doctor Price”, pero no “recuerda” el nombre de pila del “doctor Price”. Insisto: conocí a la enfermera que recibió, como recompensa por sus servicios, el departamento del doctor Paredes asesinado por la dictadura después de su detención el 11 de septiembre en La Moneda.

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MC.- El doctor Sergio Draper tiene su consultorio en la Av. Salvador #130 (Piso 3), Providencia (teléfono: 366 2000). ¿Estaría interesado en hacerle alguna pregunta?

DR.- No. Le corresponde a la Policía de Investigaciones aclarar cuál fue el papel de Sergio Draper en el asesinato del presidente Eduardo Frei Montalva y en el presunto asesinato de Neruda.

 MC.- En las tres universidades chilenas, de la época, donde se podía estudiar medicina no existen los registros de ningún “doctor Price”, según la descripción de Sergio Draper, “Price” podría ser Michael Towley (agente de la CIA). ¿Cómo ubicar al “doctor” Price?

DR.- Esa pregunta debe responderla Sergio Draper, el “doctor” Price podría ser un piloto de apellido compuesto: “Rose-Price”, o un coronel de Carabineros: “Eduardo Price Quinteros”, no lo sé. Insisto: la Clínica Santa María, como todos los centros médicos, estaba intervenida por la dictadura, después de leer la descripción de “Price” y estudiar las raras circunstancias en las que murió Pablo Neruda, yo no descartaría investigar al doctor Hartmut Hopp (jerarca de la Colonia Dignidad), sabemos que Hopp había regresado de Estados Unidos, tenía 28 o 29 años y se “movía” sin problemas en el entorno de clínicas, hospitales y laboratorios universitarios, en su calidad de médico en trámites de revalidación del título. También tengo mis sospechas en el doctor Manfred Jurgensen Caesar (colaborador de la Central Nacional de Inteligencia), lo recuerdo y cuadra perfectamente en la descripción del “doctor Price”, me dolió verlo en la lista de los médicos al servicio de la dictadura, era un tipo simpático, pero hemos conocido a peores hipócritas. Ambos doctores –Hopp y Jurgensen- se parecen al “doctor” Price, ambos trabajaron para la dictadura de Pinochet.

 MC.- El doctor Sergio Draper declaró a la Revista Ñ que inyectó “dipirona” a Neruda (06/09/2011); en cambio, Matilde Urrutia dijo al diario La Opinión que la inyección fue de “dolopirona” (05/05/1974). ¿Qué medicamento produce los síntomas que aceleraron la muerte de Neruda?, ¿dipirona o dolopirona?

DR.- Yo sospecho del Nifedipino -que en la época se conocía bajo una sigla del laboratorio Bayer: “Bay a 1040”-. En muchos lugares del mundo, Chile incluido, el Nifedipino se  inyectaba intraabdominalmente a animales de experimentación para obtener la información científica previa a su comercialización (con el nombre de Adalat) para determinar las dosis no  peligrosas utilizables vía oral en pacientes hipertensos. Es un estupendo medicamento, pero desde entonces se sabía que en sobredosis mataba. Los estudios -con la substancia inyectable- se realizaban en laboratorios universitarios, en Chile, si estoy bien informado: en la Universidad Católica. Si tengo razón en mi sospecha, puedo agregar que considero un truco que los testigos hablen de una inyección de “Dipirona”; quizás para argumentar una equivocación, porque el “Bay a 1040” tiene un nombre químico parecido: Dihidropiridina.

 Pienso que deberían buscar Nifedipina (Dihidropiridina) en los restos del poeta que se examinan en Chile y Estados Unidos, los laboratorios de la Universidad de Carolina del Norte deberían extender su búsqueda para saber qué le inyectaron a Neruda el 23 de septiembre de 1973: Dihidropiridina, Dipirona, Dolopirona, u otro componente tóxico. El enrojecimiento de “la guata” tras la inyección, de lo que se habló, también la produce el fármaco Dihidropiridina al dilatar los vasos sanguíneos, una sobredosis pudo matar a Neruda.

 MC.- ¿Qué piensa de los primeros exámenes forenses y el reporte de la metástasis del cáncer de Neruda?

DR.- Neruda padecía cáncer en la próstata, nadie pone en duda el diagnóstico de ingreso a la Clínica firmado por el doctor Vargas Salazar; al poeta lo operaron dos veces en Francia cuando era Embajador y al regresar a Chile recibió 56 sesiones de radioterapia de cobalto en tres meses (a principios de 1973), a pesar de la metástasis Neruda podía viajar a México el 24 de septiembre, no había razón alguna para decir que estaba agónico cuando su esposa lo dejó para ir a buscar varias cosas a Isla Negra el 23 de septiembre; el exilio a México ya estaba decidido y organizado. Lo que interesaba a los presuntos asesinos era impedir que Neruda saliera de Chile, porque tendría consecuencias que los militares querían evitar. Lo importante es saber, después de comprobar que los restos son efectivamente de Neruda, es si aún se pueden detectar substancias que -inyectadas en su abdomen- le provocaron un shock -irreversible, de no ser tratado de inmediato- como informó El Mercurio (24 de septiembre de 1973). Mario, tú dices que El Mercurio retomó la información del boletín de prensa de la Clínica Santa María fechado la noche del 23, eso tiene sentido, lo raro es que el Certificado de defunción fue emitido al día siguiente (24), el Certificado está firmado por el doctor Vargas Salazar, quien no estuvo de turno la noche del 23, la Clínica no emitió el Certificado de defunción la noche del 23, el Certificado de defunción no reporta lo mismo que el boletín de prensa de la Clínica Santa María, retomado por El Mercurio y La Tercera y La Prensa de Santiago.

 MC.- ¿Es necesario comprobar que los restos óseos pertenecen a Neruda?, ¿no es algo obvio?

DR.- La determinación del ADN es de suma importancia, los militares pudieron conseguir un esqueleto con metástasis ósea; no es suficiente identificar los restos exhumados de Neruda por la ropa, o por el color del féretro.

 MC.- Finalmente, ¿estaría interesado en estudiar los resultados de la exhumación de Neruda?

DR.- Sí, los resultados de los exámenes son de interés general, por sus implicaciones judiciales e históricas; para los médicos los resultados serán materia de estudio durante años, habrá que esperar un par de meses para que terminen las pesquisas forenses.

Poli Délano: “Neruda se hubiera convertido en un enemigo muy peligroso para Pinochet”

poli_dlanoMéxico DF.- En entrevista digital desde Ñuñoa, Poli Délano (1936), habla de la exhumación de Pablo Neruda: “La decisión judicial de exhumar el cuerpo de Neruda me pareció acertada y justa, ya que había dudas razonables sobre la posibilidad de que el poeta hubiese sido asesinado. Al parecer estaba decidido a viajar a México, y en ese caso se hubiera convertido en un enemigo muy peligroso para Pinochet, pues la potencia de su voz podía alcanzar cualquier rincón del mundo. No hay que olvidar que la dictadura ordenó los asesinatos de Orlando Letelier, en Estados Unidos, y del general Carlos Prats, en Argentina, así como el de Eduardo Frei Montalva, en Chile”.

  Autor de varios libros de cuentos: Gente solitaria (1960), Vivario (1971), Cambio de máscara (1973),Dos lagartos en una botella (1976), Solo de saxo (1998), entre otros. Recibió el Premio Casa de las Américas (Cuba, 1973) y el Premio Nacional de Cuento (México, 1975). También escribió las novelas:Cero a la izquierda (1966), Cambalache (1968), En este lugar sagrado (1977), Piano-bar de solitarios(1983), El hombre de la máscara de cuero (1984), El verano del murciélago (1986), Como si no muriera nadie (1987), Casi los ingleses de América (1990), Muerte de una ninfómana (1996), Humo de trenes(1997), En este lugar sagrado (1998), La cola (1999), Este banco del parque (2002), El amor es un crimen (2005), Estás ahí (2005), Y tú no me respondes (2010).

 En la actualidad, Poli Délano escribe sus “Memorias Mexicanas”, en noviembre estaba invitado a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2012 (dedicada a Chile), desafortunadamente no pudo asistir, finalmente en marzo visitó fugazmente México, en entrevista con Clarín.cl el gran narrador chileno cuenta el pretexto de su reciente viaje: “se realizó en Mérida –Yucatán- un homenaje al escritor Rafael Ramírez Heredia, quien fue uno de mis más grandes amigos, y no quise faltar. Encontré viejos amigos, como Oscar Oliva, David Martín del Campo, Juan Villoro, Mónica Lavín, Rosa Beltrán, Hernán Lara Zavala. Pero no pude quedarme unos días en el DF. México es una parte muy importante de mi vida”.

 MC.- Poli, ¿qué piensas de la exhumación de Pablo Neruda?

PD.- La decisión judicial de exhumar el cuerpo de Neruda me pareció acertada y justa, ya que había dudas razonables sobre la posibilidad de que el poeta hubiese sido asesinado.

 MC.- ¿Qué significado hubiera tenido el regreso de Neruda a México en septiembre de 1973?

PD.- Al parecer estaba decidido a viajar a México, y en ese caso se hubiera convertido en un enemigo muy peligroso para Pinochet, pues la potencia de su voz podía alcanzar cualquier rincón del mundo. No hay que olvidar que la dictadura ordenó los asesinatos de Orlando Letelier, en Estados Unidos, y del general Carlos Prats, en Argentina, así como el de Eduardo Frei Montalva, en Chile.

 MC.- ¿Cuándo viste a Neruda por última vez?

PD.- La última vez que conversé con Pablo Neruda fue por los comienzos de abril de 1973. Fui a visitarlo a su casa de Isla Negra. Lo encontré desmejorado. Me recibió en su biblioteca.

 MC.- ¿De qué temas conversaron?

PD.- Hicimos algunos recuerdos de París y me sugirió -ya lo había hecho varias veces- que escribiera una novela basada en las navegaciones de mi antepasado Amasa Délano, capitán de barco que motivó la breve novela “Benito Cereno” de Herman Melville. El poeta tenía uno de los únicos ejemplares existentes de las memorias de ese marino del siglo XVIII. El libro aún está en La Chascona, su casa de Santiago. Estuve con él poco rato, porque se cansaba y, además, había otros visitantes esperando turno para saludarlo.

 MC.- ¿Qué noticias tenías de la Fundación diseñada por Neruda en 1973?

PD.- Neruda tenía un terreno bastante amplio en la costa –Cantalao- y su sueño -que no se cumplió- era construir en él una especie de villa con cabañas donde los escritores jóvenes pudieran retirarse a escribir por una temporada.

 MC.- ¿Conservas cartas inéditas de Neruda a Luis Enrique Délano?

PD.- No. En el primer capítulo de Memorias neoyorquinas (2009) publiqué una carta muy dramática que mi padre le escribió a Neruda desde el barco Virgilio, en que viajamos a Chile desde Francia, después de la caída de Madrid. Las cartas inéditas de Neruda a mi padre están en los archivos de la Fundación Pablo Neruda.

 MC.- ¿Dónde quedaron las fotografías de Neruda tomadas por tu mamá?

PD.- En el libro recién editado “Lola Falcón por las calles del mundo”, que reúne unas 200 fotos de mi madre, hay dos de Neruda con barba, en la clandestinidad, a fines de los años 40. En 1948, poco antes de su partida a caballo hacia Argentina, estuvo oculto casi un mes en nuestra casa, la Hormiguita también. Nos tocó la Navidad de ese año y el regalo que me hizo fue una caja con conchas y caracoles de Chile. En la tapa de la caja escribió -con su tinta verde- MOLLUSCA CHILENSIS. Todavía la conservo.

 MC.- ¿En qué actividades participarás para conmemorar el 40 aniversario luctuoso de Neruda?

PD.- No sé cómo vienen los homenajes por los 40 años. Todavía no me han invitado.

 MC.- ¿Cuándo terminarás de publicar los tres volúmenes de tus memorias?

PD.- Apareció hace unos cuatro años mi primer libro de memorias, sobre mi preadolescencia en Nueva York. Tengo escrita una parte del segundo, que será “Memorias Mexicanas”. Recoge dos épocas: mi infancia (1940-1946, en el DF) y mi exilio (1974-1984), mitad en el DF y la otra en Cuernavaca, donde fui coordinador del taller literario del IRBAC.

 MC.- Finalmente, ¿tienes planes para regresar a México?

PD.- En noviembre pasado no pude viajar a México, a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, debido a un accidente que me inmovilizó. Pero ahora en marzo se realizó en Mérida –Yucatán- un homenaje al escritor Rafael Ramírez Heredia, quien fue uno de mis más grandes amigos, y no quise faltar. Encontré viejos amigos, como Oscar Oliva, David Martín del Campo, Juan Villoro, Mónica Lavín, Rosa Beltrán, Hernán Lara Zavala. Pero no pude quedarme unos días en el DF. México es una parte muy importante de mi vida.

Mario Casasús: “La Fundación Neruda defiende el orden legal de Pinochet”

mariocasasusMario Casasús, el más destacado investigador de la muerte de Pablo Neruda, denuncia las responsabilidades de los que tenían el deber moral, político e institucional de preservar el legado del vate chileno y no lo hicieron: Matilde Urrutía y el presidente de la Fundación Neruda

 Entrevista exclusiva para LINKIESTA

“Dejo a los sindicatos
del cobre, del carbón y del salitre
mi casa junto al mar de Isla Negra.
Quiero que allí reposen los maltratados hijos
de mi patria, saqueada por hachas y traidores,
desbaratada en su sagrada sangre,
consumida en volcánicos harapos”                    
Pablo Neruda. Testamento I, Canto general (México, 1950)
 

El periodista mexicano y nerudista Mario Casasús es coautor, junto al sociólogo chileno Francisco Marín, del polémico libro “El doble asesinato de Neruda” (Ocho Libros Editores) presentado en la Feria del Libro de Santiago el 31 de octubre de 2012.

En esa publicación los autores recogen el testimonio y la denuncia de Manuel Araya, quien había sido nombrado por el Partido Comunista de Chile como chofer, guardaespaldas y asistente del  poeta Pablo Neruda y que trabajó al servicio del mismo hasta el día de su muerte, ocurrida en la Clínica de Santa María de Santiago de Chile, la noche del 23 de septiembre de 1973.

Pablo Neruda se encontraba hospitalizado en la clínica protegiéndose de los militares y en la espera de viajar hacia Ciudad de México ya que el gobierno de ese país le había otorgado el asilo político debido a la situación que atravesaba Chile, donde 12 días antes se había  instalado la dictadura militar al mando del general Augusto Pinochet.

La versión oficial de la muerte de Neruda refiere un agravado del cáncer de próstata del que sufría el poeta desde ya casi dos años. Sin embargo, Manuel Araya nunca creyó en la historia oficial. Denuncia que el mismo Pablo Neruda pocas horas antes de su muerte le comunicó que un médico le había hecho una extraña inyección en el estómago por la cual éste se había inflado mucho, y se dice seguro que el poeta fue asesinado por agentes de la dictadura.  Después de haber recibido la  llamada de Neruda el 23  de septiembre, Manuel Araya fue secuestrado por los militares y detenido en el Estadio Nacional donde fu sometido a violentas torturas por ser  el hombre de confianza del “comunista Neruda”. Sólo al salir de allí, 45 días más tarde, se enteró de que el poeta había muerto.

El juez chileno Mario Carroza, ha ordenado la reapertura del caso y la exhumación del cadáver de Pablo Neruda se ha realizado el pasado 8 de abril. El cuerpo del poeta será trasladado desde la casa museo de Isla Negra donde descansaba, hasta Santiago de Chile, donde un equipo nacional e internacional lo analizará en búsqueda de substancias extrañas.

Mario Casasús, el más destacado investigador de la muerte de Pablo Neruda, nos aclara en esta entrevista, algunos puntos oscuros de la historia, pero sobre todo, denuncia las responsabilidades de los que tenían el deber moral, político e institucional de preservar el legado del vate chileno y que por conveniencias políticas y por codicia no lo hicieron: la esposa de Pablo Neruda en aquel entonces, y la Fundación Neruda en la persona de su presidente.

Mario, antes que todo, vamos a comenzar con el título del libro, ¿por qué “El doble asesinato de Neruda”?

El presunto asesinato biológico ocurrió el 23 de septiembre de 1973, en la víspera del viaje de Neruda a México, todo estaba preparado: el avión, los salvoconductos, el equipaje, los libros y documentos notariales de la Fundación Cantalao que Neruda diseñó en 1973, por cierto el gobierno de México había decidido respaldar económicamente el proyecto del poeta para becar a jóvenes escritores y artistas latinoamericanos. Sin duda, Neruda sería la figura clave en el exilio chileno, convocaría a sus amigos intelectuales y políticos de todo el mundo, imagino que también trabajaría con las autoridades mexicanas una estrategia para proteger sus derechos de autor, sus bienes inmobiliarios y el cumplimiento del que fue  su verdadero testamento político: Cantalao.

El “doble asesinato de Neruda” hace referencia  al secuestro del legado, a la traición cometida por Juan Agustín Figueroa respecto al incumplimiento de la última voluntad del poeta, al asesinato de su espíritu e imagen, a la prostitución de la Fundación Neruda con lo peor del pinochetismo. Previo al Centenario de Neruda (2004), la Fundación decidió invertir sus derechos de autor (2.3 millones de USD) en la empresa Cristalerías Chile, propiedad de Ricardo Claro – quien fue asesor de Pinochet desde el 12 de septiembre de 1973,  coordinador de la visita de Kissinger a Chile en 1976, patrocinador de los servicios de inteligencia de la dictadura y facilitador de dos barcos de su compañía Sudamericana de Vapores como centros de traslado y tortura. Otro caso que demuestra el nulo compromiso con la poesía e ideología del poeta que tiene la  Fundación Neruda es cuando esta avaló  la falsificación de tres libros: la Antología Popular de 1972, Los Cuadernos de Temuco y los Discursos parlamentarios.

Podría pasar todo el día enumerando las irregularidades financieras y denunciando el perfil político de la Fundación, pero aquí quisiera mencionar la noticia más nefasta de este año: la Fundación Neruda humilló a los trabajadores del Sindicato de Isla Negra, La Sebastiana y La Chascona que se habían ido a la huelga por mejoras salariales amenazándolos  con despidos masivos y de sustituirlos con aparatos de audio-guías.

La Fundación Neruda representa entonces la antítesis de todo  lo que fue el poeta: Neruda promovió ante el gobierno de Salvador Allende la creación de la Universidad Mapuche, pero el presidente vitalicio de la Fundación Neruda, quien además es abogado  y rico latifundista, ha sido quien ha pedido y logrado que la Ley Antiterrorista, herencia de la dictadura, fuera aplicada en los juicios contra los mapuches en 2003; Neruda invitó a los rectores de las universidades chilenas, a los sindicatos y a la Sociedad de Escritores para que administraran su fundación, en cambio Juan Agustín Figueroa invitó a su esposa, a su hermana, a su mejor amigo, a un abogado del despacho Figueroa & Asociados, convirtiendo la Fundación en el fundo privado del latifundista Juan Agustín Figueroa.

¿Qué expectativas tienes respecto a la exhumación del cuerpo de Pablo Neruda?

Los exámenes forenses buscarán determinar dos cosas: la presencia de medicamentos y substancias tóxicas, aunque  40 años después sea poco probable.  El  juez, además,  todavía no ha decidido si enviar algunas muestras a los laboratorios más avanzados del mundo,  por ejemplo en Suecia, Suiza y Canadá. Los  abogados querellantes Eduardo Contreras y Rodolfo Reyes lo han solicitado, pero el juez no ha emitido su fallo-, es decir, por el momento el equipo forense lo integran 4 chilenos y 4 extranjeros, sin embargo deberían incluir a los científicos de Suecia, Suiza y Canadá para mejorar las posibilidades técnicas de los laboratorios. Estoy convencido que mientras más científicos participen en la investigación forense tendremos más posibilidades de llegar a la verdad.

El segundo objetivo, viable en cualquier país, sería ubicar la metástasis del cáncer en la pelvis derecha. Nosotros creemos que el cáncer de Neruda estaba controlado después de dos operaciones en Francia y 56 sesiones de radioterapia de cobalto aplicadas en Valparaíso en 1973.

La radiografía de Neruda del 6 de diciembre de 1972 describe una pelvis normal; Matilde Urrutia dijo que el pronóstico de vida de Neruda era de 5 a 6 años –a partir de las operaciones en Francia. Resulta significativo que le realizaran la segunda operación, nunca se hubiera realizado si el cáncer hubiera estado ramificado. El 19 de septiembre de 1973, al ingresar Neruda a la Clínica Santa María,  los médicos dieron el pronóstico de un año de vida, es decir, el golpe de Estado efectivamente había afectado al poeta quien también padecía una complicada infección urinaria (lo sabemos por los exámenes de orina que están en el expediente judicial). La pregunta entonces sería: ¿Por qué murió Neruda en la víspera del exilio?, ¿de qué falleció el poeta?

El certificado de defunción reporta: “caquexia cancerosa”, un síndrome de extrema desnutrición, estado catatónico y perdida de facultades motoras e intelectuales. El problema es que el boletín de prensa y el certificado de disfunción redactados por la clínica no son compatibles entre sí. En el primer documento se hace  referencia a un “paro cardiaco” y ese  boletín de la clínica fue retomado por El Mercurio: “El poeta Pablo Neruda falleció anoche víctima de un paro cardiaco que provocó el deceso a las 22.30 horas. Se informó que al momento de su muerte lo acompañaban su esposa, Matilde Urrutia, y su hermana Laura. El vate chileno había sido internado en estado grave en la mencionada clínica el sábado (22). Posteriormente a consecuencia de un shock sufrido luego de habérsele puesto una inyección su gravedad se acentuó” (24/09/1973).

¿Qué impresión te causó Manuel Araya, el chofer de Neruda? La primera declaración pública de sus sospechas respecto al asesinato de Neruda al parecer la hizo en 2004. ¿Por qué tantos años  después de la muerte del poeta?

Manuel Araya fue detenido y torturado el 23 de septiembre de 1973 y su hermano,  Patricio Araya,  fue detenido y desaparecido el 12 de marzo de 1976, creemos  para enviarle un mensaje al chofer de Neruda o porque lo confundieron con  Manuel. El 6 de febrero de 1977, murió por consecuencia de una golpiza Homero Arce. El era  secretario y amigo del poeta, un policía lo entregó  a los organismos de inteligencia, lo arrestaron y al ponerlo en libertad falleció en el Hospital Barros Luco. El doctor Francisco Velasco –copropietario de la casa de Neruda en Valparaíso– fue torturado en el barco El Lebú, los marinos sabían quién era, se burlaron de su amistad con el poeta.  El restaurador de las casas de Neruda, Jaime Maturana,  fue torturado en Villa Grimaldi y tiene dos hermanos detenidos desaparecidos por la dictadura. En resumen: hubo un cerco represivo en contra de los amigos y colaboradores más cercanos de Neruda. Don Manuel Araya denunció en 1974 el asesinato de Neruda ante la viuda Matilde, pero ella  no le hizo caso. Recordemos que no había prensa independiente durante la  dictadura. Don Manuel había quedado aislado y atemorizado.

Con el retorno de la “democracia”, Don Manuel insistió en denunciar el asesinato de Neruda, pero nadie lo tomó en serio: el primer  gobierno de la Concertación había pactado  con Pinochet y el  segundo gobierno de la Concertación  lo había rescatado  del juicio en Madrid, resultó por lo tanto  inútil hacer la denuncia. La fecha que citas, 2004,  está comprobada por partida doble: el periódico El Líder –del puerto de San Antonio– en 2004 publicó la denuncia de Ayala que fue retomada en mayo de 2011 por la revista Proceso. Entonces  nadie le hizo caso porque  toda la prensa cultural  estaba enfocada en el Centenario de Neruda. Si  bien El Líder es un diario regional que pertenece a la cadena deEl Mercurio, que envía despachos a las agencias de prensa de todo el mundo, El Mercurioentonces  no hizo nada para difundir la exclusiva mundial.

El segundo documento que prueba la fecha de 2004 es una carta de respuesta de la oficia de Ricardo Lagos (el tercer gobierno de la Concertación que continuó con el legado de Pinochet), donde niegan a Manuel Araya audiencia con el presidente de Chile, por “problemas de agenda”.

Le creo a Don Manuel Araya, lo he confrontado en vivo y por teléfono, he seguido la pista a todas sus declaraciones y en lo fundamental no miente, tampoco se ha equivocado en las fechas y circunstancias de noviembre de 1972, a septiembre de 1973.

¿Cuál era la última voluntad de Pablo Neruda?, ¿en qué consistía la fundación diseñada por Neruda?

Annalisa, voy a citar textualmente lo que escribí para El doble asesinato de Neruda:

“Los estatutos de la Fundación Cantalao –publicados íntegramente en el capítulo final de este libro– puntualizan cada uno de los términos, cláusulas y artículos transitorios para la ‘Fundación de Beneficencia cuyo objeto será la propagación de las letras, las artes y las ciencias, en especial en el litoral comprendido entre San Antonio y Valparaíso.  En el artículo quinto –relativo al Consejo Directivo y Ejecutivo­– la fundación se compondrá de 7 miembros: a) dos representantes de Pablo Neruda, b) los rectores de la Universidad de Chile, de la Universidad Católica y de la Universidad Técnica del Estado, o las personas que en su representación designen, c) un representante de la Central Única de Trabajadores  y d) un representante de la Sociedad de Escritores de Chile”. (Notaría pública de Casablanca; Región de Valparaíso, 1973).

El Directorio de la Fundación Cantalao refleja la pluralidad de voces, el afán académico y el perfil político que deseaba Neruda para la administración de sus derechos de autor, biblioteca y bienes inmobiliarios. Era su testamento, legalizado ante un Notario Público de Casablanca, en la Región de Valparaíso. La Universidad de Chile aceptó la encomienda: “El Comité  Directivo Superior de la Universidad de Chile había adoptado, el 9 de mayo de 1973, la decisión de participar en la Constitución de la entidad denominada Cantalao” (Neruda. Las furias y las penas, 2008). Las instalaciones de la Fundación Cantalao incluirían “dependencias para huéspedes, un teatro, espacios abiertos y cerrados para exposiciones de cerámica y esculturas, un acuario y un establecimiento para la exposición permanente de conquiliología” (Notaría de Casablanca; Región de Valparaíso, 1973).

Entonces, ¿qué fue del testamento de Neruda?

Vuelvo a citar lo que escribí en El doble asesinato de Neruda: “Las contradicciones de Matilde sobre la herencia del poeta están a la vista: “El 11 de septiembre de 1973, el abogado Sergio Insunza llegaría con los estatutos de la Fundación Pablo Neruda, con el testamento de Pablo”, escribe al inicio de sus memorias. Luego se retracta: “Pablo no dejó testamento” (Mi vida junto a Pablo Neruda, 1986). Aída Figueroa (hermana de Juan Agustín Figueroa y esposa de  Sergio Insunza, abogado de Neruda y ministro de la Justicia del gobierno de Salvador Allende)  cometió una indiscreción –en 1974– al deslindar los trámites realizados por su esposo Sergio Insunza, el abogado de Neruda: “Había hecho un testamento, que estaba redactado. Faltaba sólo afinarlo y darle forma legal” (Funeral vigilado, 1978). Atando los cabos sobre la posesión efectiva de la herencia del Nobel chileno, queda una duda: ¿Neruda dictó testamento y lo han ocultado, al igual que los estatutos de Cantalao?”.

¿La Fundación Neruda está preservando la herencia material e inmaterial del poeta?

No, la Fundación Neruda es  la metáfora de la transición chilena: reivindican al pinochetista Ricardo Claro, lucran con el legado y  lo prostituyen al extremo del absurdo: la Fundación Neruda autorizó al corrupto empresario Ángel Maulén el   seudónimo para la lujosa cadena de Hoteles Neruda en Santiago y Viña del Mar, la Fundación autorizó al corrupto empresario Sebastián Piñera el seudónimo para la Sala NERUDA VIP de LAN Chile, la Fundación es un burdel cultural para los turistas europeos y norteamericanos, les venden de todo un poco, como vino tinto Neruda, chocolates Neruda, ropa Neruda, postales con la foto de Neruda, llaveros y otros artículos de la miscelánea privada de Juan Agustín Figueroa.

La Fundación Neruda no respeta la última voluntad del poeta y hasta se burla de su legado. Lee lo que dijo Juan Agustín Figueroa: “Cuando Matilde quiso darle forma jurídica a la fundación recurrió a mí; ahora, se conservaban algunos borradores de las ideas primitivas de Pablo con respecto a la fundación” (La Nación 09/06/2005). ¿Idea primitiva?, el Consejo de Administración de la Fundación Cantalao es vanguardista, plural y académico.

Annalisa, lee lo que dijo el director de la Fundación Fernando Sáez: “La Fundación Cantalao no se alcanzó a firmar, nunca tuvo personalidad jurídica ni legalidad, porque fue una idea que tuvo Neruda al final de sus días” (El Dínamo 13/02/2013). El 11 de septiembre de 1973 Neruda recibiría los documentos de la personalidad jurídica de la Fundación Cantalao, Homero Arce hizo las diligencias en La Moneda y el presidente Salvador Allende hubiera ido a Isla Negra de no ser por la sedición golpista, decir que el testamento político de Neruda “nunca tuvo personalidad jurídica ni legalidad”, es anular la historia y reivindicar el “orden legal” impuesto por Pinochet. Es la cereza del pastel, cada vez que abre la boca algún funcionario del Fundo Neruda queda en evidencia su perfil neoliberal y pinochetista.

¿Qué papel ha jugado desde el 23 de septiembre la viuda de Neruda, Matilde Urrutia?, ¿qué opinión tienes de ella en base a tus estudios?

El gran aporte de la denuncia de Manuel Araya ha sido que por primera vez se han confrontado todas las versiones sobre los últimos días de Neruda con las irregularidades, las imprecisiones, los errores y las mentiras de Matilde Urrutia. Durante la dictadura, Matilde entró y salió de Chile sin problemas, ningún opositor al régimen de Pinochet tenía el privilegio de viajar por el mundo y regresar a Chile tranquilamente. Estoy convencido que Matilde Urrutia negoció con la dictadura y  a cambio de su silencio le permitieron vivir en Chile: la viuda confesó sus sospechas sobre el asesinato de Neruda solamente a dos personas de su confianza: a la enfermera chilena Rosita Núñez y al periodista español Luis María Ansón.

No podemos confiar en las memorias póstumas de Matilde Urrutia, el poeta Gustavo Adolfo Becerra , secretario de la viuda de Neruda entre 1983 y 1984, por ejemplo, no reconoce la “paternidad” de las memorias póstumas de Matilde que él redactó y  asegura que los directivos de la Fundación Neruda cambiaron el título,  que explica muchas cosas por sí mismo: “No nací para ser entendida en tinieblas” (1986), en su lugar le pusieron algo tan cursi como: “Mi vida junto a Pablo Neruda” (1986). La primera edición de ese libro salió en noviembre de 1986, Matilde murió el 5 de enero de 1985; el margen de maniobra para hacer modificaciones en las memorias póstumas de Matilde fue de un año y diez meses, plazo incomprensible si tomamos en cuenta que las memorias póstumas de Neruda salieron el 23 de marzo de 1974, seis meses después de la muerte del poeta, y  en ambos casos, los manuscritos tenían como agente literaria a Carmen Balcells. Las  memorias de Matilde debieron salir seis meses después de su fallecimiento, no con dos años de diferencia.

La historia oficial de la Fundación Neruda está basada en las memorias póstumas de Matilde Urrutia, pero no nos han permitido leer el manuscrito original escrito por Gustavo Adolfo Becerra.

¿Qué tipo de cobertura ha tenido la exhumación de Neruda por parte la prensa chilena?

La prensa chilena ha omitido que la familia Reyes –representada legalmente por Rodolfo Reyes, sobrino directo de Neruda, se adhirió a la querella para esclarecer el presunto asesinato del poeta, (el 99% de la familia Reyes ha respaldado la exhumación de Neruda)  y ningún medio chileno ha reportado que  Rodolfo Reyes le impidió la entrada a cualquier directivo de la Fundación Neruda para ser testigos de la exhumación. Fue una ceremonia solemne, guardaron 5 minutos de silencio, los familiares de Neruda cargaron el ataúd y lo envolvieron en una bandera de Chile. El único detalle negativo fue que los 8 peritos forenses aceptaron la invitación para ir a cenar a la Hostería Santa Elena, propiedad de la testigo clave de la Fundación Neruda, la folklorista Charo Cofré. Al escuchar la pésima noticia, recordé cuando a los jurados internacionales del Premio Iberoamericano Neruda los hospedaban en el Hotel Neruda de Providencia, uno de los jugosos negocios de Juan Agustín Figueroa.

Por Annalisa Melandri — 1/05/2103

Mario Casasús: “El error histórico de Matilde Urrutia fue heredarle a Juan Figueroa la Fundación Neruda”

 

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México DF.- Este programa lo dedicaremos a hablar de Pablo Neruda, porque como ha sido ampliamente informado, finalmente se realizó la exhumación de los restos de Pablo Neruda –este escritor chileno, Premio Nobel de Literatura-, y bueno, fue un proceso largo que ha tenido lugar para llegar al punto de exhumar sus restos para saber si murió de cáncer de próstata –como se dijo- o fue asesinado.

  Neruda murió el 23 de septiembre de 1973, días después del golpe de Estado en contra de Salvador Allende, esta noticia es motivo de todas nuestras atenciones por lo que representa Neruda, por lo que representa su muerte, por lo que representa esta investigación. Yo le agradezco al colega periodista Mario Casasús que esté en el estudio de CNN. Mario Casasús es coautor de los libros: El exilio latinoamericano en México (UNAM, 2007) y El doble asesinato de Neruda (Ocho Libros Editores, 2012).

 CA.- Mario, gracias por estar en este programa.

MC.- Gracias Carmen por la invitación.

 CA.- Ciertamente como me dijiste, tenemos 20 minutos para resumir 10 años de investigación, ni más ni menos, cuéntanos, ¿qué se espera de esto?

MC.- Mira, estos 10 años de investigación los vamos a enfocar en los dos últimos, que es cuando el chofer comienza a denunciar que fue detenido el 23 de septiembre de 1973 para sacarlo de la Clínica Santa María, para sacarlo de la jugada, donde se produce esta presunción de asesinato. Entonces nos enfocamos en estos dos años: se abrió una querella judicial, y el día de ayer (8 de abril) fuimos testigos de la exhumación para determinar la causa de muerte, entre tres posibles razones: asesinato mediante una conspiración para evitar que el día 24 de septiembre viniera a México por parte de la invitación del Embajador Gonzalo Martínez Corbalá, una negligencia médica a partir de la alergia al medicamentodipirona –que es lo que admite la Clínica haberle inyectado-, o las causas naturales de la caquexia cancerosa que está en el certificado de defunción.

 CA.- Por cierto, ahora que mencionas a don Gonzalo Martínez Corbalá, el Embajador de México que estuvo en ese momento, que conversó con Neruda prácticamente horas antes de que muriera -le mandamos un saludo-, estaba invitado a participar en CNN con este programa, ciertamente su condición de salud no le permitió acudir al programa, pero nos dejó un saludo para el público y desde luego es una figura referencial y muy importante para la investigación por sus declaraciones respecto a que él puede constatar que Pablo Neruda no estaba catatónico, como se reportó en la versión oficial en su momento.

MC.- La gran inconsistencia es: el certificado de defunción dice caquexia cancerosa –que es la desnutrición extrema, perdida de facultades y estado catatónico en la fase terminal del cáncer-, pero el boletín de prensa de la Clínica Santa María estipula: un paro cardiaco. El Mercurio –periódico de circulación nacional en Chile- habló de un: “shock sufrido luego de habérsele puesto una inyección su gravedad se acentuó” (24/09/1973), entonces no es compatible el boletín de prensa –El Mercurio no inventó la noticia, tampoco recurrió a una fuente anónima de la Clínica Santa María-, el boletín de prensa es totalmente opuesto a lo que certifican, la Clínica en estos momentos se niega a entregar el boletín de la época y el expediente médico de Neruda con las biopsias.

 CA.- Estamos frente a una exhumación de los restos de Neruda, como has dicho promovida, ¿desde dónde y por quién?

MC.- Originalmente por el Partido Comunista, el abogado querellante es Eduardo Contreras –estuvo exiliado en México, es amigo del Embajador Gonzalo Martínez Corbalá-, y últimamente se sumó a la querella el sobrino directo de Neruda –el abogado Rodolfo Reyes- representante legal de los sobrinos y sobrinos nietos de Neruda. Ellos participaron en la exhumación de Neruda, los únicos testigos junto a los peritos y al juez Mario Carroza. Son estas dos entidades: la representación legal de la familia Reyes –el nombre original de Neruda es Neftalí Reyes Basoalto-, y el Partido Comunista como querellante original.

 CA. Mario Casasús, tienes varios documentos que son parte de tu investigación de 10 años, por qué no nos vas contando: ¿qué es esto?, ¿qué nos va diciendo todo esto que nos aportas?

MC.- Por supuesto, estas fotos de la época en las que Neruda aparece en el féretro lo muestran de 100 kilos, son muy parecidas a las fotos que se tomaron en vida fechadas el 12 de julio de 1973, lo que descartaría el estado de desnutrición que certifica la defunción de caquexia. Son fotografías del 24 de septiembre de 1973, tomadas por el fotógrafo brasileño Evandro Teixeira -los créditos aparecerán en pantalla-. No es que no tengamos nada en el historial clínico de Neruda, existe el registro de 56 sesiones de radioterapia de cobalto aplicadas en tres meses, un tratamiento agresivo, después del regreso a Chile, es decir: en Francia lo operaron dos veces, tampoco hemos podido encontrar los expedientes médicos de Francia, se envió un exhorto al Estado francés.

 CA.- Neruda era Embajador de Chile en Francia…

MC.- Neruda regresó a Chile y se sometió al tratamiento de 56 sesiones de radioterapia. Este documento es crucial, está fechado el 6 de diciembre de 1972, es un estudio de la Universidad Católica de Chile donde indica que la “pelvis está en una amplitud normal”, esto indica que la metástasis no era avanzada; como sostuvo la viuda: el poeta tenía un cáncer controlado, el pronóstico de vida era de 5 a 6 años, todavía al ingresar a la Clínica el 19 de septiembre la viuda reportó a Sara Vial –una periodista y escritora amiga de Neruda- que el día 19 de septiembre los médicos le daban un año más de vida, de los 5 años en Francia se redujo la expectativa de vida a un año, después de la depresión.

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CA.- ¿Después de la depresión?

MC.- Después de la depresión por el golpe de Estado, al escuchar las noticias de la muerte del Presidente Salvador Allende y saber de la persecución que sufrían sus amigos, esto pudo influir en el aceleramiento de la enfermedad. No estamos dando tantos palos de ciego, hay ciertas piezas, falta lo más clave: las biopsias, falta saber qué tipo de operaciones se realizaron en Francia, pero algo tenemos. El resto de materiales es muy sencillo, la Fundación Neruda descalifica al chofer Manuel Araya, dicen que por su condición de empleado no podía acceder a la amistad de Neruda.

 CA.- Antes de que nos hables de la descalificación que hace la Fundación Neruda de Manuel Araya, ¿cuál es la contribución del chofer?, ¿cuál es su declaración?, ¿qué importancia tiene en esta historia?

MC.- La primera declaración publicada es del 26 de junio de 2004, hace 10 años prácticamente, un periódico filial de El Mercurio –El Líder de San Antonio-, entrevistó a Manuel Araya y explicó la misma tesis que explicó hace dos años al corresponsal de Proceso –Francisco Marín-, “Neruda fue asesinado mediante una inyección el 23 de septiembre” es la sospecha del chofer, ellos (Manuel Araya y Matilde Urrutia) habían ido a Isla Negra a recoger las últimas cosas para venir al exilio a México, y a él lo distraen mandándolo a comprar un medicamento, posteriormente lo secuestran, lo torturan en el Campo de Concentración del Estadio Nacional de Chile –y no es un dato menor, tiene un hermano desaparecido, está registrado en los informes de los derechos humanos de Chile-, creemos que lo desaparecieron por el parecido físico, o para enviarle un mensaje de intimidación, en tanto que hubo –contra el círculo íntimo de Neruda- una represión muy en concreto: el secretario de nombre Homero Arce murió en sesión de tortura en 1977, al mejor amigo de Neruda –con el que compartió la casa en Valparaíso- Francisco Velasco fue torturado en un barco mercantil -El Lebú-, a otro colaborador de nombre Jaime Maturada también fue torturado en el Campo de Villa Grimaldi, entonces hubo una persecución contra el grupo íntimo de colaboradores de la vida cotidiana de Neruda, y por supuesto a Neruda le estacionaron –estuvo anclado- un buque de guerra, le allanaron la casa dos veces. La viuda sostuvo que el traslado de Neruda a la Clínica –el día 19 de septiembre- era para protegerlo y preparar el exilio, después se ha maquillado la historia diciendo que se agravó la salud de Neruda, pero originalmente el traslado estaba programado para protegerlo, porque estaba anclado un buque de guerra 24 horas en Isla Negra.

 CA.- Déjame retomar lo que me estabas diciendo, porque en el corte recordamos el Caso Frei, el caso de la exhumación del ex presidente de Chile, cuyo hijo también fue presidente de Chile empujó notablemente la causa judicial, hasta que se realizó finalmente la exhumación. ¿En qué se parece el Caso Neruda al Caso Frei?, ¿y las conclusiones del Caso Frei qué nos harían pronosticar para el Caso Neruda, en términos del tipo de investigación científica que se pueda realizar?

MC.- En el Caso del ex presidente Eduardo Frei su internamiento fue por una operación de hernia, un procedimiento muy sencillo que se complicó y murió en 1982, se exhumó en 2006 y aparecieron restos de gas sarín, se demostró el asesinato, ahora falta hallar a los responsables dentro de los aparatos de inteligencia. El caso común en Frei y Neruda es el mismo médico de turno: Sergio Draper ha declarado como testigo en ambos casos, es el mismo equipo de enfermeras, en la misma Clínica Santa María. El médico Sergio Draper declaró en el expediente judicial que asume haberle inyectado dipirona a Neruda, haberse retirado de su turno y dejar a cargo al paciente con un médico de nombre Price –que no existe en los registros en las universidades chilenas-, o es un médico extranjero, o es un agente de la dictadura.

 CA.- O no es…

MC.- Actúa de la misma forma, él no es el que asesinó a Eduardo Frei, él no es el que asesinó a Neruda, pero le abrió la puerta a los agentes, es responsable por omisión, nunca denunció nada, no sabemos el papel real de este médico. Lo raro es que se repiten los nombres de las enfermeras, del médico y la Clínica no está cooperando, con lo que decía en el primer bloque: no entrega los expedientes, ni los boletines.

 CA.- Vaya coincidencia en el Caso del Presidente Frei y en el Caso del Premio Nobel. ¿Sergio Draper?, ¿sus declaraciones judiciales coinciden en que él dejó el espacio médico a otro tercero en ambos casos?

MC.- A un doctor de apellido Price.

 CA.- ¿Y en ambos casos dijo: estaba yo como titular del espacio y lo dejé a otros que serían los responsables?

MC.- La única entrevista que Sergio Draper ha concedido recientemente, dijo al Clarín de Argentina: “estoy harto de estar siempre bajo sospecha”. Es muy raro que esté en el lugar equivocado a la hora equivocada dos veces, si lees las declaraciones de Draper en 1975, las declaraciones judiciales y la única entrevista que concedió al diario Clarín de Argentina son un manojo de contradicciones.

 CA.- ¿Qué sucede con la Fundación Pablo Neruda?, ¿qué sucede con quienes han empujado y logrado que se exhumen los restos de Neruda y la Fundación que lleva su nombre?

MC.- Hay dos posturas distintas, la Fundación en voz del presidente vitalicio Juan Agustín Figueroa declaró: “la exhumación sería un verdadero acto de profanación”, se opusieron desde el principio; insisto en la idea de que ellos descalifican al chofer por su origen humilde y por otros aspectos. Los querellantes, a pesar de todo lograron la exhumación, la Fundación tiene los derechos de autor, pero no tiene la potestad del cadáver, por eso es relevante el papel de la familia consanguínea, los sobrinos y sobrinos nietos de Neruda –hijos y nietos del hermano de Neftalí Reyes-, la familia -en representación de Rodolfo Reyes- autorizaron la exhumación, habían autorizado una exhumación –en 1992- para el funeral oficial en el gobierno de Patricio Aylwin, cuando se trasladó a Neruda de Santiago a Isla Negra, y en esta oportunidad autorizaron la exhumación, se hicieron parte de la querella, de 17 familiares que le sobreviven a Neruda –sobrinos y sobrinos nietos- sólo hay un sobrino nieto que se opone, el resto de los familiares están respaldando la causa, esto es un gran apoyo para el abogado querellante Eduardo Contreras.

 CA.- ¿Y la Fundación en sentido contrario?

MC.- Exactamente, lo metafórico de ayer, fue que Rodolfo Reyes le niega la entrada a cualquier directivo de la Fundación Neruda, en sus propias instalaciones.

 CA.- ¿El hermano de Pablo Neruda?

MC.- El hijo del hermano de Neruda.

 CA.- ¿El sobrino directo de Neruda le niega la entrada a cualquiera que tenga que ver con la Fundación?

MC.- A la ceremonia de la exhumación, se guardaron 5 minutos de silencio, los familiares de Neruda cargaron el féretro y lo envolvieron en una bandera de Chile, para dejarlo en la carroza que lo trasladaría a Santiago para los análisis antropológicos, hay una confrontación clarísima.

 CA.- ¿Qué hizo que quienes dirijan la Fundación la dirijan?

MC.- Neruda había adelantado su última voluntad, a partir de lo que llamó Fundación Cantalao, Neruda estipuló que deberían estar: el rector de la Universidad de Chile, el rector de la Universidad Católica, el rector de la Universidad Técnica del Estado, el presidente de la CUT (Central Unitaria de Trabajadores), el presidente de la Sociedad de Escritores (SECH), además de dos personas designadas por Neruda. Estos documentos están certificados ante Notario Público –en la Región de Valparaíso-, pero por consecuencia del golpe de Estado no se cumplió con eso; la Fundación actual se basa en el testamento de Matilde Urrutia de 1982, donde designa a Juan Agustín Figueroa como presidente vitalicio, Jorge Edwards en algún momento estuvo en la Fundación, pero renunció al ver en lo que se iba convirtiendo.

 CA.- El gran escritor Jorge Edwards

MC.- El notable biógrafo de Neruda, fue parte de la Fundación y renunció al ver el tipo de negocios que estaban haciendo, que derivó ahora en los Hoteles Neruda.

 CA.- ¿El uso de la marca?

MC.- Absurdos como invertir derechos de autor de Neruda en la empresa de un asesor de Pinochet, un empresario fallecido de nombre Ricardo Claro.

 CA.- ¿Neruda no tuvo descendencia directa?

MC.- Una hija, Malva Marina, pero murió en Europa de hidrocefalia, Neruda la abandonó en el contexto de la guerra civil española. Malva Marina Reyes se llamaba la única hija de Neruda.

 CA.- ¿Cuál fue el papel de Matilde en el proceso posterior a la muerte de Neruda?

MC.- Los primeros años compiló la obra póstuma de Neruda, se apresuró a publicar el libro Confieso que he vivido (1974), las memorias que por cierto le dejó encargadas al Embajador Gonzalo Martínez Corbalá. De 1973 a 1977 no hizo ninguna declaración en referencia a las violaciones de los derechos humanos, después –esto es una interpretación mía- en 1976, a ella le diagnosticaron su propio cáncer y cambió su actitud: con alguna defensoría, se encadenó al Congreso, participó en algunas manifestaciones con las madres de los detenidos desaparecidos de Chile, pero el gran defecto de Matilde, el gran error histórico de ella fue haber confiado en Juan Agustín Figueroa –sabiendo quién es este abogado- y haberle dejado en bandeja de plata, de forma vitalicia la Fundación Neruda que llegó a estos absurdos históricos.

 CA.- Mario Casasús, nos despedimos, te preguntaba por el título del libro: El doble asesinato de Neruda, ¿cuál doble asesinato?

MC.- El presunto asesinato biológico que se esclarecerá en tres meses, a partir de los resultados de la exhumación, y el asesinato biológico: cómo se ha traicionado la voluntad testamentaria de Neruda, uno de los grandes aportes del libro es incluir el testamento político de Neruda –con todas las cláusulas y artículos transitorios- y compararlo con el testamento de Matilde Urrutia, entre otras maravillas: logramos entablar una conversación telefónica entre el Embajador Gonzalo Martínez Corbalá y Manuel Araya –no habían conversado en 40 años, confrontaron versiones e historias, fue muy emotivo para el chofer de Neruda-, cabe mencionar que el libro está escrito en coautoría con el corresponsal de Proceso –Francisco Marín-, y esperamos distribuirlo en otro país, más allá de Chile.

 CA.- Para cerrar, si te parece, qué coincidencia de la historia: en la misma fecha, la exhumación de los restos de Neruda y la muerte de Margaret Thatcher –que tiene en su biografía un capítulo muy particular respecto a Pinochet, aquel hombre que derrocó a Salvador Allende-, y lo que tú me comentabas: los 40 años de la muerte de Pablo Picasso.

MC.- Todo el mismo día, el gran amigo de Neruda, lo presentó después de la clandestinidad en el Congreso por la Paz –en París-, hicieron un libro llamado Toros, es una metáfora perfecta, como la exhumación de ayer: insisto, fue muy respetuosa, llena de simbolismos y las fechas formaron parte de la misma poética.

 CA.- Te agradezco que nos hayas presentado esta información, aquí está el expediente judicial, ¿es la única copia que hay en México?

MC.- Sí, debería estar protegida por el secreto del sumario.

 CA.- Pero aquí tienes la copia del expediente en la mesa y te lo agradecemos mucho, estaremos al pendiente y en comunicación si me lo permites.

MC.- Por supuesto.

 http://mexico.cnn.com/videos/2013/04/10/la-muerte-de-neruda-un-misterio-de-39-anos

 *Entrevista transmitida el 9 de abril en CNN México y retransmitida el pasado fin de semana en Latinoamérica por la señal de CNN en Español.

Gustavo Becerra: “El título del libro de Matilde Urrutia era: No nací para ser entendida en tinieblas”

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LUNES, 01 DE ABRIL DE 2013 08:08 MARIO CASASÚS

En entrevista con Clarín.cl Gustavo Adolfo Becerra (1954), poeta y realizador chileno, habla del trabajo al redactar las memorias de Matilde Urrutia entre 1983 y 1984: “Tenía conciencia histórica de la tarea encomendada y, por ello, el rigor profesional con que asumí esa misión. A simple vista ese documento no es copia fiel de lo que entregué. De hecho el título no es el mismo. Creo que hubo intervención de Jorge Edwards, sin duda, en apuntar algunos datos geográficos y mayor precisión en las fechas. No sé si sólo en esos asuntos. La Fundación Neruda debería exponer la copia final mecanografiada que les entregué, para poder cotejarlos con exactitud. Habíamos terminado la última etapa de entrevistas pocos días antes de su muerte, y le dije a Matilde que transcribiría estos últimos relatos y que los ubicaría en los capítulos correspondientes, para darle coherencia al libro que, en definitiva, estaba concluido”.

  MC.- Gustavo, ¿por qué crees en la posibilidad del asesinato de Neruda?, ¿cuál es tu opinión sobre la próxima exhumación del poeta?

GB.- Los antecedentes sistematizados en el Informe Rettig -de ahora- y en múltiples denuncias públicas de familiares de detenidos desaparecidos, agrupaciones de derechos humanos -de antes-, muestran y demuestran que todo era posible: la crueldad despiadada era el método preferido para atemorizar e inmovilizar a la sociedad. Cada crimen, secuestro y detención dejaba al descubierto las aberraciones que los organismos de seguridad hacían con quienes consideraban adversarios políticos. Podían hacerlo porque tenían el apoyo y la complicidad del estado, y lo hicieron. Si lo hicieron con otros, ¡por qué no podrían hacerlo con Neruda!

 En reiteradas oportunidades le pregunté a Matilde Urrutia si pensaba que Pablo pudo haber sido asesinado: destruyeron sus casas, instalaron un barco de guerra en el mar de Isla Negra, allanaron en varias oportunidades la ambulancia en que viajaba enfermo al Centro Médico, sus libros fueron proscritos, perfectamente podría haber sido asesinado. En privado, también lo comentábamos con nuestros amigos más cercanos. En esos días, no conocíamos el testimonio de Manuel Araya. Como respuesta ella contaba el trato denigrante que había recibido en la Clínica Santa María y lo que tuvieron que sufrir las tres mujeres en sus subterráneos, esperando en la puerta de la morgue, el cadáver del poeta.

 Creo que la exhumación de Pablo es un homenaje merecido a don Manuel Araya, a su tenacidad: la verdad develada cualquiera sea debe culminar con el imperio de la justicia, cualquiera que sean los responsables. Esto le hace bien a quienes amamos la poesía y vida de Pablo, pero también al conjunto de la sociedad chilena. Quitar la tierra es una metáfora social muy importante.

 MC.- Durante el juicio por el presunto asesinato varios periodistas hemos puesto en duda el libro: “Mi vida junto a Pablo Neruda” (1986). ¿Cuándo volviste a leer las memorias póstumas de Matilde Urrutia?, ¿descartarías una intervención de Jorge Edwards o Juan Agustín Figueroa en el manuscrito?

GB.- El día de la muerte de Matilde, comenzó a llegar gran cantidad de prensa internacional, agrupaciones sociales y políticas, ciudadanos de a pie. Las personas encargadas de la seguridad de la casa, eran militantes de las Juventudes Comunistas. Llegaron con sus camisas color amaranto y resguardaron la casa de Pablo y Matilde. Pusieron candados en las puertas y fueron custodios de confianza del patrimonio de Pablo.

 A algunos personeros de la Fundación, les pareció que estos jóvenes no eran confiables. Yo había sido testigo privilegiado de la actitud responsable y ética de esos jóvenes. A mí me pareció que la desconfianza manifiesta de querer enlodar a quienes habían demostrado que eran personas concretas y coherentes, tenía un dejo de oscuridad. Ese fue mi primer encuentro con algunos de los representantes de la Fundación in situ, lo que me desmotivó a seguir sus actuaciones públicas, incluso a informarme de lo que hacían o dejaban de hacer.

 Los días posteriores a la muerte de Matilde, la actitud que asumían era aún más cuestionable. Una mañana, llegué y la muchacha de servicio, me dice: -“Mire, Gustavo, toda la basura que había en la pieza de la señora Matilde”. Tomé tres papeles al azahar. Uno era una carta de Graciela Álvarez, donde le agradecía un aporte hecho por Matilde. Otro, era el de una muchacha que le pedía perdón por haberse enamorado de Pablo, “Pablo le pertenecía y el amor de Pablo”- argumentaba. El tercero no lo vi. Estaba demasiado molesto. Si bien es cierto, algunas de sus actitudes son cuestionables, Matilde trabajaba con meticulosidad fotocopiando originales de Pablo y poniendo entre ellos manuscritos papel arroz.

 Había muchas tareas imprescindibles que emprender -sobre todo relacionadas con la promoción y defensa de los derechos humanos- y donde se demandaba mi participación como escritor. Y donde, además, encontraba satisfacción por contribuir al desarrollo humano efectivamente y a la utilidad de la virtud.

 Dediqué parte importante de mi tiempo al proceso escritural de las memorias. Tenía conciencia histórica de la tarea encomendada y, por ello, el rigor profesional con que asumí esa misión. A simple vista ese documento no es copia fiel de lo que entregué. De hecho el título no es el mismo. Creo que hubo intervención de Jorge Edwards, sin duda, en apuntar algunos datos geográficos y mayor precisión en las fechas. No sé si sólo en esos asuntos. La Fundación Neruda debería exponer la copia final mecanografiada que le entregué a Roberto Parada, para poder cotejarlos con exactitud. Habíamos terminado la última etapa de entrevistas pocos días antes de su muerte, y le dije a Matilde que transcribiría estos últimos relatos y que los ubicaría en los capítulos correspondientes, para darle coherencia al libro que, en definitiva, estaba concluido.

 Matilde Urrutia guardó con celo sacramental el hecho que escribíamos sus memorias, de tal manera que fue una enorme sorpresa para toda la Fundación y para el propio Edwards, haberse encontrado conmigo en La Chascona. Al parecer, había amistad entre ellos y Matilde, pero no confianza.

 MC.- La viuda de Neruda trató muy mal a Homero Arce, lo acusó de pretender censurar el último capítulo de “Confieso que he vivido” (1974), pero Laura Arrué, Virginia Vidal y Germán Marín sostienen que Matilde difamó a Homero por haberle robado 200 dólares a Neruda en la Clínica Santa María (sic). ¿Fue injusta Matilde con el mejor amigo y secretario del poeta?, ¿por qué no dijo ni una palabra del asesinato de Homero Arce?

GB.- Había dos Matildes dentro de Matilde. Ella administraba a ambas. Tenía esa virtud. Las Memorias y los relatos que conocí, hablan de una de ellas. El título original de sus memorias era: “No nací para ser entendida en tinieblas” que denota esta duplicidad: una, la que era realmente, la que le gustaría socializar; y otra más, la que otros entendían que era. Su intención, creo, era escarbar en la otra Matilde para que fuera protagonista de este relato.

 Se tomaba su tiempo para responder a cada una de mis preguntas. Aunque la intención era disipar esa nube, escrituralmente se ingresaba en una nueva nube. En este ámbito está la película que filmó en Perú, su vida sin vida testimonial durante su juventud, su estadía en México, algunos intervalos relacionados con la muerte del poeta, el tiempo que vivió en el Hotel Crillon. Mis asedios para indagar un poco más en esa Matilde no tenían mayor éxito y, finalmente, ella recordaba lo que quería recordar -de la otra Matilde- y de los recuerdos recordados seleccionaba los que quería dejar escritos. No tenía otro camino que ser respetuoso con sus silencios. Por otro lado, está la Matilde que quería asumir lo que hubiese hecho Pablo en su lugar y que era activa participante en la defensa de los derechos humanos en Chile.

 Me llamaba la atención ese funcionario de correo al cual recurrían los poetas. No tenía un alto cargo así y todo se las ingeniaba para ayudarlos, entre ellos a Neruda. Matilde nunca quiso a Laura Arrué, esposa de Homero Arce, quizás porque había sido novia de Pablo en la juventud. Por extensión tampoco hablaba mucho del secretario de Neruda. Fue injusta con Homero, como quizás lo fue con otras personas. Una de esas Matildes, trataba de evitar todo lo que podía hacerle sombra. Creo que, sin duda, Homero cabe dentro de esta categoría.

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MC.- ¿Nunca te interesó que Seix Barral incluyera tu crédito en “Mi vida junto a Pablo Neruda” como secretario de Matilde Urrutia?

GB.- La Fundación, a través de Edwards, se comprometió a incluir mi nombre como redactor de las memorias de Matilde Urrutia. Faltaron a su palabra.

 MC.- Pocas personas aparecen con sus nombres completos, Matilde omitió el apellido de la enfermera Rosita Núñez, borró el nombre de Manuel Araya y Delia Domínguez, y anuló de la historia el matrimonio de Neruda y Delia del Carril; en cambio, la persona que aparece en más ocasiones es Juan Agustín Figueroa. ¿Qué piensas del criterio onomástico de las memorias póstumas?

GB.- Tengo la impresión que una de las personas respetada por Matilde era Sergio Insunza, le generaba gran confianza. La confianza en toda época es un factor decisivo en las relaciones humanas, pero en esa época de Chile era vital. Siempre pensé que Insunza sería el Presidente de la Fundación Neruda. Jamás pensé que otra persona ocuparía la presidencia. A veces, los que ahora son miembros de la Fundación llegaban con libros, otros con flores y otros con alimentos que ella no podía ingerir por su enfermedad. Matilde ironizaba con esto.

 MC.- Matilde declaró a La Tercera: “Nosotros hemos formado la llamada ‘Fundación Pablo Neruda’…. Hay cinco personas manejándola y los estatutos son los mismos que dejó Pablo” (18/09/1983), pero Neruda designó a los rectores de tres universidades, a la CUT, a la SECH y a dos personas de confianza para que administraran su Fundación. ¿Qué sabías de los Estatutos de Cantalao?, ¿a qué atribuyes el incumplimiento de la última voluntad de Neruda?

GB.- Los Estatutos de Cantalao, no los conocía directamente pero había escuchado hablar de ellos. Sí conocía la “Fundación Pablo Neruda para el desarrollo de la poesía”, que era la primera piedra de esa intención mayor.

 Para mantener el espíritu que quería Pablo y respetar su voluntad literaria, le hacía ver la dimensión histórica y el legado patrimonial que tenía la conformación de la Fundación. También le había sugerido a Matilde que nombrara al Rector de la Universidad Técnica, don Enrique Kirberg -a quien sólo conocía por referencias históricas- como miembro de la Fundación; a algún representante del mundo de los derechos humanos -Jaime Castillo Velasco-; a Bernardo Reyes, sobrino nieto de Pablo, para garantizar la participación de los poetas, y a Luis Sánchez Latorre como representante de la Sociedad de Escritores; en un principio estuvo de acuerdo pero luego optó por otro camino.

 sin querer abusar de su confianza, hice llegar mi inquietud acerca de la nueva conformación del directorio de la Fundación, a quienes podían intervenir o aconsejar a Matilde, y que deberían estar en conocimiento de todo lo relacionado con la Fundación.

 MC.- El arquitecto Miguel Lawner escribió: “En la proximidad del fallecimiento de Matilde se desataron toda clase de conjeturas relativas a la Fundación Neruda o a su testamento, asunto que Matilde administró con riguroso secreto. Yo lamento haber fracasado en ganar su confianza. No era la persona indicada para eso. Llegué tarde, no gozaba del pedigrí suficiente como para vencer sus reservas” (06/01/1985). ¿Quiénes frecuentaban a Matilde?, ¿se reunía con personas vinculadas al Partido Comunista?

GB.- Más de alguna vez hablé con Matilde acerca de este arquitecto que, desde el mundo de la cultura, aportaba activamente al advenimiento de la democracia. Miguel tenía una estatura moral muy grande y la tiene. Fue el Director Ejecutivo de los homenajes públicos a Neruda en el Teatro Caupolicán donde la propia Matilde Urrutia, tuvo la oportunidad de decir algunas vibrantes palabras. Organicé un par de encuentros entre ellos. El resultado lo explica Miguel mejor que yo.

 La visitaban pocas personas. Matilde tenía especial afecto por Ana González de Recabarren, con ella y Mónica Araya –creo- en mayo de 1978, realizaron un ayuno de veinticuatro horas en la Embajada de Estados Unidos. Anita tenía esa transparencia que muy pocos seres humanos pueden exhibir. Además tiene una actitud ética que destaca su forma de ser en el mundo. En ninguna circunstancia, pasaba inadvertida. Matilde quedaba impresionaba con esta mujer: clara en sus preceptos, recta en su conducta, activa en su acción. En muchas oportunidades hablamos acerca de ella y del sufrimiento que cargaba.

 También la visitaba un militante del Partido Comunista, cuyo nombre al parecer era Iván. Cada cierto tiempo llegaba a solicitar el aporte de Matilde a la causa. El muchacho desde la puerta le mostraba el sobre rojo donde ella depositaba el aporte. Matilde lo esperaba con alegría. De la misma manera la visitaba el sacerdote Mariano Puga y la escritora, Mónica Echeverría.

 MC.- El director Fernando Sáez declaró: “La Fundación Cantalao no se alcanzó a firmar, nunca tuvo personalidad jurídica ni legalidad, porque fue una idea que tuvo Neruda al final de sus días” (El Dínamo 13/02/2013). Y Juan Agustín Figueroa aseguró: “Cuando Matilde quiso darle forma jurídica a la fundación recurrió a mí; ahora, se conservaban algunos borradores de las ideas primitivas de Pablo con respecto a la fundación” (La Nación 09/06/2005). ¿Compartes ambos argumentos?, ¿Cantalao era una idea primitiva de Neruda sin validez jurídica ni legal?

GB.- No comparto los argumentos de Figueroa. Tampoco sé quién es Fernando Sáez. Cuando Pablo cumple 50 años y como parte de su celebración se contempla la “Fundación Pablo Neruda para el desarrollo de la poesía”. Estaba el gran rector de la Universidad de Chile en esa ceremonia, don Juan Gómez Millas y connotados intelectuales de la época. Fue en Michoacán, la casa donde vivía con Delia del Carril. En la oportunidad, donó su Biblioteca y colección de caracolas a la Universidad: actitud moral que hace coherente su actitud posterior. Su biblioteca tenía un enorme valor económico y, a pesar de ello, primó el sentido colaborativo.

 Desde esa época, Pablo mantuvo ese sueño que se hizo más real con la compra de los terrenos y la ayuda de sus amigos cercanos. Todo esto fue roto con el golpe de Estado. Matilde me comenta en variadas ocasiones que ese día se firmarían los documentos finales de la Fundación Cantalao. Si los iban a firmar, era porque los documentos estaban escritos y validados por el poeta.

 MC.- Iniciamos el año con la huelga del Sindicato de Trabajadores de la Fundación Neruda, y en agosto de 2005 denuncié la inversión del copyright de Neruda en la empresa del pinochetista Ricardo Claro. ¿Algún día perderemos la capacidad de asombro y nos acostumbraremos a ver el legado de Neruda como parte del fundo privado de Juan A. Figueroa?

GB.- Lamentablemente.

 MC.- Finalmente, 30 años después y ante los nuevos antecedentes judiciales, ¿volverías a trabajar como secretario de Matilde Urrutia?

GB.- A casi cuarenta años del golpe militar, la valoración y evaluación que uno tiene de los acontecimientos es muy distinta. Existe un mayor tiempo de análisis, una meditación más reflexionada, para entender de mejor manera lo que pudo haberse hecho con mayor eficiencia, lo que era más exacto, incluso más justo. Tampoco se tenían los instrumentos tecnológicos y científicos a disposición para analizar en conciencia lo que acontecía en el entorno. La toma de decisiones era mucho más compleja y menos informada que ahora. Muchas lecturas de ese entonces son reinterpretadas a cada momento. Los hechos sociales y memorísticos requerían de más instrumentos que los materiales con que contábamos.

Hugo Montes: “Laura Reyes relacionó la muerte de Neruda con una intervención de los militares”

hugo_montesEn entrevista con Clarín.cl Hugo Montes (1926), filólogo y abogado chileno, habla del testamento político de su amigo y vecino Pablo Neruda: “El poeta tenía un ánimo de constructor, Pablo quería hacer una zona para la cultura, sería una comunidad en Punta de Tralca, donde pudieran vivir los poetas, artistas, músicos, pintores y dramaturgos; Pablo soñaba con ese proyecto, comenzó a poner en práctica su fundación, pero murió relativamente joven, a los 69 años; no sé hasta qué grado llegó con su proyecto en Punta de Tralca. Ahora recuerdo que Matilde me dijo: ‘Pablo no había entrado directamente a estudiar pedagogía en francés, sino que cursó un día la carrera de arquitectura, pero se le complicaron las matemáticas, por eso cambió de carrera en la Universidad de Chile’. Pablo estaba obsesionado por la construcción”.

  Autor de los libros: Ideario político de Baltasar Gracián (1949), Poesía actual de Chile y España (1963), Estudios sobre La Araucana (1966), Lírica chilena de hoy (1967), Nicanor Parra y la poesía de lo cotidiano (1970), Machu Pichu en la poesía (1972), Para leer a Neruda (1974), Capítulos de la literatura chilena (1974), Ensayos estilísticos (1975), Leyendo a Chile (1977), Cartas a Laura (1978), Poesía y educación (1980), De la vida de un profesor (1991) y Por nuestro idioma (1992). Hugo Montes Brunet también es autor y editor de varias antologías de poesía.

 En torno al presunto asesinato de Neruda, el abogado Hugo Montes revela las sospechas que tenía Laura Reyes: “Me contó una versión distinta, relacionó la muerte de Pablo con una intervención del gobierno militar, ahora se realizará una exhumación del cadáver porque pudo ser envenenado en la Clínica Santa María. Según la historia oficial Neruda murió de cáncer a la próstata, pero no le he seguido la pista a la investigación de la justicia”. Por otra parte, el abogado Rodolfo Reyes declaró en CNN Chile: “mi madre inmediatamente dijo: ‘a tu tío Pablo lo mataron’, posteriormente se conoció la información oficial” (13/02/2013). Y uno de los mejores amigos de Matilde Urrutia, el periodista español Luis María Anson escribió en El Mundo: “Matilde creía que Pablo Neruda murió envenenado” (08/03/2013). El 6 de abril iniciará la exhumación de Neruda para esclarecer las sospechas de Manuel Araya, de la familia Reyes y del círculo íntimo de Matilde Urrutia.

 MC.- Publicó las “Cartas a Laura” (1978), un facsímil del epistolario de Neruda a su hermana. ¿Por qué Laura Reyes confió en usted?, ¿qué detalles recuerda del proyecto editorial?

HM.- Yo había publicado un librito en Buenos Aires que se llamó Para leer a Neruda (1974), Laurita Reyes conocía mi trabajo y me dijo: “quiero conversar con usted, creo que su libro sobre Pablo es muy bueno, dice lo que Pablo era”, nos reunimos dos o tres veces, hasta que me hizo una revelación: “sabe Hugo, yo tengo una enorme cantidad de cartas de Pablo”, después de leerlas le dije: “Laurita, usted tiene un tesoro, son cartas inéditas, estoy seguro que si usted me autoriza podemos publicar un libro en España”, en ese tiempo yo era joven, viajaba a España y Alemania con frecuencia, era amigo del poeta español Luis Rosales que trabajaba en las Ediciones Cultura Hispánica.

 Ya había fallecido Pablo y para publicar las Cartas a Laura (1978) necesitaba la autorización de Matilde Urrutia, le expliqué que era una edición sin fines de lucro, Cultura Hispánica era una institución pública. Matilde dijo: “antes que nada me gustaría ver los manuscritos y el prólogo”, le dejé el material y aprobó el proyecto. El libro incluye la reproducción fotográfica de las cartas, con los colores originales de cada papel o postal, algunas cartas están escritas con tinta verde y tienen dibujos en los márgenes.

 MC.- ¿Qué tema destacó en su conversación con Laura Reyes?

HM.- Laurita me contó una versión sobre la muerte de Neruda, sin embargo cuando le pregunté a Matilde sobre esta versión, la viuda de Neruda me dijo: “¡Ah!, Laura siempre con sus cuentos y sus cosas”.

 MC.- ¿Qué le dijo Laura Reyes?

HM.- Me dijo que estaba feliz por la publicación del libro.

 MC.- ¿Qué dijo sobre la muerte de Neruda?

HM.- Me contó una versión distinta, relacionó la muerte de Pablo con una intervención del gobierno militar, ahora se realizará una exhumación del cadáver porque pudo ser envenenado en la Clínica Santa María. Pablo estaba en Isla Negra el 11 de septiembre de 1973, lo trajeron a la Clínica Santa María, sé que hubo una demora en el traslado por los retenes militares, según la historia oficial Neruda murió de cáncer a la próstata, pero no le he seguido la pista a la investigación de la justicia.

 MC.- ¿Cuándo conoció a Neruda?

HM.- Me habían dicho que Neruda era muy egoísta, porque no otorgaba los permisos para publicar sus poemas, resulta que yo quería publicar la Antología de medio siglo, en 1954 fui a Isla Negra a pedirle la autorización para publicar varios poemas en mi antología, Pablo me dijo: “haga lo que quiera, ponga los poemas que necesite para su antología” y me pasó algunos inéditos de sus Odas elementales. Pablo fue generoso, nunca tuve una mala experiencia con él, siempre fue muy generoso, todavía conservo un par de cartas que me escribió Neruda.

 MC.- Una carta está publicada en su libro: “Machu Picchu en la poesía de Pablo Neruda”.

HM.- Este año encontré otra carta de Pablo en mi biblioteca.

 MC.- ¿Inédita?

HM.- Sí. Yo había quedado de ir una tarde a Isla Negra, desde aquella época tengo una parcela cerca de la casa de Pablo. Te voy a regalar la fotocopia de la carta:

 “Septiembre/Viernes 23/1966

Mi querido Hugo Montes, a última hora y con urgencia he debido de salir a Santiago (Losada que llega por sólo unas horas).

No había manera de avisarle. Lo espero en ‘La Chascona’

Márquez de la Plata 0192, Tel. 397945, mañana sábado en la mañana. Perdón y hasta luego, cordialmente suyo.

Pablo Neruda”.

 Yo tengo una opinión muy positiva sobre la parte humana de Neruda, es discutible la parte política de Pablo, el comunismo no despierta mi interés, me consta que Pablo fue un comunista de verdad. Conversé muchas veces con Pablo sobre el cristianismo, yo le decía que algunos de sus poemas merecen ser de Francisco de Asís. Por ejemplo cuando escribió:

 “Mis deberes caminan por mi canto:
soy y no soy: ése es mi destino.
No soy si no acompaño los dolores
de los que sufren: son dolores míos.
Porque no puedo ser sin ser de todos”

 Es decir, se trata de una solidaridad que yo como cristiano quisiera expresar, pero es un poema del libro dedicado a Fidel Castro. Pablo me recuerda a San Francisco de Asís porque se interesó en la cosas pequeñas de la naturaleza y siempre fue solidario ante el sufrimiento de sus hermanos.

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MC.- ¿Neruda tenía otros amigos cristianos?

HM.- Sí, en nuestras conversaciones Pablo recordaba al doctor y político Eduardo Cruz Coke –coincidieron en el Senado de la República-, también compartimos la amistad con el Cardenal Raúl Silva Henríquez –lo mejor que ha tenido la Iglesia chilena, él me ordenó de diácono-, el Cardenal Silva Henríquez visitaba un orfanato de la Iglesia junto a Isla Negra, en Punta de Tralca, después de su labor pastoral pasaba a conversar con Pablo.

 MC.- Sin duda, el mejor amigo de Neruda era Homero Arce, en la Biblioteca Nacional encontré un artículo que usted publicó en La Tercera: “Homero Arce evoca a Neruda” (14/09/1980). ¿Cómo recuerda al secretario y amigo del poeta?

HM.- Lo conocí muy bien, Homero era una persona callada, silenciosa, poco expresiva, en el buen sentido era una figura secundaria que nunca quiso aprovecharse de la amistad con Pablo Neruda, fue su colaborador, le dictaba y le pedía un orden en sus documentos; la palabra secretario es muy amplia, Homero no era un oficinista de Neruda, el poeta necesitaba la colaboración de un amigo de confianza y necesitaba conversar, Pablo encontró en Homero Arce un gran interlocutor.

 MC.- ¿Neruda u Homero Arce le comentaron sobre el proyecto de Cantalao?

HM.- No lo sé con detalle, Neruda tenía un ánimo de constructor, Pablo quería hacer una zona para la cultura, sería una comunidad en Punta de Tralca, donde pudieran vivir los poetas, artistas, músicos, pintores y dramaturgos; Pablo soñaba con ese proyecto, comenzó a poner en práctica su fundación, pero murió relativamente joven, a los 69 años; no sé hasta qué grado llegó con su proyecto en Punta de Tralca. Ahora recuerdo que Matilde me dijo: “Pablo no había entrado directamente a estudiar pedagogía en francés, sino que cursó un día la carrera de arquitectura, pero se le complicaron las matemáticas, por eso cambió de carrera en la Universidad de Chile”. Pablo estaba obsesionado por la construcción, diseñó las escaleras, las terrazas, las bibliotecas, los bares y los ventanales de sus tres casas: La Sebastiana en Valparaíso, La Chascona en Santiago y la casa en Isla Negra.

 MC.- No olvide la casa en Lo Curro, La Manquel.

HM.-No sabía que construyó otra casa. Cuando conocí La Chascona en Santiago le hablé por teléfono para preguntarle cómo llegar, Pablo me dijo: “mire Hugo, usted llega a la avenida Providencia, pasa el puente del Arzobispo, llega a la calle Pío Nono, ahí, debajo de la Virgen de la Inmaculada Concepción, está mi casa”, parecía una peregrinación, no las indicaciones para llegar a su casa.

 MC.- ¿Cuándo conversó por última vez con Neruda?

HM.- En 1972 di una conferencia sobre Alturas de Machu Picchu pero no fue nadie, sólo acudieron cuatro personas, entre los invitados estaba un intelectual alemán que era director del Instituto Cultural chileno-alemán, este señor me dijo: “es muy interesante lo que ha dicho, pero no ha venido nadie a escucharlo; sabe, pida un presupuesto para publicar su libro que tal vez el Instituto lo podría financiar”, así que pedí el presupuesto a la Editorial de la Universidad Católica y le pedí también al artista italiano Vittorino Di Girolamo las ilustraciones para el libro. Al regresar de Francia, Neruda conoció la edición de 1972 y me escribió la carta que conoces:

 “Isla Negra, 24 Abril 1973.

Muchas gracias, Hugo Montes, por ‘Macchu Picchu en la poesía’.

Me parece un estudio exhaustivo y brillante. Especialmente agradezco su extraordinaria frase final en la página 71, referencia generosa hacia mis trabajos.

Me hubiera gustado que se circunscrito su libro a mi poema. No lo digo por simple egoísmo que cuenta, naturalmente, en mi deseo. Pienso que usted no se entusiasma con los otros poetas y esto se le nota en el estilo de sus siempre vivas tasaciones que en esta parte parecen desalentadas.

A ver si pasa por estos lados, avisándome al teléfono No. 2 de Isla Negra. He tenido siempre un gran placer en conversar con usted.

Lo saluda afectuosamente.

Pablo Neruda”.

 Después de leer la carta de Pablo, le hice caso y eliminé las referencias de otros poetas, a partir de la carta el libro se titula: Machu Picchu en la poesía de Pablo Neruda. Yo estuve con Pablo muy poco antes que falleciera, meses antes.

 MC.- Finalmente, leí las cartas de Neruda a Laura Reyes en las Obras Completas de Hernán Loyola, pero no conozco el facsímil del epistolario. ¿Podría mostrarme un ejemplar original?

HM.- Sí. La fecha de edición es 1978. No encontrarás otra edición original, ya no se vende, el Instituto de Cultura Hispánica cambió de nombre y cerró su editorial. El título: Cartas a Laura lo sugirió el poeta Luis Rosales. La titular del copyright era Laura Reyes. Son 28 cartas y 16 postales. Aquí está la fecha exacta de una de mis entrevistas con Laura Reyes: 9 de diciembre de 1975, voy a leerte una cita textual de lo que publiqué: “Como le decía, Pablo no creía en su próxima muerte, sin embargo segundos antes de morir abrió los ojos y dijo con voz clara: ‘me voy, me voy’, fueron sus últimas palabras, estaban junto a él su esposa Matilde y yo, murió en la Clínica Santa María de Santiago”.

Abraham Quezada: “No descarto la teoría del asesinato de Neruda”

México DF.- En entrevista digital desde Ecuador, el diplomático e historiador Abraham Quezada (1961), habla del proyecto Nerudiana abrahamquezadaEpistolar Dispersa: “Mi quehacer persigue recopilar y ojalá editar el otro Confieso que he vivido de Neruda. Cuando por fin dispongamos de un volumen con gran parte de las epístolas del poeta, sin duda emergerá un nuevo Neruda, un tanto distinto, más humano, menos personaje, más persona. Es importante conocer el ‘revés de trama’, que explica la superficie, completa e ilumina ángulos oscurecidos y ayuda, en definitiva, a conformar el ‘gran mosaico’ de la personalidad de este chileno tan universal”. Este año, el doctor © en Estudios Americanos publicará un libro sobre la amistad de Pablo Neruda y Salvador Allende: “He ido descubriendo la importante compenetración que existió entre ambos, he podido avanzar, y espero poder dar cuenta de una relación distinta, pero entrañable”.

  Editor de las antologías de cartas: Pablo Neruda. Epistolario viajero 1927-1973 (RIL, 2004); Correspondencia entre Pablo Neruda y Jorge Edwards (Alfaguara, 2007); Cartas a Gabriela Mistral (RIL, 2009); Pablo Neruda-Claudio Véliz. Correspondencia en el camino al Premio Nobel, 1963-1970 (DIBAM, 2011)Pablo Neruda y Jorge Carrera Andrade: del Finis Terrae al aro Equinoccial (Libresa, 2012). También es autor del libro: Pedro Aguirre Cerda. Trayectoria de un ideal educativo (1990; 2ª. Ed. 2011) y del Diccionario de conceptos históricos y geográficos de Chile (RIL, 2004; 2ª. Ed. 2010).

 En entrevista exclusiva con Clarín.cl Abraham Quezada respalda la próxima exhumación de Pablo Neruda, programada para el 8 de abril: “Entiendo que existen dudas razonables acerca del final del poeta y, en definitiva, debe prevalecer la verdad. Si ella pasa por la exhumación del cadáver del poeta, hay que seguir adelante y concluir esa fase de la mejor forma. Desconozco las tecnologías forenses actuales si serán capaces, a 40 años, de detectar un posible pinchazo anómalo que habría acelerado su muerte. No descarto la teoría del asesinato, menos si como hemos sabido posteriormente que el régimen de esa época no trepidó ante nada y nadie, pero me cuesta pensar que así hubiese sido”.

 MC.- Abraham, ¿cuándo terminarás de compilar todas las cartas de Neruda?, ¿en qué porcentaje de avance se encuentra la Suma del Epistolario Total?

AQ.- Es, como bien comprenderás, un esfuerzo mayor, que hasta el momento está rindiendo algunos frutos, pues he editado varios epistolarios parciales de Neruda. Tengo un plan trazado a varios años, que involucra seguir la huella de las amistades y el entorno del poeta, luego identificar con quienes pudo haber tenido correspondencia. Enseguida me aboco a determinar si existieron contactos epistolares. No es fácil, al contrario, es demoroso y, a veces, hay suspicacias, de gente que simplemente no desea mostrarlas o darlas a conocer, y ello es legítimo, aunque debo confesar que siento que una parte del poeta está quedando oscurecida, y un intelectual tan luminoso, tan colectivo, tan de todos, no puede quedar en penumbras. Este es un trabajo de indagación que estoy efectuando tanto dentro como fuera de Chile. Sorprendentemente y hasta el momento, he encontrado más materiales valiosos e inéditos fuera que dentro de mi país. Mis amigos, que saben de estas pesquisas, me ayudan con datos y veces me proporcionan copias de textos desconocidos. Es, en definitiva, una historia que busca armar una red, en este caso de intelectuales, escritores, amigos, conocidos, familiares, etcétera, que hay que reconstruir para dar con aquéllos que fueron parte de ese entorno y eventualmente intercambiaron correspondencia con el poeta.

 MC.- ¿Por qué incluirás las cartas de corte doméstico, sin demasiada trascendencia en la biografía de Neruda?

AQ.- Me interesa recopilar la Nerudiana Epistolar Dispersa, no por un mero afán de “atisbar las vida de los otros”, sino porque un escritor tan proteico, cuya producción poética al decir de un estudioso “envió de vuelta a España las carabelas de Colón”, es “la totalidad de su lenguaje” (aunque sea de tono menor). Por otra parte, la correspondencia es “la forma más pura de la autobiografía”. Estas dos son las premisas que nortean mi trabajo. De ahí que lo “de corte doméstico o sin demasiada trascendencia” también resulta útil para reconstruir parte o los trazos de una existencia.

 Mi quehacer, en cierto modo, persigue recopilar y ojalá editar el otro “Confieso que he vivido” de Neruda. Cuando por fin dispongamos de un volumen con gran parte de las epístolas del poeta, sin duda emergerá un nuevo Neruda, un tanto distinto, más humano, menos personaje, más persona. Es importante conocer el “revés de trama”, que explica la superficie, completa e ilumina ángulos oscurecidos y ayuda, en definitiva, a conformar el “gran mosaico” de la personalidad de este chileno tan universal. ¿A qué más puede aspirar un estudioso de la vida de un poeta como Neruda?

 MC.- ¿Cómo te fue durante el reciente viaje a La Habana?, ¿los escritores cubanos aportaron algunas cartas nerudianas para tu proyecto editorial?

AQ.- Muy bien, fue una gentil invitación extendida por los organizadores de la 22 Feria Internacional del Libro de La Habana. Di dos charlas allí con una muy interesante presencia de público. Me alegró mucho constatar que ya conocían mi trabajo en ese país y que algunos de mis libros habían arribado a la isla. Pude además, visitar algunos centros académicos y entrevistarme con algunas personalidades locales, conocedoras de Neruda. Por ejemplo, con las autoridades de Casa de las Américas, con el poeta Pablo Armando Fernández, con Aitana Alberti (hija de Rafael, amigo de Neruda), con el historiador Ciro Bianchi Ross, etcétera. Tuve, además, un encuentro social con Roberto Fernández Retamar. Sí, en Cuba encontré algunos materiales nerudianos, los cuales para mi alegría y regocijo, están todavía inéditos.

 MC.- La editorial ecuatoriana “Libresa” publicó tu epistolario: “Pablo Neruda y Jorge Carrera Andrade: del Finis Terrae al aro Equinoccial” (2012), ¿has recibido otra propuesta para publicar un libro con las cartas de Neruda y sus interlocutores en distintos países?

AQ.- Ese trabajo, aparecido el año recién pasado, lo publicó la prestigiosa editorial Libresa de Quito y fue presentado en la Feria Internacional del Libro de Santiago, Quito y La Habana, y generó bastante interés, pues contiene un ensayo que explica el paralelismo que yo identifico en esos dos autores, así como parte de su correspondencia. Muchos intelectuales ecuatorianos, en su momento, me hicieron ver, que si bien Carrera Andrade es un poeta relevante de Ecuador, desconocían por completo los vínculos de amistad que mantenía con el vate chileno.

 No, hasta el momento no he recibo propuestas de editarlo en Chile, cosa que me sorprende, pues allá se conoce poco la literatura ecuatoriana y sus personajes. En todo caso, para mí fue interesante incorporar al panteón nerudiano una figura como el escritor Carrera Andrade, además de comprobar la temprana recepción de la obra del chileno en el medio regional, la cual a mediados de los años treinta ya era bastante conocida en los países de América del sur. Acá en Ecuador, han sido receptivos a mis trabajos y tal vez, podríamos avanzar en la edición de alguno de mis libros del pasado, u otro que pueda escribir en estas hermosas tierras. Aún no lo sé, definitivamente.

 MC.- El 5 de abril de 2010, en entrevista, nos hablaste del libro: “Pablo Neruda y Tom Maschler”. ¿Por qué no ha salido de la imprenta tu epistolario con el editor londinense de Neruda?, ¿conoces otras cartas inéditas con los editores del poeta?, pienso en Losada y Nascimento…

AQ.- Ese trabajo de Neruda con Tom Maschler lo escribí estando en Nueva York. La investigación y la factura de ese epistolario la efectué completamente allá. No he encontrado editor, porque está escrito en inglés -sin traducción al español hasta el momento-, y una vez terminado, inmediatamente me aboqué a otros trabajos que tenía pendiente y fue quedando rezagado. En esa época, por ejemplo, preparé y edité la Correspondencia entre Neruda y Jorge Edwards (Alfaguara, 2007) y mi Cartas a Gabriela (RIL Editores, 2009). Hay además, una razón de fondo, es que no soy, como quisiera, un escritor de tiempo completo. Soy funcionario del Servicio Exterior de Chile, por lo que también debo cumplir con mis obligaciones civiles. En todo caso y dentro de lo posible, trato que “mis deberes caminen con mi canto”.

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Sí, hay material que conozco de la relación de Neruda con sus editores y gente vinculada a ese medio. En uno de esos intercambios postales, aún inéditos, el poeta despliega toda su creatividad para armar y diseñar sus libros por aparecer a su gusto. Da la impresión que antes de escribir, por ejemplo “El Tercer Libro de las Odas”, en su cabeza ya tiene claro el tipo de papel, el color, las letras y diseño de la tapa y el lomo, y los caracteres a utilizar en su impresión. Para bien o para mal, como sostuvo uno de sus más importante biógrafos: “Neruda era un poeta de libros”. No escribía poemas sueltos, escribía libros desde un comienzo.

 MC.- En noviembre de 2011 se filtraron un par de cartas de Neruda a Carmen Balcells, pero la agente literaria frenó su difusión. ¿Te permitieron leer las cartas Neruda-Balcells o estarán protegidas hasta la nueva clasificación del archivo comprado por el Ministerio de Cultura de España?

AQ.- Sabía hace tiempo de su existencia, pero no conozco los detalles. Debe ser un carteo relevante que me interesa conocer. Tengo en mi archivo personal copia de algunos de los textos de ese intercambio, que me gustaría confrontar y estudiar. He de esperar que esté disponible en algún momento para acceder a él.

 MC.- La poeta Alejandra Arce me dijo, en entrevista, que conserva cartas de Neruda a Homero Arce, pero no las dará a conocer hasta que termine su libro. En cambio, mi querida amiga Sara Facio me dijo que no publicará las cartas que conserva de Neruda, ni de Julio Cortázar. ¿Qué hacer en ambos casos?, ¿estás de acuerdo con el criterio de no difundir las cartas de los escritores por cuestiones personales?

AQ.- Yo busco aportar, desde una perspectiva un tanto diferente al conocimiento del poeta mayor de nuestra lengua, y sería ideal que amigos o cercanos se animaran a editar las cartas del poeta, desde sus propias perspectivas. Neruda sospechando de esas pesquisas, y los respectivos afanes de edición, alguna vez le dijo con algún grado de preocupación a Matilde, “cuando muera publicarán hasta mis calcetines”. El deseo de mantener en reserva hay que respetarlo, cautelarlo y protegerlo, y lo reservado debería mantenerse en ese ámbito. Piensa por ejemplo que, hasta el día de hoy, las cartas de T.S. Elliot no han sido publicadas -sólo un pequeño número- simplemente porque sus herederos así lo han estimado. Algunos críticos sospechan que allí se pueden encontrar verdades “un tanto incómodas” -antisemitismo o tendencias homosexuales del autor-, que ellos legítimamente desean mantener a buen recaudo. Pero al mismo tiempo, ello, de algún modo, impide a los estudiosos “conformar el exacto panorama de la existencia” de ese notable escritor, dramaturgo y crítico literario estadounidense ganador del Nobel en 1948.

 Agrego un detalle, no hemos sido los investigadores quienes pusimos en la palestra pública a Neruda u otro escritor, fueron ellos mismos, con su arte y afán de darse a conocer. A nosotros, los que investigamos, y aportamos al conocimiento de la vida de ellos, nos resulta muy necesario poder acceder a esos materiales. ¿De qué otro modo podemos comprender la genialidad de su creación o la profundidad de su talento? El otro ámbito, el privado, nos ayuda a explicar y entender lo que sucede o explica su canon mayor.

 MC.- Sé que trabajas en un ensayo sobre Pablo Neruda y Salvador Allende, ¿dónde lo publicarás?, ¿estará listo para los 40 años del golpe de Estado?

AQ.- Sí, estoy trabajando “sin prisa, pero sin pausa” en un ensayo sobre la relación Allende-Neruda que, cosa curiosa, no ha sido trabajada antes, excepto un par de artículos muy generales y con algunos errores. Si bien no lo he terminado, ya estoy en conversaciones con algunas editoriales y espero que vea la luz este 2013. He ido descubriendo la importante compenetración que existió entre ambos. Ha sido una investigación que me ha tenido sorprendido en varios momentos. A partir de testimonios, principalmente escritos, y documentación valiosa de archivos inéditos, he podido avanzar, y espero poder dar cuenta de una relación distinta, pero entrañable, la cual concluye para ambos, aquel fatídico mes de septiembre de 1973.

 MC.- En varias cartas de Neruda a Sara Vial, Matilde Urrutia, Francisco Velasco, Volodia Teitelboim y Jorge Edwards leemos algunos síntomas y el tratamiento al cáncer que padecía el poeta, ¿hasta qué punto se puede reconstruir el expediente médico de Neruda con las descripciones de su epistolario?, ¿cuál sería su importancia para acreditar si el cáncer estaba controlado?

AQ.- Es difícil reconstruir el expediente médico del poeta en ese momento de tanta densidad e intensidad que se vivía a partir de su carteo con las personas mencionadas. En primer lugar, porque el poeta evita -porque desconoce o no quiere- aceptar la verdad de su diagnóstico. Esta es una curiosa “dignidad” de los grandes personajes, jamás quieren aparecer débiles o enfermos ante sus audiencias. El caso de Charles De Gaulle es famoso, incluso cuando visitó Chile a fines de los sesenta. Parece que desean proyectar una imagen de solidez, de personajes marmóreos y destinados a la eternidad de manera sana y vital.

 Aunque Neruda siempre está hablando de diagnósticos, tratamientos, dolores a la cadera de reumatismos, etcétera, jamás habló de cáncer en su correspondencia privada. Son útiles esas cartas para conocer la trayectoria vital, pero no para explicar lo del cáncer, ni siquiera incluso cuando se va a irradiar al hospital Van Buren de Valparaíso acepta tener esa maligna enfermedad. A interlocutores tan cercanos, como Jorge Edwards, le habla de sus males, pero no de la mortífera enfermedad. Alguna vez el Dr. Francisco Velasco contó que Neruda había elegido la Embajada en Francia precisamente porque allá había buenos urólogos, es decir, al menos tenía conciencia de que padecía ciertos problemas de salud vinculados al cáncer prostático que le brotó y que fue de funesto resultado.

 MC.- ¿Qué piensas de la próxima exhumación de Neruda programada para el 8 de abril?, ¿descartarías la teoría del asesinato de Neruda?

AQ.- Te confieso que en principio no me pareció. Tengo la impresión que uno, después de su ciclo vital terrestre, debe descansar en paz, sin que lo hurgueteen, lo entierren y lo desentierren. Pero entiendo que existen dudas razonables acerca del final del poeta y, en definitiva, debe prevalecer la verdad. Si ella pasa por la exhumación del cadáver del poeta, hay que seguir adelante y concluir esa fase de la mejor forma. Desconozco las tecnologías forenses actuales si serán capaces, a 40 años, de detectar un posible pinchazo anómalo que habría acelerado su muerte.

 No descarto la teoría del asesinato, menos si como hemos sabido posteriormente que el régimen de esa época no trepidó ante nada y nadie, pero me cuesta pensar que así hubiese sido. Mis investigaciones del último período dan cuenta de un Neruda enfermo, fatigado, cetrino, permanentemente agotado y que fue atendido en Francia, y secretamente en Rusia, y luego continuó irradiándose en Chile. Si a ello se suma el golpe de Estado y la muerte de su amigo, el Presidente Salvador Allende, unido a la persecución y asesinatos de otras personas, que Neruda alcanzó ciertamente a conocer, y el derrumbamiento del gobierno de la Unidad Popular, queda la impresión que Neruda, al final, murió de pena, más que de cáncer.

 Por otra parte, llama la atención que nadie de su entorno cercano haya dicho algo antes. Conocí muchas declaraciones de Matilde Urrutia hasta 1986, pero nada sobre esto, ninguna insinuación o sospecha que permitiera pensar en ello, siendo como fue, una importante defensora y promotora de los derechos humanos. Los otros amigos cercanos, y muy fieles a Neruda, que pudieron haber sabido, sospechado o dicho algo, nada mencionaron sobre el particular. O todos vivían engañados o se trató del crimen perfecto.

 MC.- Finalmente, los investigadores David Schidlowsky, Mario Amorós y yo, publicamos cartas y documentos inéditos relativos al legado de Neruda: la Fundación Cantalao. ¿Cómo definirías la última voluntad del poeta?, ¿a qué atribuyes la insistencia del testamento político de Neruda en su epistolario?

AQ.- Desconozco en detalle esa etapa, pero sí te puedo asegurar que en una documentación inédita que estoy trabajando del poeta, vemos la enorme energía que Neruda pone para que dicho proyecto resulte. Para la Fundación Cantalao convocó de manera especial a Gonzalo Losada, incluso Neruda le ofreció que uno de los pabellones en Punta de Tralca llevaría el nombre de la editorial Losada, o el nombre completo de su editor argentino: Gonzalo Losada; Neruda insistió en pedirle un aporte económico a su amigo y editor para la nueva Fundación. También invitó a amigos de otros países a que “se pongan” para financiar la construcción de Cantalao. Como otras empresas que el poeta proyectó, Cantalao sin duda habría sido concluido de buena forma si el ramalazo de furia de ese mes de septiembre de 1973 no hubiese terminado con tantas cosas en Chile.

Gunther Castanedo: “Publicaré la enciclopedia Personario. Los nombres de Neruda en 15 o 16 volúmenes”

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México DF.- En entrevista digital desde España, Gunther Castanedo Pfeiffer, médico e investigador literario, habla de la enciclopedia Personario. Los nombres de Neruda: “Llevo desde el año 1971 leyendo a Neruda. No sé precisar con exactitud cuándo empecé a estudiarlo. Pero desde luego, casi desde mi juventud comencé a alternar la lectura de sus versos con trabajos biográficos y críticos sobre el poeta chileno. En cuanto al número de volúmenes que formará elPersonario, calculo que serán unos quince o dieciséis, pues hay letras como la D, la E, la F, o la K, que no alcanzan a conformar un solo volumen. Estoy comprometido a escribir un volumen por año y mi editor a seguirme el ritmo, esto haría que para la segunda década de este siglo el trabajo esté terminado”.

  Un tema ineludible en la entrevista con Clarín.cl fue el anuncio de la exhumación de Neruda, para el médico e investigador Castanedo Pfeiffer: “sería una enorme conmoción el pensar que Matilde Urrutia hubiera callado lo que forzosamente hubiera debido saber de haberse producido este asesinato. Pensar que calló por intereses económicos sería dar un vuelco a toda su actuación posterior. Además también pienso en que salió de Chile cuando quiso y como quiso, y que en España estaba la agente literaria Carmen Balcells, que no habría tenido problema en que la generación de los derechos de autor la hubieran seguido llegando a otro país. Así que lo que habría podido perder con su denuncia hubieran sido los inmuebles, obras artísticas y de gran valor, objetos sentimentales, claro, y que luego han dado encuadre a lo que hoy es la Fundación, pero, como ves, también en este punto hay posibles contradicciones”.

 MC.- El doctor Francisco Velasco publicó: “Diccionario. Neruda a través de sus metáforas” (1984). 27 años después publicaste la primera letra de la enciclopedia: “Personario. Los nombres de Neruda” (2011). ¿Cómo surgió la idea?, ¿conocías el breve diccionario del doctor Velasco?

GC.- Conozco el espléndido trabajo del doctor Francisco Velasco, pero nuestras líneas de trabajo son absolutamente distintas. Mientras que el doctor Velasco reúne versos de Neruda en torno a una serie de conceptos y nombres ordenados alfabéticamente, mi trabajo abarca más en exclusiva a las personas que rodearon al poeta o que citó, intentando anotar no sólo las citas tomadas de los poemas de Neruda, sino también todas aquellas coincidencias vitales o de otra índole que los pudieran haber relacionado.

 MC.- “Personario” es un proyecto de largo aliento, en promedio trabajarás una letra por año. ¿Cómo lograste convencer al director de Sin Índice Ediciones de publicar tu monumental investigación?, ¿hay interés en Chile para coeditar o distribuir tu enciclopedia nerudiana?

GC.- El director de la editorial es Diego Iturriaga y es una persona muy trabajadora y cualificada. Aunque su editorial es joven, tiene espíritu de futuro, por eso cuando hablamos del proyecto se entusiasmó con la idea de un esfuerzo que nos llevaría a un trabajo dilatado en el tiempo; el pensamiento de que a lo largo de los próximos doce o trece años tuviéramos la obligación de editar un volumen por año y que pudiera quedar esta labor señalada en la documentación nerudiana no le arredró en absoluto. En cuanto al interés de Chile en el proyecto, hemos tenido algunos contactos con editoriales de dicho país, pero de momento no hay nada concreto.

 MC.- ¿Cuántos años has dedicado al estudio de la biografía y poesía de Neruda?, ¿cuántos años tardarás en llegar a la letra Z del “Personario”?

GC.- Llevo desde el año 1971 leyendo a Neruda. No sé precisar con exactitud cuándo empecé a estudiarlo. Pero desde luego, casi desde mi juventud comencé a alternar la lectura de sus versos con trabajos biográficos y críticos sobre el poeta chileno. En cuanto al número de volúmenes que formará el Personario, calculo que serán unos quince o dieciséis, pues hay letras como la D, la E, la F, o la K, que no alcanzan a conformar un solo volumen. Estoy comprometido a escribir un volumen por año y mi editor a seguirme el ritmo, esto haría que para la segunda década de este siglo el trabajo esté terminado.

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MC.- ¿Qué tipo de recepción tuvieron los dos primeros volúmenes de “Personario” entre los lectores y estudiosos de Neruda?, ¿recibiste alguna queja por las exclusiones al limitar la enciclopedia a personas y países?

GC.- Recibí buenas críticas por parte de los estudiosos de Pablo. Destacaré entre ellas la pública de Giuseppe Bellini y la amistosa y privada que me mandó Edmundo Olivares y que ha sido todo un gesto de amistad ante un posible desaliento. He recibido también numerosas sugerencias. Todas ellas bienintencionadas y que he procurado tomar en cuenta, sin renunciar al proyecto inicial. En cuanto a ampliar el criterio de entradas que está limitado a las personas que se relacionaron con el poeta chileno y a los países que visitó o mencionó en su obra, lo descarté porque el proyecto ya es demasiado amplio como para haberlo elevado a otros aspectos como hubiera podido hacer incluyendo sus libros o sus casas u objetos poéticos.

 MC.- ¿Qué harás con los nuevos datos que se quedaron en el tintero?, ¿piensas en una segunda edición corregida y aumentada?, ¿o será un trabajo que deben continuar las futuras generaciones de nerudianos?

GC.- De momento, todo nuevo dato que conozco y que veo no ha estado incluido en lo editado, lo apunto en mi base de datos. Para reconocer lo que es nuevo en la investigación lo escribo subrayado en rojo. Esto ha dado lugar a que algunos conocedores de mi trabajo que han accedido a los nuevos datos, me pregunten por las letras rojas. Es mi intención que al modo de otros trabajos enciclopédicos, pudiera servir mi trabajo como base para otros estudiosos que ampliaran los conocimientos que yo he puesto, los modificaran, los mejoraran o simplemente corrigieran los errores.

 MC.- ¿Quién es tu personaje favorito entre los amigos de Neruda?, ¿quiénes son tus biógrafos y críticos literarios de cabecera?

GC.- Neruda tuvo muchos amigos muy especiales y que por una circunstancia y otra, llegaron a tener una importante relación en su vida. Tomás Lago, Rubén Azócar, Álvaro Hinojosa, Homero Arce, Volodia Teitelboim, Jorge Edwards, Miguel Hernández, Federico García Lorca… Son tantos que escoger uno me parece traicionar al resto.

 De las biografías, la de David Schidlowsky la señalaría como una investigación muy brillante y con un gran acopio de materiales inéditos. La de Edmundo Olivares, como la más brillantemente escrita. La de Hernán Loyola, como probablemente la que más interioriza el mundo poético y la vida del poeta. Pero habría que hacer justicia a Margarita Aguirre, por ser la primera; la de Teitelboim; el Adiós, poeta, de Edwards. Y entre los trabajos de documentación no quisiera olvidar a Abraham Quezada que está haciendo un espléndido trabajo con los epistolarios; críticos como Eulogio Suárez, Oses y muchos otros a los que pido perdón en este instante por no citarlos.

 MC.- La Autoridad Portuaria de Santander publicó tu libro: “Neruda y los barcos” (2010). Gunther, vives frente al mar y coincidentemente tu padre era ferroviario; ¿algún día escribirás el ensayo: Neruda y los trenes?

GC.- Me encantaría. La poesía de Neruda tiene numerosas referencias a los elementos ferroviarios, puentes, raíles, locomotoras. Él hizo, con ocasión de su segundo viaje a China, un recorrido interminable en el Transiberiano; recorrió kilómetros de las vías europeas y no estaría mal que cuando termine con el Personario dedicara algo de tiempo a ese trabajo.

 MC.- La revista Nerudiana retomó tu texto: “Olga Margarita Burgos. Un Centenario imprevisto” (2007), sobre la desconocida novia de Neruda entre 1932 y 1933. ¿Por qué te interesan las relaciones afectivas del poeta?

GC.- Conocí en España a la nieta de Olga Margarita Burgos a través de Santiago Vivanco. Se negaba a dejar publicar la historia de su abuela. Me la contó personalmente, sin darme permiso para publicarla. Porfié mucho, pero sólo cuando descubrimos que Olga y yo compartíamos la misma profesión -o sea odontólogos- se ablandó para darme un permiso parcial de publicar algunas cosas en una revista que yo mismo editaba para los profesionales dentales de Santander. Quizá al comprobar que no había un interés morboso en sacar a la luz datos sobre la relación entre el poeta y la dentista, me concedió después el permiso de publicar las epístolas al completo y los demás datos. Si bien la revista Nerudiana, publicó el artículo, se puede encontrar una versión más amplia en El maquinista de la generación, revista malagueña.

 MC.- Gunther, perdona pero un tema ineludible de nuestra entrevista será la próxima exhumación del poeta chileno. ¿Cuál es tu opinión sobre la investigación judicial y periodística del presunto asesinato de Pablo Neruda?

GC.- Esta es una pregunta difícil y necesaria. Su dificultad estriba en que pensar que Neruda fue asesinado no haría cambiar mi opinión sobre quienes hubieran cometido el asesinato, pero sí sería una enorme conmoción el pensar que Matilde Urrutia hubiera callado lo que forzosamente hubiera debido saber de haberse producido este asesinato. Pensar que calló por intereses económicos sería dar un vuelco a toda su actuación posterior. Además también pienso en que salió de Chile cuando quiso y como quiso, y que en España estaba la agente literaria Carmen Balcells, que no habría tenido problema en que la generación de los derechos de autor la hubieran seguido llegando a otro país. Así que lo que habría podido perder con su denuncia hubieran sido los inmuebles, obras artísticas y de gran valor, objetos sentimentales, claro, y que luego han dado encuadre a lo que hoy es la Fundación, pero, como ves, también en este punto hay posibles contradicciones.

 Esto hablando de las consideraciones generales. El asunto médico ha sido estudiado ampliamente en el trabajo de Mario Amorós y en el tuyo. Pero no parece fácil sacar conclusiones concluyentes del estado de extensión del cáncer. Los testimonios de Manuel Araya y de Martínez Corbalá sobre el estado físico de Pablo son contradictorios con otros relatos de personas que rodearon al poeta en aquel 1973 o en los últimos días y que manifiestan opiniones distintas. No obstante creo que la exhumación que el juez Mario Carroza va a ordenar se realice, es algo bueno para saber lo ocurrido, si esto no hiere a sus familiares. Ojalá que arroje luz y claridad a este asunto tan turbio. Que desaparezcan todas las especulaciones.

 MC.- Finalmente, ¿en qué piensas, 40 años después, al leer los Estatutos de la Fundación Cantalao, la última voluntad de Neruda?

GC.- Distinguir claramente entre la Fundación Cantalao y la actual Fundación Pablo Neruda es esencial, pues son dos cosas distintas. Pienso que la actual Fundación Pablo Neruda no es el modelo exacto en el que pensó el poeta. Creo que él siempre quiso una fundación que cuidara más a los artistas. Su objetivo, al final de su vida, fue crear un espacio en donde los poetas, los pintores, los escultores pudieran acudir para crear en libertad y reposo, según mi entender. En los estatutos de la Fundación Cantalao se cita además la posibilidad de que estuviera velada por sindicatos, universidades y los propios escritores, aunque su propio presidente hubiera sido designado por el mismo poeta y esta voluntad no ha sido respetada.

 La actual Fundación Pablo Neruda tiene aspectos saludables, como son la edición de revistas, creación de talleres poéticos y otros aspectos culturales, pero también tiene zonas oscuras, como la compaginación del pensamiento social, político e íntimo de Neruda con algunas acciones de la Fundación. Quiero decir que probablemente Pablo no hubiera aprobado algunas de las intervenciones de la Fundación que lleva su nombre, aunque en el artículo sexto del proyecto Cantalao se especifique que entre sus ingresos pudieran situarse acciones propias del capitalismo como compra de acciones, transacción de bienes raíces, etcétera. Además las relaciones de la Fundación con personajes vinculados al extinto régimen militar, si es que son ciertos esos rumores, se opone a toda lógica.

Asaltan casa de Manuel Araya ex chofer de Pablo Neruda

Imagen 037La casa del exchofer de Pablo Neruda, Manuel Araya, ha sido asaltada y se le han birlado documentos sobre las investigaciones que la justicia realiza en la actualidad. El hecho, señaló Torbjörn Björlund, diputado del Parlamento sueco y presidente del Comité sueco en defensa del legado de Pablo Neruda, está relacionado con la reciente decisión de realizar la exhumación del cuerpo del reconocido escritor y Premio Nobel de Literatura 1971.

“Como presidente del Comité Sueco de resguardo del legado de Pablo Neruda, me preocupa la seguridad de Manuel Araya Osorio. Por lo tanto me he comunicado con la Embajada de Suecia para asegurarme de que estén informados acerca de la situación que rodea al señor Manuel Araya. Estoy seguro  que la Policía chilena hace todo lo posible  para proteger a los ciudadanos chilenos”, señaló en un comunicado.

“Es mi esperanza que podemos cooperar para proteger a Manuel Araya Osorio de las amenazas y la violencia que se proyectan en contra de su persona por el solo hecho de ser un testigo clave en el proceso que se inicia sobre la causa Neruda” agregó Torbjörlund.

Los divorcios de Neruda, sus efectos políticos y la próxima exhumación

actaii_nerudaEl juez Mario Carroza ordenó la exhumación de los restos de Pablo Neruda, en el ámbito de la causa abierta a mitad del 2011, tras la querella presentada por homicidio por el Partido Comunista, a casi 40 años de la muerte del poeta. Hasta ahora los informes emanados del Servicio Médico Legal (SML), siempre apuntaron a que el poeta falleció de cáncer, pese a las dudas suscitadas sobre la causa de su muerte, ocurrida doce días después del golpe de Augusto Pinochet, el 11 de septiembre de 1973.

Los trámites de divorcio entre Neftalí Reyes Basoalto y María Antonia Hagenaar concluyeron el 3 de mayo de 1942, el edicto fue publicado en el Periódico Oficial del Estado de Morelos (México).

 

 La primera irregularidad radica en la nula notificación al domicilio de la señora Hagenaar, en Bélgica; Neruda promovió el juicio de divorcio en la ciudad de Cuernavaca sin previo aviso de carta rogativa, ni mediante los documentos certificados por la vía diplomática. Las autoridades mexicanas tampoco tomaron en cuenta que el poeta chileno y la ciudadana holandesa contrajeron nupcias en Batavia (Java) el 6 de diciembre de 1930, mucho menos dictaminaron el monto de la pensión alimenticia que recibiría su hija Malva Marina (1934-1943). Neruda se separó de su primera esposa en 1937, el poeta viajó a Holanda en el invierno de 1939 para visitar por última vez a su hija, después envió -desde México- algunas remesas para la manutención de Malva Marina, la pequeña murió el 2 de marzo de 1943.

 En 1948, Maruca Hagenaar llegó a Chile por invitación del gobierno de Gabriel González Videla para atestiguar contra Neruda en un juicio de bigamia, pero la querella no prosperó. En su defensa, Neruda le escribió a Darío Puccini –en marzo de 1950- la estrategia a seguir: “El ‘delito de bigamia’ es enteramente falso y no pueden probarlo. La querella debe ser entablada en esta base. Nuevos documentos te llegarán, entre ellos uno de mi ex mujer, documento notarial en que reconoce nuestro divorcio. En realidad González Videla hizo venir desde Europa a esta señora, ya divorciada de mí, para intentar un chantaje contra mí ya que las acusaciones por las que se me perseguía eran demasiado vagas: ‘injurias’, etcétera, y de este modo provocar un escándalo. Han hecho viajar a esta mujer desde Bélgica con vistas al chantaje, pero no han hecho nada en términos legales pues mi nuevo matrimonio [con Delia del Carril] es legal”1. A consecuencia del abandono de sus patrocinadores Maruca Hagenaar regresó a Holanda, donde falleció en 1965.

 En 1934, el cónsul Neftalí Reyes conoció a la pintora argentina Delia del Carril, en la casa madrileña de Carlos Morla Lynch. Neruda vivió con La Hormiguita hasta 1955, las dos décadas de mayor formación política y crecimiento intelectual del poeta, todos los testimonios coinciden al respecto. El investigador Edmundo Olivares escribió: “Desde los días de la guerra en España se había establecido una gran sintonía ideológica que –sumada a la afectiva- generaba una poderosa combinación de voluntades, energías y propósitos…De esa sólida y gran experiencia en tiempos borrascosos venía la unión de Pablo y Delia. Ahora en este México tan hispanizado, vibrante y soleado de 1943, ellos terminan por dar apropiado marco legal y ceremonial a una ya larga vida en común”2. La abogada Paola Reyes –sobrina nieta de Neftalí Reyes- dedicó su tesis de licenciatura al estudio de las relaciones jurídico familiares de Neruda y sus efectos, un capítulo de la investigación universitaria contiene esta interesante teoría: “No pude encontrar en Chile dato alguno que me pudiese hacer concluir que Delia del Carril y Neruda hubiesen anulado su matrimonio o tramitado el divorcio; sólo es posible constatar la cancelación de la inscripción del matrimonio ante el Registro Civil de Chile, cuyas actas y sentencia tengo en mi poder. Pero no así la certeza de la anulación o divorcio en Tetecala (Morelos), lugar donde contrajeron matrimonio el 2 de julio de 1943”3.

En efecto, el diplomático Neftalí Reyes nunca se divorció en México de la pintora Delia del Carril. El año pasado fui al poblado de Tetecala (a 60 kilómetros de Cuernavaca) para cotejar los libros del Registro Civil, el alcalde me facilitó fotocopias y autorizó que tomara fotografías de las páginas correspondientes al 2 de julio de 1943; en los márgenes del libro del Registro Civil no existe ninguna referencia al trámite de divorcio en México, en el acta de matrimonio –las imágenes permanecieron inéditas hasta ahora- podemos apreciar las firmas de los contrayentes: Ricardo Reyes y Delia del Carril, de los testigos: Óscar Schnake (Embajador de Chile), Luis Enrique Délano (escritor y diplomático chileno), Wenceslao Roces (escritor español exiliado en México y traductor de Karl Marx), Enrique de los Ríos Lavín (comerciante chileno residente en México); así como las rúbricas de las autoridades locales: Jesús Castillo López (gobernador del Estado de Morelos) y Romualdo Ramírez (alcalde de Tetecala).

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 según la investigación de David Schidlowsky: “Este matrimonio posteriormente será declarado ilegal ya que la Corte Suprema de Chile ‘no dio exequátur (cumplimiento)’ al divorcio entre Neruda y Maruca Reyes”4. Sin embargo Neruda demostró que “mi nuevo matrimonio [con Delia del Carril] es legal” y descalificó la estrategia de Gabriel González Videla al invitar a Maruca Hagenaar para que testificara contra el desaforado senador. En el acta de matrimonio de Pablo Neruda y Delia del Carril fechada en 1943 se lee: “Neftalí Ricardo Reyes, originario de Parral República de Chile y de tránsito en esta ciudad, vecino de México, Distrito Federal, y actualmente Cónsul general de la República de Chile en México… divorciado según copia certificada que exhibe en este momento expedida por el ciudadano juez mixto de primera instancia del segundo distrito judicial del Estado de Morelos, de 39 años de edad”. En el poblado de Tetecala, Neruda sí acreditó su divorcio de Maruca Hagenaar, situación que omitió al “casarse” con Matilde Urrutia el 28 de octubre de 1966.

 Neruda conoció a Matilde Urrutia en 1946, tres años después iniciaron su amorío clandestino en México. El 3 de mayo de 1952, en la isla de Capri, Neruda y Matilde se “casaron” simbólicamente, según Matilde: “Allí, Pablo, muy serio, sin un asomo de broma, le pidió a la luna que nos casara… A muchos años de este matrimonio en que nos bendijo la luna, Pablo quedó viudo y nos volvimos a casar en 1966”5. Llama la atención que Matilde diga: “Pablo quedó viudo”, en referencia al fallecimiento de Maruca Hagenaar acaecido en 1965, pero anula de la historia oficial el matrimonio con Delia del Carril, La Hormiguita murió en 1989.

 Irremediablemente Neruda se separaría de Matilde Urrutia para vivir un tórrido romance con Alicia Urrutia, la musa del Álbum de Isla Negra (1969) y La espada encendida (1970). El doctor Francisco Velasco, copropietario de La Sebastiana, escribió en sus memorias inéditas: “Tanto va el cántaro al agua que por fin Matilde sorprende a su marido ‘in fraganti’ con las manos en la ‘plasta’ de su sobrina, la expulsa inmediatamente de casa con sus enseres a cuesta. Matilde muy afectada se aleja de Pablo y quiere irse a México con sus padrinos Blanca Hauser y Armando Carvajal, le cuenta a mi señora [María Martner] estos planes, quien le aconseja que no lo haga, que no se retire y le deje el camino expedito a su sobrina… Por fin viene la reconciliación, pero ya no es lo mismo, algo ha cambiado, Neruda estuvo realmente enamorado de Alicia”6. El escritor Enrique Lafourcade dedicó el capítulo final del libro Neruda en el país de las maravillas a la Alicia de Pablo: “Matilde era una mujer de muy mal carácter. Estallaba en unas cóleras oceánicas… ‘El error de Matilde’ –me informa una fuente fidedigna que conoció todo este affaire- ‘fue haber tratado a su sobrina Alicia como a una Cenicienta. La hacía comer en la cocina, al extremo que muchos amigos que los visitaban pensaban que era una de las criadas’”7. A partir de la infidelidad, Matilde descalificó a su sobrina: “Nunca hablaré de esa ladrona”8, le dijo a la escritora Virginia Vidal. Alicia Urrutia propiciaría la ruptura definitiva, el matrimonio entre Neruda y Matilde se derrumbaba, desde el principio la boda carecía de sustento jurídico, y de facto el matrimonio también era una farsa: Neruda y Alicia continuaron su romance hasta 1973, mientras tanto Matilde vivía un affaire con el abogado y político Julio Estuardo, según el testimonio de Manuel Araya, el chofer y asistente personal de Neruda.

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El testamento de Matilde Urrutia -fechado el 15 de enero de 1982- designa: “albaceas, herederos modales, tenientes de bienes y directores vitalicios de la Fundación Neruda” a Flavián Levine, Raúl Bulnes, Juan Agustín Figueroa, Jorge Edwards y Roberto Parada. El abogado Juan Agustín Figueroa declaró a La Nación: “Después del golpe quedó muy sola y yo era el paño de lágrimas de Matilde, y cuando ella quiso darle forma jurídica a la fundación recurrió a mí; ahora, se conservaban algunos borradores de las ideas primitivas de Pablo con respecto a la fundación y que, junto a mi cuñado [Sergio Inzunza], nos sirvieron de base para la creación del testamento de Matilde, que yo lo redacté y es de donde nace la fundación”9. El cinismo de Matilde Urrutia quedó al descubierto cuando pretendió engañar a la opinión pública: “Nosotros hemos formado la llamada ‘Fundación Pablo Neruda’ y ya no es Matilde de Neruda quien lo pide, sino una fundación. Hay cinco personas manejándola y los estatutos son los mismos que dejó Pablo”10. De ninguna manera se trata de la última voluntad de Neruda, la Fundación Cantalao designaba a los rectores de la Universidad de Chile, la Universidad Católica, la Universidad Técnica del Estado, a los presidentes de la Sociedad de Escritores (SECH) y la Central Única de Trabajadores (CUT), finalmente Neruda reservó dos lugares en su Fundación para dos personas de su absoluta confianza (en la actualidad, los dos lugares en el directorio podrían ser ocupados por dos sobrinos del poeta).

La presunta viuda argumentó múltiples contradicciones sobre el destino de la herencia del poeta: “El 11 de septiembre de 1973 el abogado Sergio Insunza llegaría con los estatutos de la Fundación Pablo Neruda, con el testamento de Pablo”, escribió Matilde al inicio de sus memorias. Luego se retracta: “Pablo no dejó testamento”. La hermana de Juan Agustín Figueroa -Aída Figueroa- cometió una indiscreción -en 1974- al deslindar los trámites realizados por su esposo Sergio Insunza, el abogado de Neruda: “Había hecho un testamento, que estaba redactado. Faltaba sólo afinarlo y darle forma legal”11, Aída Figueroa le comentó al periodista Sergio Villegas los detalles del testamento inconcluso de Neruda: “La Fundación de Punta de Tralca. Sus derechos de autor, después de morir Matilde, iban a estar destinados a eso. Se trataba del proyecto de una gran casa en que los poetas de Chile y del mundo tendrían la oportunidad de vivir por períodos para dedicarse a escribir, descansar y leer. Había discutido ya con los arquitectos. Él iba a donar, para esa casa, todos los libros de poesía que había reunido en su vida, primeras ediciones, ediciones raras”12. En los nuevos estatutos de la Fundación Neruda no existe ninguna cláusula que indique la incorporación de las universidades chilenas, los sindicatos o la Sociedad de Escritores, ni siquiera una vez concluida la dictadura, Matilde traicionó el legado de Neruda, confeccionó la falsificación de los Estatutos diseñados por Neruda en 1973.

 Atando los cabos sobre la posesión efectiva de la herencia de Neruda, sospecho que Matilde ocultó el testamento del poeta para justificar la línea de sucesión hereditaria en beneficio de Juan Agustín Figueroa, la abrupta muerte de Neruda impidió el cumplimiento cabal de su legado, sin embargo la última voluntad del bardo tiene un respaldo notarial, a diferencia del presunto matrimonio con Matilde de 1966. La actual Fundación Neruda funciona en la legalidad por partida doble: Matilde no era la viuda legítima en 1973, no tenía ningún derecho de heredarle a Juan Agustín Figueroa la presidencia vitalicia de la Fundación. Matilde Urrutia y Juan Agustín falsificaron los Estatutos de la Fundación que diseñó Neruda, a pesar del fraude que cometieron no pudieron ocultar la última voluntad del poeta, 40 años después el directorio de la Fundación debe estar integrado por los rectores de la Universidad de Chile, la Universidad Católica, la Universidad Técnica del Estado (USACH), los presidentes de la Sociedad de Escritores (SECH), la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y dos sobrinos de Neftalí Reyes.

 La exhumación de Neruda es otra forma de cuestionar el papel de Matilde Urrutia, la presunta viuda ocultó la inyección que provocó la muerte del poeta en la Clínica Santa María el 23 de septiembre de 1973, según el testimonio de la enfermera Rosita Núñez: “Dos años después de la muerte de don Pablo, un verano, la señora [Matilde Urrutia] me vino a visitar. Me dijo que sospechaba que a su marido lo habían matado en la clínica, posiblemente con alguna inyección. Fue la última vez que la vi”13, el periodista Javier García todavía conserva el audio MP3 con la entrevista a la enfermera de Neruda. El tiempo le dio la razón a Manuel Araya, el chofer viene insistiendo en las raras circunstancias de la muerte de Neruda, en el soborno que pretendió darle Matilde para callarlo y en las mentiras de la presunta viuda. El historiador Mario Amorós encontró cuatro interesantes declaraciones de Matilde Urrutia: “No lo mató el cáncer. Los médicos, a los que habíamos visto unos días antes, le dijeron que lo habían atajado y que podría vivir unos años más” (Agencia EFE); después dijo: “el cáncer que padecía [Neruda] estaba muy dominado y no preveíamos un desenlace tan repentino. [Neruda] no alcanzó ni a dejar testamento pues la muerte la veía muy lejos” (Revista Pueblo); en 1979, Matilde declaró a la revista Hoy: “El profesor Vargas Salazar, que lo atendía, siempre dijo que Pablo era un hombre muy fuerte, que se estaba defendiendo maravillosamente. Lo de llevarlo a la clínica fue más que todo por resguardarlo y protegerlo”; y en el mismo sentido Matilde dijo: “Lo traje a la Clínica porque a la Isla no podía ni siquiera ir una enfermera. Recuerde que en esos días estábamos viviendo momentos muy difíciles… Yo estaba junto a él y sé que su mal no estaba en ninguna etapa de peligro. El doctor que lo atendía había dicho que duraría unos seis o siete años más y que a lo mejor se iba a morir de cualquier otra cosa” (La Tercera)14. Finalmente el investigador David Schidlowsky retomó las declaraciones que Matilde hizo a Sara Vial, sobre el pronóstico de vida que recibió Neruda el 19 de septiembre de 1973: “En la clínica Santa María, los médicos después de examinar al poeta, dicen a Matilde que tiene sólo un año más de vida”15. Si Matilde tenía sospechas de la inyección, si trasladó a Neruda a la Clínica para protegerlo, si el cáncer estaba controlado después de dos operaciones y 56 sesiones de radioterapia, si el poeta tenía el pronóstico de de un año de vida a partir del 19 de septiembre de 1973, ¿por qué no denunció sus sospechas?, ¿por qué ocultó el crimen cometido en la Clínica Santa María?, ¿por qué nunca habló de la negligencia médica del 23 de septiembre?, ¿cuál era el motivo de su silencio?, ¿por despecho ante el romance de Neruda y Alicia?, ¿o para cuidar el statu quo de la herencia?, el anuncio de la próxima exhumación demuestra que había una duda razonable para investigar el asesinato de Neruda. La exhumación del poeta dejará entre la espada y la pared a la Fundación que falsificó Matilde Urrutia, su heredero Juan Agustín Figueroa declaró: “Nos oponemos a una exhumación del cadáver porque nos parecería un verdadero acto de profanación”16.

 1 Obras Completas V. Nerudiana dispersa II. Galaxia Gutenberg/Círculo de lectores; España, 2002.

2Pablo Neruda: Los caminos de América. LOM Ediciones; Chile, 2004.

 3 Correo electrónico de Paola Reyes; 02/08/2008.

4 Neruda. Las furias y las penas. Tomo 1. RIL Editores; Chile, 2008.

5 Mi vida junto a Pablo Neruda. Editorial Seix Barral; España, 1986.

6 El libro inédito del doctor Francisco Velasco fue consultado gracias a la amabilidad de la familia Velasco Martner.

7 Neruda en el país de las maravillas. Editorial Norma; Colombia, 1994.

8 Hormiga pinta caballos. RIL Editores; Chile, 2006.

9 Oda al dinero. La Nación; Chile, 09/06/2006.

10 La Tercera; Chile, 18/09/1983. Cita del libro: Sombras sobre Isla Negra. La misteriosa muerte de Pablo Neruda (Ediciones B, 2012).

11 Funeral vigilado. Araucaria de Chile, número 3; España, 1978.

12 Op. Cit.

13 La soledad del capitán. La Nación; Chile, 18/09/2005.

14 Las cuatro declaraciones de Matilde Urrutia fueron publicadas en el libro: Sombras sobre Isla Negra. La misteriosa muerte de Pablo Neruda (Ediciones B, 2012).

15 Neruda. Las furias y las penas. Tomo 2. RIL Editores; Chile, 2008.

16 Entrevista a Juan Agustín Figueroa. Radio Bío Bio; Chile, 05/12/2012.

Sobrino de Neruda: “El ministro Carroza debe concluir para saber si realmente fue asesinado”

La orden busca esclarecer los motivos de la muerte del poeta chileno.

La Fundación Pablo Neruda confirmó que el ministro en visita Mario Carroza ordenó la exhumación de los restos del poeta chileno. La pericia busca esclarecer las causas de su muerte en 1973, bajo el gobierno militar.

En entrevista con CNN Chile, el abogado de la familia Neruda, Rodolfo Reyes, abordó la orden y los pasos a seguir en este proceso. “Casi el cien por ciento de la familia está de acuerdo en hacer la exhumación de los restos “, expresó.

Ante las desapariciones y muertes durante el gobierno militar, el entrevistado afirmó que en este momento “hay una duda razonable al respecto, entonces se hace necesaria una exhaustiva investigación”

Reyes también recalcó que durante esos años “algunas personas decían que habían matado a Neruda, pero no había una prueba contundente”.

Además, aseguró que “hay que saber qué pasó, no podemos quedarnos con esa inquietud. El ministro Carroza debe llegar a concluir para saber si realmente Pablo Neruda fue  asesinado”.

Manuel Araya: “La Fundación Neruda usurpó el legado del poeta, deben regresar la herencia al pueblo de Chile”

manuel_arayaMéxico DF.- En entrevista con Clarín.cl Manuel Araya (1946), chofer y secretario de Neruda, habla de la exhumación del poeta, del secuestro de Neruda cometido por Juan Agustín Figueroa y del reencuentro con Sergio Vuskovic, Gonzalo Martínez Corbalá, María Eugenia Velasco Martner, Enrique Segura y Rodolfo Reyes: “Cómo no voy a estar feliz si los amigos de Neruda y su sobrino me respaldan; a María Eugenia Velasco Martner le agradezco todas sus atenciones; también tengo palabras de agradecimiento para don Sergio Vuskovic, cuando nos reencontramos en Valparaíso fue muy amable, me abrazó, nos emocionamos y recordamos los trámites que hicimos para el traslado de la imprenta que Neruda compró para donarla al periódico El Siglo; y Rodolfo Reyes -el sobrino directo de Neruda- me dijo que cumplirá con su palabra: autorizará la exhumación del poeta”. El fiel escudero del poeta concluye: “Confío en que todo saldrá bien, por fin se hará justicia”.

 MC.- Don Manuel, ¿cómo recibió la noticia de la exhumación de Neruda?

MA.- Recibí la noticia con mucha alegría y a la vez con una tristeza enorme, por fin se hará justicia a Pablo Neruda. Esperaba la confirmación oficial, cuando el abogado Eduardo Contreras me habló por teléfono para avisarme que el juez Mario Carroza ordenó la exhumación de Neruda, pensé que había valido la pena tanto esfuerzo, estuve a punto de perder la esperanza, ahora puedo morir tranquilo.

 MC.- ¿La alegría tiene que ver con el reencuentro –después de 40 años- con los amigos de Neruda?, ¿cómo describiría sus conversaciones con Sergio Vuskovic, Gonzalo Martínez Corbalá, María Eugenia Velasco, Enrique Segura y Rodolfo Reyes?

MA.- Cómo no voy a estar feliz si los amigos de Neruda y su sobrino me respaldan; a María Eugenia Velasco Martner le agradezco todas sus atenciones, me regaló dos libros de su padre y nos acompañó en la presentación de nuestro libro: El doble asesinato de Neruda (2012); también tengo palabras de agradecimiento para don Sergio Vuskovic, cuando nos reencontramos en Valparaíso fue muy amable, me abrazó, nos emocionamos y recordamos los trámites que hicimos para el traslado de la imprenta que Neruda compró para donarla al periódico El Sigloy nos reímos al recordar que durante la importación del automóvil de Neruda desde Francia, en la cajuela encontramos botellas de vino tinto y whisky. Cuando don Sergio Vuskovic era Alcalde de Valparaíso me dio todas las facilidades para trasladar las cosas que necesitaba Neruda para construir su nueva casa en Lo Curro. Al Embajador Gonzalo Martínez Corbalá le agradezco sus palabras en la conversación telefónica que sostuvimos, fue muy emotivo hablar con el Embajador de México casi 40 años después, y a usted querido amigo Casasús, y a Francisco Marín, les agradezco por todo lo que continúan haciendo para recuperar el legado de Neruda. Cada vez estoy más contento y orgulloso de los amigos que me han acompañado en esta historia, ustedes han sido solidarios con mi denuncia y por fin se hará justicia en memoria de Pablo Neruda.

 MC.- La actitud de los amigos de Neruda contrasta con las descalificaciones de la Fundación Neruda, la directora Aída Figueroa declaró a Chilevisión: “Manuel Araya no tuvo ninguna convivencia con nadie de todos nosotros, yo nunca le di la mano” (20/12/2011)…

MA.- La señora Aída Figueroa es una canalla o padece de su memoria, no me quiere reconocer, tengo un libro que ella me dedicó con su puño y letra. ¿Dónde estaban del 11 al 23 de septiembre los que ahora trabajan en la Fundación Neruda?, yo me quedé en Isla Negra para cuidar a Neruda después del golpe de Estado, cumplí con el mandato de mi Partido Comunista.

 MC.- Neruda le decía “mi secretario” al niño Enrique Segura; también le decía secretario al joven poeta mexicano Hugo Gutiérrez Vega, cuando era su “botones” en un viaje por Europa. Pero, en una actitud déspota y clasista, la Fundación Neruda asegura que usted era un simple chofer, ¿qué saben ellos de las costumbres y afectos del poeta?

MA.- En el directorio de la Fundación Neruda están puros ladrones, qué podemos esperar de Aída Figueroa, de Juan Agustín Figueroa, o de Fernando Sáez, qué sabían ellos de la amistad que yo tenía con Pablito, qué sabían ellos sobre la forma en que Neruda trataba a su gente de confianza. Juan Agustín Figueroa no conocía a Neruda, no era su amigo, de la Aída sí recuerdo haberla visto en Isla Negra junto a su esposo Sergio Insunza. El directorio de la Fundación se ha robado el legado de Neruda, la última voluntad del poeta era dejar sus bienes materiales al pueblo de Chile, pero dónde está la plata de los derechos de autor de Neruda y las donaciones que han recibido. La Fundación Neruda debe regresar el legado que han usurpado, deben entregar la herencia del Neruda al pueblo de Chile, deben construir Cantalao, deben respetar los Estatutos originales de la Fundación y convocar a los rectores de las universidades, a los escritores, a los sindicatos y a los sobrinos de Neruda para el nuevo Consejo de Administración de la Fundación.

 MC.- Enrique Segura -el otro “secretario de Neruda”- preside el Sindicato de Trabajadores de la Fundación Neruda. Don Manuel, ¿por qué acompañó a los trabajadores de la Fundación Neruda en la huelga?, ¿por su amistad con Enrique Segura?

MA.- Cómo podría negarle mi apoyo al Sindicato de Trabajadores de Isla NegraLa Sebastiana y La Chascona, yo tengo que cuidar el legado de Neruda, al poeta no le hubiera gustado saber que los trabajadores de las casas museo sobreviven con miserables salarios y maltratos de sus patrones, insisto: la Fundación está usurpando los bienes de Neruda, el dinero de la Fundación lo dan los visitantes de las casas, el resto de plata proviene de las ventas de los libros de poesía, los funcionarios del directorio no están aportando nada, es una vergüenza que los trabajadores del Sindicato no recibieran un aumento de salario y tuvieran que irse a huelga. Juan Agustín Figueroa fue un miserable con los trabajadores del Sindicato, se cree intocable, pero si se desplomó el intocable asesino de Pinochet, así caerá el dueño del Fundo Neruda.

 MC.- ¿Qué opinión tiene ante las represalias y amenazas en contra del Sindicato de la Fundación Neruda después de la huelga?

MA.- Los directores de la Fundación Neruda están amenazando a los trabajadores con despidos masivos por la huelga que realizaron del 7 al 16 de enero; hemos conversado con los abogados del Caso Neruda y con dirigentes de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) para que denuncien las amenazas de los despidos masivos. La Presidenta de la CUT acompañó la huelga del Sindicato en Santiago y los abogados del Caso Neruda están dispuestos a defender a los trabajadores si la Fundación cumple sus amenazas de los despidos masivos.

 MC.- ¿Usted no tiene miedo de sufrir alguna represalia de la Fundación Neruda por su denuncia?

MA.- No, estoy diciendo la verdad sobre el asesinato de Neruda y ahora sé todas las irregularidades de la Fundación Neruda. De qué podrían acusarme, ellos mienten, no estuvieron con Neruda en sus últimos días, yo lo acompañé en los momentos más difíciles; yo no le tengo miedo a Juan Agustín Figueroa, ellos están usurpando el legado de Neruda, Matilde Urrutia tomó malas decisiones, se dejó envolver por Juan Agustín, la Matilde debió denunciar que en un barco de Ricardo Claro torturaron al doctor Francisco Velasco, debió denunciar que los milicos torturaron al otro secretario de Neruda, Matilde no dijo ni una palabra sobre el asesinato de Homero Arce, tampoco denunció el asesinato de Neruda.

 MC.- ¿Está seguro de lo que pasó exactamente día a día, del 11 al 23 de septiembre de 1973?

MA.- Sí, en el libro El doble asesinato de Neruda (2012) está documentado cada día, con archivos de prensa y declaraciones de otros libros.

 MC.- El 17 de septiembre de 1973 usted partió de Isla Negra a Santiago para contratar la ambulancia, ¿cabe la posibilidad que fuera otro día?, tal vez fue el 18 de septiembre y por eso no coincidió con Charo Cofré y Hugo Arévalo…

MA.- Nadie podía entrar a la casa de Neruda, Isla Negra estaba vigilada 24 horas al día por patrullas en tierra y había un buque de guerra anclado frente a la casa de Neruda. La mentirosa de Charo Cofré dice que ella y su marido se quedaron a dormir en Isla Negra el 18 y que acompañaron a Neruda detrás de la ambulancia el 19 de septiembre, pero el traslado de Neruda para la Clínica fue por seguridad, para protegerlo y preparar su exilio en México.

 MC.- Matilde Urrutia declaró al vespertino “La Segunda” y en el reportaje “Funeral vigilado” que al chofer de Neruda lo arrestaron el 23 de septiembre, pero ella insistió en que ustedes fueron a Isla Negra el 22 de septiembre, sólo en una entrevista a Televisión Española (TVE) Matilde aceptó que fueron a Isla Negra el 23 de septiembre de 1973…

MA.- ¿Cómo pudo estar Matilde el 22 de septiembre en Isla Negra?, si ese día estaba programado el viaje a México, si el Embajador Gonzalo Martínez Corbalá visitó a Neruda en la Clínica la mañana del 22 de septiembre y por la tarde llegó el diplomático sueco Ulf Hjertonsson que también conversó con Matilde. El 22 de septiembre se fijó el viaje a México para el 24, así que un día antes fuimos a Isla Negra por los últimos detalles, Neruda me entregó una lista con lo que necesitaba: libros y la parte final de sus memorias inéditas, Matilde preparó el equipaje para el exilio. El 23 de septiembre Neruda llamó por teléfono a la Hostería Santa Helena –en Isla Negra- para quejarse conmigo de una inyección que le aplicaron en la Clínica, después habló con Matilde y ella me dijo que regresaríamos lo antes posible a Santiago, cuando llegamos Matilde subió corriendo a la habitación 406 de la Clínica Santa María, y yo me quedé en la calle para entregarle al chofer de la Embajada de México los libros y el equipaje de Neruda, al subir a la habitación me llamó la atención el color rojizo en su estómago y le pregunté a don Pablo: “qué le pasa”, él respondió: “me inyectaron mientras dormía, desperté por el pinchazo y ahora tengo fiebre”. Le pusimos compresas de agua fría para bajarle la fiebre, las enfermeras no llegaban por el cambio de turno, finalmente apareció un doctor y me pidió que saliera a comprar un medicamento, pero en el camino me detuvieron agentes de la dictadura, no volví a ver a don Pablo, me enteré de la muerte de Neruda cuando fue a visitarme el Cardenal Raúl Silva al Estadio Nacional donde permanecí detenido, en el Estadio Nacional me torturaron porque los milicos querían saber quiénes eran los amigos del comunista Neruda. Cómo podría haberme confundido con las fechas, todo ocurrió así de rápido el 23 de septiembre de 1973.

 MC.- El Cardenal Raúl Silva Henríquez lo rescató del campo de concentración, ¿no le contó lo ocurrido en la Clínica Santa María?

MA.- Cuando el Cardenal Raúl Silva me dijo –en el Estadio Nacional- que la noche del 23 de septiembre falleció don Pablo, yo le respondí: “No murió, lo asesinaron en la Clínica mediante una inyección, los doctores me pidieron que fuera a la farmacia, me detuvieron para que no hubiera ningún testigo del crimen”.

 MC.- ¿Por qué el Cardenal Raúl Silva no denunció el asesinato de Neruda?

MA.- Porque Matilde nunca ratificó la denuncia ante la Vicaría de la Solidaridad, el Cardenal Raúl Silva tenía mucho trabajo, protegía a las familias de las víctimas de los crímenes de la dictadura, el Cardenal siempre ayudó a los familiares de los desaparecidos y fusilados, pero en el caso de Neruda nunca se presentó la denuncia, por eso yo todavía no perdono a Matilde, como esposa tenía que dar la cara por Neruda y denunciar su asesinato, yo le pedí que denunciara el asesinato de don Pablo Neruda y nunca me hizo caso, quiso darme un automóvil como soborno, la viuda quiso comprar mi silencio.

 MC.- Sin embargo, Matilde sí denunció sus sospechas sobre la inyección que provocó la muerte de Neruda, se lo dijo a Rosita Núñez (La Nación, 18/09/2005). Usted no es el único que sostiene la teoría del asesinato, sino la enfermera que cuidó a Neruda de 1960 a 1973…

MA.- Matilde estaba sola, los amigos de Neruda partieron al exilio o a la clandestinidad; estoy convencido que Matilde se desahogó con Rosita Núñez porque la culpa no la dejaba en paz, por los remordimientos. Yo presioné a Matilde para que dijera la verdad, ella era la persona indicada para denunciar el asesinato de Neruda, pero no lo hizo para proteger sus bienes, al ver que yo no aceptaba su soborno me trató mal y no volvimos a conversar. Es probable que Juan Agustín Figueroa la aconsejara de no denunciar el asesinato de Neruda para que llevara la fiesta en paz con Pinochet durante los primeros años de la dictadura. Yo acuso a la dictadura de Pinochet por la desaparición de mi hermano Patricio Araya, lo confundieron conmigo, o los milicos querían enviarme un mensaje: no denuncies el asesinato de Neruda que te puede pasar lo mismo que le pasó a tu hermano.

 MC.- ¿No denunció el asesinato de Neruda ante la dirigencia clandestina del Partido Comunista?

MA.- Toqué todas las puertas posibles, después de salir del campo de concentración quedé sin contacto con la dirigencia del PC, busqué a Matilde Urrutia pero no me hizo caso; en dictadura no había libertad de prensa y en democracia nadie quería escuchar mi denuncia, ni el presidente Ricardo Lagos, ni los canales de televisión. La primera vez que un periódico publicó mi denuncia fue en 2004, El Líder de San Antonio, pero los medios de comunicación no retomaron la noticia, tampoco la Fundación Neruda quiso escucharme, ahora sé por qué.

 MC.- Matilde Urrutia difamó a Homero Arce, lo acusó de robarle plata a Neruda en la Clínica Santa María; la viuda intentó difamar a Laura Reyes con el mismo “modus operandi”. Don Manuel, ¿por qué asegura que Matilde era ingrata con la hermana de Neruda?

MA.- La Matilde acusó a Laurita de que le había robado algunas joyas, pero era una mentira de La Chascona. Llegaron los carabineros porque la Matilde quería que arrestaran a Laura Reyes, pero las joyas estaban en la casa. Don Pablo no supo nada de esto, Laurita no le contó, yo tuve la intención de decirle pero iba a quedar “la escoba”. Algunas cosas no se le contaban a don Pablo para no darle dolores de cabeza.

 MC.- El sobrino directo de Neruda lo apoya, ¿qué opina al saber que el abogado Rodolfo Reyes autorizará la exhumación de Neruda?

MA.- Ayer hablé por teléfono con don Rodolfo Reyes, le dije que todos los días me comunicaba con usted don Mario; y al tiro don Rodolfo me dijo: “qué bien, déle mis saludos al periodista Casasús, usted cuenta con mi apoyo, cumpliré mi palabra de autorizar la exhumación, cuando terminen las vacaciones del juez Mario Carroza se realizará la dirigencia en Isla Negra”. Confío en que todo saldrá bien, por fin se hará justicia.

 MC.- Finalmente, ¿cómo lo pueden contactar los periodistas?, ¿tiene un blog, cuenta de twitter o página de Facebook?

MA.- Mi página de Facebook es: “Manuel Araya Osorio” y mi blog oficial es: www.choferdeneruda.cl también hay miles de noticias sobre mí en Internet, me han entrevistado periodistas de prácticamente todo el mundo

María Eugenia Velasco Martner: “La Fundación Neruda tendría que cumplir el legado de Cantalao”

maria_eugenia_velascoMéxico DF.- En entrevista digital desde Valparaíso, María Eugenia Velasco Martner, respalda la huelga del Sindicato de la Fundación Neruda, recuerda la vida cotidiana junto al tío Pablo en La Sebastiana, describe los reencuentros -40 años después- con Enrique Segura, Manuel Araya y Rafita Plaza, al mismo tiempo que denuncia las irregularidades en los negocios de Juan Agustín Figueroa: “Me cuesta creer que la Fundación esté funcionando con pérdidas. Sería interesante conocer las entradas, los gastos y las inversiones, los directivos no transparentan esta información a sus trabajadores ni a la comunidad en general. Desde hace algún tiempo se han publicado diferentes noticias sobre las inversiones de la Fundación Neruda en propiedades de la familia de Ricardo Claro. Por otra parte, la Inmobiliaria Maulén está lucrando con el nombre de Pablo Neruda en hoteles en Santiago y Viña del Mar”. El directorio de la Fundación Neruda se opone al aumento salarial de $1.000 pesos (2 dólares) diarios por concepto de transporte público y alimentación para los trabajadores de La Sebastiana, La Chascona e Isla Negra.

  MC.- María Eugenia, ¿por qué acompañaste a los trabajadores del Sindicato de la Fundación Neruda en la jornada de huelga del sábado?

MV.- Cuando leí la noticia me pareció increíble que los trabajadores de las casas museos nerudianas estuviesen en huelga, más aún, por desacuerdos mínimos: un bono de $1.000 pesos diarios por concepto de locomoción y alimentación, más $200.000 pesos por término de conflicto. Imagino cómo reaccionaría Neruda ante una empresa que además lleva su nombre. De seguro lo primero que haría sería llamar a la prensa, segundo: escribiría un comunicado en apoyo al conflicto, lo imprimiría y difundiría por las calles, caletas, mercados y eso para comenzar. Cuántas veces vimos a Neruda en Valparaíso respaldando a los trabajadores en conflicto con sus patrones. Por lo mismo decidí ir a Isla Negra y enterarme por ellos lo que estaba ocurriendo, compartir con ellos y darles ánimo. Las huelgas son duras, nadie las quiere, pero cuando se han agotado los mecanismos regulares no queda otra.

 MC.- La Tercera publicó: “La Fundación Neruda pierde 24 millones de pesos al día por la huelga”. En entrevista, Fernando Sáez declaró: “los trabajadores viven en una fantasía, no quieren creer que la fundación arroja pérdidas” (12/01/2013). La Fundación Neruda mantiene una inversión bursátil de 2.3 millones de dólares en Cristalerías Chile (propiedad del pinochetista Ricardo Claro) y no reporta las ganancias de otros turbios negocios. ¿Quién vive entre el delirio y la fantasía?

MV.- Manejo muy poco las cifras, pero me cuesta creer que la Fundación esté funcionando con pérdidas. Sería interesante conocer las entradas, los gastos y las inversiones, los directivos no transparentan esta información a sus trabajadores ni a la comunidad en general. Más bien pienso que el delirio lo estarán viviendo los administradores; los trabajadores enfrentan la realidad del vivir día a día.

 Desde hace algún tiempo se han publicado diferentes noticias sobre las inversiones de la Fundación Neruda en propiedades de la familia de Ricardo Claro. Por otra parte, la Inmobiliaria Maulén está lucrando con el nombre de Pablo Neruda en hoteles en Santiago y Viña del Mar; Ángel Maulén, exrector de la Universidad Pedro de Valdivia, está siendo investigado por la justicia ante la denuncia de corrupción en la Comisión Nacional de Acreditación; este es el empresario que mantiene negocios con la Fundación Neruda.

 Mi padre, en el preámbulo de su libro Retenido en el Lebú (1990), comentó: “Cuando –El Lebú- dejó de ser útil como prisión se vendió como ‘chatarra’, ¡oh ironía!, a la China Comunista”. ¿Qué diría mi padre si leyera los libros con la información de los aportes de Ricardo Claro al golpe de Estado y a los Servicios de Inteligencia de la dictadura de Pinochet?

 MC- En la década de 1960, conociste al niño Enrique Segura, el actual presidente del Sindicato de la Fundación Neruda, ¿cómo lo recordabas?, ¿cuándo lo dejaste de ver?

MV.- No tenia idea que Enrique Segura era presidente del Sindicato de Trabajadores de la Fundación Neruda. En la década de 1960, el tío Pablo le enseñaba a recitar, cuando íbamos por el fin de semana a Isla Negra él lo subía sobre una mesa y nos decía: “mi secretario les va a recitar”, el tío Pablo regaloneaba mucho a Enrique; mi papá me contó que la familia del niño se opuso tenazmente ante la posibilidad de una adopción. Después, la familia de Enrique se mudó al Quisco y no lo volví a ver. Fue una enorme alegría saber que él está al frente del Sindicato en Isla Negra.

 MC.- Neruda le decía “mi secretario” al niño Enrique Segura; también le decía “secretario” al joven poeta mexicano Hugo Gutiérrez Vega; y el periodista Hernán Uribe me dijo que era “una especie de secretario” del poeta. ¿Por qué a los directivos de la Fundación Neruda les cuesta tanto trabajo reconocer que Manuel Araya además de chofer era secretario y confidente de Pablito?

MV.- Mira, yo conocí a Neruda en su vida cotidiana, era muy sencillo, gran organizador y no le faltaban ideas para distribuir tareas a los que estábamos a su alrededor, las que cumplíamos con mucho agrado, yo creo que todos los que tuvimos la oportunidad de conocerlo de cierta forma fuimos sus secretarios, con mayor razón lo fue don Manuel Araya, a él le tocó estar a su lado cuando regresó de Francia, era el encargado de tramitar todas sus cosas, en un panorama político bastante cargado, sobre todo los días después del golpe, en Isla Negra, los 3 solos, nadie podía llegar allí. Me tocó vivir la clandestinidad y sé cómo se estrechan las relaciones humanas en momentos de peligro. Fueron momentos muy duros y don Manuel Araya fue el hombre de confianza de Neruda hasta el final.

 MC.- 40 años después, Neruda los ha reunido: el 12 de enero te reencontraste con Enrique Segura y Rafita Plaza; y el año pasado Manuel Araya volvió a conversar con Sergio Vuskovic y Gonzalo Martínez Corbalá…

MV.- Sergio Vuskovic estaba feliz de ver a Manuel Araya en la presentación porteña de El doble asesinato de Neruda (2012), dice que tras mirarlo y mirarlo fue recordando su imagen de esos años. Cuando Vuskovic era alcalde y Araya era el asistente de Neruda hicieron todos los trámites para sacar del puerto las maquinarias que compró el tío Pablo para la imprenta del periódico El Siglo.

 Por mi parte, el sábado 12 de enero, estaba contenta de saludar a Rafita, no lo veía desde la década de 1970. También conversé un poquito con Enrique Segura, ya que andaba de aquí para allá preocupado por el acto político de la huelga. Yo no conocía a los trabajadores de La Sebastiana, porque nunca regresé a la casa que cohabitaron mis papás con el tío Pablo, pero la señora María me hizo recordar quién era, ellos vivían en un colectivo muy pobre que está frente a La Sebastiana y que se entra por el Pasaje Cóndor; la señora María estaba muy emocionada de verme en Isla Negra, me contó lo bien que se entendía con mi mamá y cuando a ella le tocó en algunas oportunidades cuidar a mi hijo en los años duros de mi clandestinidad y exilio, fue muy emocionante.

 MC.- Pertenecías al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), en cambio Neruda militaba en el Partido Comunista (PC), ¿intercambiaron ideas o discutieron por algún tema?

MV.- Recuerdo una conversación sobre la Carta abierta de los escritores cubanos de 1966; cuando Neruda regresó del viaje por Estados Unidos y Perú yo aún vivía en La Sebastiana, y en un almuerzo el tío Pablo me preguntó qué opinaba sobre el asunto, le transmití que no estaba de acuerdo para nada con su participación en el PEN Club y mucho menos con su asistencia a la comida junto al presidente Fernando Belaúnde en Perú, el poeta aceptó las dos invitaciones a pesar del período de represión que estábamos viviendo en Latinoamérica; el tío Pablo dijo que no había sido su intención molestar a nadie, yo insistí en apoyar a los intelectuales cubanos, entonces el tío Pablo miraba a mi papá y le decía: “ves Pancho, tu hija piensa así porque tú eres un mal comunista”, entonces mi papá preguntó: “¿por qué dices eso Pablo?”, Neruda respondió irónicamente: “porque no lees El Siglo y tu hija tampoco”. El 3 de agosto de 1966, Neruda escribió al final de una carta a mi papá: “los cubanos quieren obediencia a sus planes. Triste. Abrazo. Pablo”. En la década de 1960, Losada reeditó las Obras Completas de Neruda sin Canción de gesta, eso fue muy duro para los jóvenes de izquierda de la época.

 MC.- Sin embargo, Neruda publicaría “Canción de gesta” en la Editorial Quimantú (1973) y le encargaría a Giuseppe Bellini la traducción de “Canción de gesta” (1973) en Italia. Cambiando de tema, ¿los jóvenes de izquierda tenían conocimiento del proyecto de Neruda para becar a poetas, artistas y científicos en Cantalao?, ¿la izquierda chilena debería tener en su agenda la recuperación de Cantalao?

MV.- Claro, de acuerdo al desarrollo de la situación política en el gobierno popular era imposible dejar Canción de gesta en el destierro. Respecto a Cantalao, lo más conocido era que Neruda quería construir residencias para los escritores en los terrenos de Punta de Tralca. Lo menos conocido era: qué haría Neruda en esos terrenos y cómo fue configurando la Fundación Cantalao. Por mi lado sabía algo más, ya que los planos arquitectónicos aprobados por Neruda eran de mi tío Carlos Martner y el proyecto de Cantalao se extendía a las artes en general. También algo supe de la remodelación de una plaza en Isla Negra donde estaban contemplados unos muros de piedras que seguramente pedirían la participación de mi mamá con sus murales de piedras, pero nada de eso se concretó; llegó el golpe de Estado y todo quedó ahí. He leído artículos en donde se habla del “sueño de Cantalao”, pero por informaciones que van saliendo -como la existencia de los Estatutos de Cantalao- ahora sé que no eran sueños, se estaba concretizando el proyecto.

 Y sí, el futuro es Cantalao; suelo tener contacto con estudiantes universitarios de Historia y de Artes, llegan para preguntarme por temas de Valparaíso “ciudad patrimonial” y por los trabajos de mi mamá, inevitablemente sale el tema de La Sebastiana y Neruda. Yo les hablo sobre lo importante que fue para Neruda adquirir esos terrenos y su idea de que se destinaran a los artistas y poetas de este país. Creo que la Fundación tendría que tomar cartas en este asunto y cumplir con el legado de Neruda.

 MC.- El 5 de mayo de 2012, la Fundación Neruda conmemoró el Centenario de Matilde Urrutia, ¿qué falta por revisar en la biografía de La Chascona?, ¿fuiste testigo de alguna descortesía de la Patoja con los amigos de Neruda?, ¿qué responsabilidad tendría Matilde en el destino actual del legado de Neruda?

MV.- No estoy enterada de los actos conmemorativos, ni de las biografías sobre la tía Matilde. Se habla mucho de ella, pero generalmente en plan cotilleo, no doy crédito a ese tipo de comentarios. Yo me quedo con lo que vi en mi infancia, y las 3 o 4 veces que la vi durante mi exilio en Venezuela y España. Matilde era una persona muy simpática cuando quería serlo, y muy pesada e hiriente en otras ocasiones. El recuerdo que tengo de cuando íbamos muy seguido a la Isla -mis padres no nos dejaban solos en casa-, ella se encargaba de atender muy bien a las visitas y que el almuerzo resultara perfecto, pero también era la que se encargaba de espantar, sobre todo a los periodistas en las rejas de Isla Negra.

 En esos tiempos una vez se produjo una situación muy desagradable, no me acuerdo qué se celebraba precisamente, pero llegó el embajador español de la época, aparcó el coche al lado interior de la reja, el coche del embajador traía la bandera franquista, o sea, la actual pero con el escudo al medio, todos estábamos en la mesa frente al locomóvil, había muchos invitados y entre ellos Arturo Lorenzo y Elena Gómez de la Cerna -su mujer-, ellos llegaron con los republicanos en el Winnipeg; Arturo fue un excelente pintor y participó en la defensa de Madrid hasta el último minuto, Arturo le comentó a Laurita Reyes: “qué falta de educación venir con la bandera franquista a casa de Neruda”, y Laurita se para, va al coche, saca la bandera y la rompe, en eso sale furiosa Matilde desde la cocina e increpa a Arturo: “cómo se le ocurría actuar así en su casa”; Laurita sale en defensa de Arturo y él se levanta y le dice: “yo fui”, Matilde continuó insultando, Arturo le dijo a Elena: “nos vamos”. Fue una situación muy incomoda, mis padres al ver que el tío Pablo desvío la atención a otra cosa, nos dijeron a mí y a mi hermano: “nos vamos”. Y nos fuimos a Valparaíso. Los comentarios de mis padres en la citroneta eran de indignación por el actuar de Matilde. En esa ocasión se rompió una larga amistad entre los Lorenzo y Neruda. Ellos eran del Club de la Bota en Valparaíso, aparecen en muchas fotos, eran del grupo de amigos íntimos que tenía el tío Pablo en Valparaíso.

 Respecto al destino del legado de Neruda, Matilde tiene toda la responsabilidad, ella es la que dejó la Fundación con la legalidad que tiene actualmente.

 MC.- El 23 de septiembre se cumplirán 40 años del presunto asesinato de Neruda. ¿Qué sabía tu papá sobre la enfermedad del poeta?, ¿qué opinas de la posible exhumación?, ¿sería un desagravio ante la represión que sufrieron los comunistas en el entierro oficial de 1992?

MV.- Bueno, mi padre lo dejó bien claro en su libro: Neruda. El gran amigo (1987), escribió que el tío Pablo tenía un cáncer a la próstata. Matilde le contó que cuando llegaron a Francia consultaron a varios médicos y le dijeron que el tumor era inoperable, que había metástasis en la pelvis. Nunca le escuché alguna opinión distinta al respecto.

 Del proceso que lleva el juez Mario Carroza y los testimonios de don Manuel Araya me enteré después del fallecimiento de mi padre. Yo estuve junto a mis padres atendiéndolos en sus últimos años de enfermedad. Cuando falleció mi mamá las enfermedades progresivas de mi papá se fueron intensificando, me dediqué a cuidarlo, en todo ese período alterné con muy pocas personas y no estaba al tanto de las noticias de la prensa. Soy partidaria de la exhumación, pienso que habría que utilizar todos los recursos en busca de la verdad. Mi padre pensaba que el cáncer estaba ahí, pero también pienso que el testimonio de don Manuel Araya es verdadero. Ojalá que la justicia pueda darnos luces sobre esto.

 Mario, ¿te refieres al traslado de los restos de Neruda a Isla Negra?, creo que la mayoría de la gente que estaba en la playa eran los compañeros del PC, estaban allí con sus banderas rojas y ante la casa que Neruda había entregado a su Partido muchos años antes. Al comenzar el discurso del presidente Patricio Aylwin la chifladera desde la playa fue fenomenal, no lo dejaban hablar. Yo estaba arriba junto a mis padres y Teruca Hamel muy emocionados con la ceremonia de la entrada de los restos, cuando veo que la seguridad da la orden de reprimir y los carabineros bajaron por la calle que da a la playa montados a caballo, vi a la gente arrancando por las rocas y algunas banderas tiradas en la arena. Fue un espectáculo indignante. Nunca más volví a Isla Negra, hasta el sábado pasado cuando fui a compartir con los trabajadores del Sindicato en huelga.

 MC.- Finalmente, ¿piensan reeditar los libros del doctor Francisco Velasco?, ¿publicarán “En la niebla del olvido” sus memorias inéditas?, ¿cuándo terminarán el libro sobre los murales de María Martner?

MV.- Los libros que publicó mi papá fueron todos financiados por él, en cuanto a la reedición de sus libros sobre Neruda, la familia Velasco Martner no ha recibido ninguna oferta editorial. Sus memorias inéditas y otros escritos están archivados. En este momento, como familia, estamos centrados en publicar un libro sobre los trabajos de mi mamá, dando importancia a los murales en espacios públicos. Un equipo de académicos chilenos, residentes en Santiago, llevan a cabo la investigación; estamos esperando el texto y después buscaremos el financiamiento para imprimirlo. Este libro es muy necesario, la gente que busca información sobre los trabajos de mi mamá no encuentra nada en las bibliotecas. Los restauradores mexicanos que trabajaron en la piscina Tupahue, en el mural con diseño de Juan O’Gorman y realización de María Martner, han estado recabando información, no encontraban nada, así que hice llegar a la oficina técnica del Parque Metropolitano de Santiago el material que tenía en mis archivos respecto a ese mural.

Enrique Segura: “El Sindicato de la Fundación Neruda impugnará la personalidad jurídica de Juan A. Figueroa”

huelga_fundacionnerudaMéxico DF.- En entrevista telefónica desde Isla Negra, Enrique Segura (1951), presidente del Sindicato de la Fundación Neruda, denuncia las injusticias cometidas por Juan Agustín Figueroa: “La Fundación Neruda se declaró en números rojos y despidieron a 5 guías de turistas, el Consejo de Administración decidió reemplazar a los empleados con aparatos de audio que narran episodios de la vida de Neruda y hacen las descripciones de los objetos en cada Casa Museo. El director ejecutivo –Fernando Sáez- y la jefa de finanzas mienten, cada año nos dicen que la Fundación Neruda está en ‘cifras rojas’, si durante 5 años vienen asegurando al Sindicato y declarando ante Impuestos Internos que están en ‘cifras rojas’ quiere decir que la Fundación Neruda debió irse a la quiebra hace 5 años, o están robando una enorme cantidad de plata”.

El poeta Pablo Neruda tenía la intención de adoptar a Enrique Segura en la década de 1950, años después continuó la amistad; en la actualidad, Enrique Segura está dispuesto a romper algunas lanzas por la memoria del Nobel chileno. En entrevista con Clarín.cl adelanta la estrategia del Sindicato: “Con María Eugenia Zamudio –exdirectora de Isla Negra- conversábamos sobre la posibilidad de impugnar la personalidad jurídica de la Fundación Neruda, presentaremos la idea al abogado Rodolfo Reyes -sobrino directo de Neruda-, recurriremos a 5 prestigiados abogados chilenos para quitarle la Fundación Neruda al usurpador Juan Agustín Figueroa. Él consiguió la personalidad jurídica de la Fundación Neruda durante la dictadura de Pinochet, fue el abogado de cabecera de Matilde Urrutia, si Neruda no hubiese muerto en septiembre de 1973 perfectamente hubiera dejado en orden su testamento, pero Matilde lo cambió todo, designó ‘heredero universal’ a Juan Agustín Figueroa de forma vitalicia, igual que Pinochet, ambos recibieron una gratificación por sus servicios: los designaron vitalicios”.

MC.- Don Enrique, ¿desde cuándo trabaja en la Fundación Neruda?

ES.- Llevo 20 años en la Fundación Neruda, en la actualidad presido el Sindicato de Trabajadores de la Fundación Neruda. ¿Usted conoce mi historia?

MC.- Sí, Neruda quería adoptarlo, usted es como Luis Iribarren, “El Luchín” de la canción de Víctor Jara…

ES.- Exacto, don Pablo quería adoptarme porque las condiciones económicas de mi familia eran de muchas carencias, yo vivía con mi madre y con mi abuela en Isla Negra; don Pablo no tenía hijos, así que me cuidaba como si yo fuera su hijo, me regalaba ropa y zapatos. Don Pablo le dijo a mi abuela que tenía la intención de adoptarme, pero mi abuela se negó.

MC.- ¿Cuál es la demanda que detonó la huelga del Sindicato de la Fundación Neruda?

ES.- Yo defiendo a mi gente, a los trabajadores de la Fundación Neruda y si el directorio encabezado por Juan Agustín Figueroa me despide, me iré con la frente en alto. Es muy poco lo que estamos pidiendo, es prácticamente nada: 1,000 pesos chilenos (2 dólares) como bonificación para alimentos por día trabajado y 1,000 pesos chilenos como bono para transporte público por día trabajado. La negociación del contrato colectivo de trabajo se hace cada dos años.

MC.- ¿Habrá mesa de negociación con la Fundación Neruda?

ES.- Hoy inició la huelga, habíamos entablado negociaciones con una abogada de la Dirección del Trabajo del gobierno de Chile, pero ella sólo vino para “darnos la hora”, quedamos anonadados, la abogada tenía que presentar tres propuestas para solucionar el conflicto, se reunió con los empleados y con los empleadores para que llegáramos a un acuerdo; en el Sindicato dimos hasta el viernes como ultimátum para llegar a un acercamiento, nadie nos llamó, así que el lunes 7 de enero, los 79 trabajadores de las Casas Museos de Isla Negra, La Sebastiana y La Chascona iniciamos la huelga legal.

MC.- 79 trabajadores de un total de 110, ¿quiénes son los 31 restantes de la nómina?

ES.- De 110 trabajadores, 79 pertenecemos al Sindicato de la Fundación Neruda. A los 31 restantes yo los llamo “lameculos”, son esquiroles que no merecen ningún respeto, son trepadores al servicio de Juan Agustín Figueroa.

MC.- ¿Cuánto cobra Juan Agustín Figueroa por entrar a las casas de Neruda?

ES.- Los sinvergüenzas están cobrando 4,000 pesos chilenos a partir del 2 de enero, el año pasado la entrada costaba 3,500 pesos chilenos. La Fundación Neruda se declaró en números rojos y despidieron a 5 guías de turistas, el Consejo de Administración decidió reemplazar a los empleados con aparatos de audio que narran episodios de la vida de Neruda y hacen las descripciones de los objetos en cada Casa Museo.

MC.- Las cifras oficiales indican que: 100,000 turistas al año visitan las casas de Neruda, y la Fundación factura 500,000 dólares al año por copyright, es decir: 350 millones de pesos por entradas al museo + 500,000 dólares por copyright, ¿y la Fundación Neruda se opone a subir el salario de sus trabajadores aludiendo “balances con pérdidas y cifras rojas”?

ES.- Los mandos medios son muy malos en Chile, usando el término de la dictadura, los mandos medios serían el director ejecutivo –Fernando Sáez- y la jefa de finanzas, ambos mienten, cada año nos dicen que la Fundación Neruda está en “cifras rojas”, si durante 5 años vienen asegurando al Sindicato y declarando ante Impuestos Internos que están en “cifras rojas” quiere decir que la Fundación Neruda debió irse a la quiebra hace 5 años, o están robando una enorme cantidad de plata.

MC.- ¿El Sindicato organizó una huelga en julio de 2010?

ES.- En julio de 2010 estuvimos a punto de ir a huelga; la primera huelga legal del Sindicato de Trabajadores de la Fundación Neruda inició el lunes 7 de enero de 2013.

MC.- ¿Por qué llegaron a un acuerdo en julio de 2010?

ES.- Eran mínimas nuestras demandas, por lo menos conseguimos algo. Ahora la Fundación Neruda pretende cerrar las casas de lunes a viernes para despedir a la mayoría de los trabajadores, y así evitar que los niños y estudiantes preuniversitarios vengan, sólo quieren abrir las casas de Neruda para los turistas europeos, asiáticos y norteamericanos, quieren convertir los museos en algo muy sofisticado. Fernando Sáez –el director ejecutivo- es gay, no tengo nada en contra de los homosexuales, pero Sáez contrató a un equipo de “psicólogos” que nos analiza y acosa todo el tiempo, los niños bonitos de Sáez se roban la plata de la Fundación con el visto bueno de Juan Agustín Figueroa.

MC.- ¿Todavía trabaja en la Fundación Neruda el carpintero Rafael Plaza?, lo pregunto porque me enteré que reprimieron a “Rafita” por retractarse de su declaración judicial en el Expediente del presunto asesinato de Neruda…

ES.- Rafita tiene 87 años, hoy nos acompañó en nuestro primer día de huelga, llegó a las 9 y se retiró a la 1 de la tarde, estuvo bastantes horas, incluso saldrá en la televisión, yo pedí que entrevistaran a Rafita, es un respaldo muy importante para el Sindicato. A Rafita no lo despidieron de la Fundación Neruda lo fueron alejando un poco por retractarse, fue una venganza de Juan Agustín Figueroa, a Rafita lo mantienen aislado. Mario, para qué le cuento cómo tienen a Manuel Araya es una persona non grata en la Fundación Neruda, pero Manuel llega a Isla Negra y conversa conmigo. A Rafita lo desprecian porque se retractó, porque confirmó que Neruda estaba bien en septiembre de 1973, Rafita ha declarado a la prensa local que Neruda pesaba 110 kilos en septiembre de 1973, lo que contradice la tesis de la caquexia cancerosa.

MC.- Usted declaró en el Caso Neruda, me pareció que se oponía a la denuncia del presunto asesinato de Neruda, ¿quién lo invitó a declarar?, ¿cambió su opinión después de un año de investigaciones?

ES.- Me preguntaron cuándo fue la última vez que conversé con Neruda, declaré que lo visité en julio de 1973 para agradecerle una carta de recomendación que me escribió con tinta verde –por la firma de Neruda me dieron ese trabajo-, yo lo vi bien de salud, con buen semblante, no lo encontré en la fase terminal del cáncer a la próstata. Después de mi declaración judicial ante la Policía de Investigaciones me visitó el juez Mario Carroza.

MC.- ¿Entonces usted no se opone a la exhumación de Neruda?

ES.- Estoy contento de que conoceremos la verdad, nosotros no somos jueces, pero el pueblo tiene la razón: a Neruda lo asesinaron; pasó con Eduardo Frei, con José Tohá, con el general Bachelet. Respaldo totalmente a Manuel Araya, a Rafita y a Rosita Núñez –la enfermera de Neruda-, el juez Mario Carroza estaba interesado en saber lo que yo recordaba de mi amistad con Neruda, pero los testimonios importantes son los de Manuel Araya y Rosita Núñez.

MC.- ¿Qué historia cuentan los guías de turistas sobre el presunto asesinato de Neruda?, lo pregunto porque en “La Chascona” me dijeron que les recomendaron un artículo de Jorge Edwards…

ES.- Son pocos guías, en julio habrá un despido masivo, eso lo sabemos, sustituirán a los guías por aparatos de audio de 45 minutos. Los guías sindicalizados no tienen pautas previas para contar una versión oficial sobre la muerte de Neruda. En Isla Negra los guías le tienen cariño a Manuel Araya, los que odian a don Manuel son los directores: Aída Figueroa, Juan Agustín Figueroa y Fernando Sáez. La Fundación Neruda no nos puede exigir que leamos los comunicamos oficiales desmintiendo a Manuel Araya, para nosotros los comunicados de la Fundación carecen de credibilidad, después de leer el Expediente Judicial nos dimos cuenta que: 1).- Matilde Urrutia declaró en España que Neruda no murió de cáncer, 2).- Rosita Núñez declaró que Matilde Urrutia sospechaba que asesinaron a Neruda mediante una inyección, y 3).- Quedó demostrado que a Manuel Araya lo arrestaron el 23 de septiembre de 1973, el día que asesinaron a Neruda en la Clínica Santa María. Falta la exhumación para esclarecer el asesinato de Neruda.

MC.- Estoy convencido que el juez Mario Carroza solicitará la exhumación de Neruda…

ES.- Yo sé que sí ordenará la exhumación, faltan pocas diligencias, yo me he reunido con el juez y con el comisario de la Policía de Investigaciones (PDI), él me contó que habrá exhumación. Entonces no sé qué pasará si los exámenes arrojan la presencia de veneno, la Fundación Neruda nunca ofrecerá disculpas públicas a Manuel Araya, están acostumbrados a ser dictadores, en el Consejo de Administración de la Fundación Neruda son “socialistas renovados” de la Concertación.

MC.- El verano de 1975, Matilde Urrutia le confesó a Rosita Núñez que sospechaba que a Neruda lo asesinaron con una inyección, ¿conoce a la enfermera de Neruda?

ES.- Perdone que sea autorreferente, pero yo le pedí a la Policía de Investigaciones que entrevistaran a Rosita Núñez, nadie sabía cómo localizarla, yo conocí a Rosita desde niño, yo hablé por teléfono con Rosita para que recibiera a la PDI y al juez Mario Carroza, al principio la enfermera de Neruda se negaba a declarar por su avanzada edad.

MC.- Vamos cerrando la conversación, en el libro “El doble asesinato de Neruda” (2012) publiqué los Estatutos de la Fundación Cantalao, ¿qué antecedentes tiene sobre la última voluntad de Neruda?

ES.- Neruda tenía mucha confianza con el doctor Bulnes –vecino de Isla Negra-, su hijo Raúl Bulnes –el arquitecto- sabía perfectamente lo que significaba Cantalao pero traicionó la amistad de su padre con Neruda. Todos los chilenos sabemos quién es Juan Agustín Figueroa –el 22 de la Corte Suprema-, conserva un poder difícil de doblar, Figueroa consiguió la personalidad jurídica de la Fundación Neruda durante la dictadura de Pinochet, fue el abogado de cabecera de Matilde Urrutia, si Neruda no hubiese muerto en septiembre de 1973 –su enfermedad no era para que falleciera tan pronto- perfectamente hubiera dejado en orden su testamento, pero Matilde lo cambió todo, designó “heredero universal” a Juan Agustín Figueroa de forma vitalicia, igual que Pinochet, ambos recibieron una gratificación por sus servicios: los designaron vitalicios. Juan Agustín Figueroa es un bloque de hielo imposible de derrotar, él juega con el legado de Neruda, le da lo mismo el deterioro de las casas de Neruda, le da lo mismo si sufren los mapuches –él aplicó la Ley Antiterrorista por primera vez en Chile-, él hace y deshace el legado de Neruda, nadie quiere al sinvergüenza de Juan Agustín Figueroa.

MC.- Finalmente, ¿cuál será el siguiente paso del Sindicato de la Fundación Neruda?

ES.- Con María Eugenia Zamudio –exdirectora del Museo de Isla Negra- conversábamos sobre la posibilidad de impugnar la personalidad jurídica de la Fundación Neruda, presentaremos la idea al abogado Rodolfo Reyes -sobrino directo de Neruda-, recurriremos a 5 prestigiados abogados chilenos para quitarle la Fundación Neruda al usurpador Juan Agustín Figueroa.

Mario Casasús: “Matilde Urrutia traicionó el legado de Neruda en complicidad con la dictadura”

mariocasasusMéxico DF.- El año 2013 será decisivo en la aclaración de las extrañas circunstancias en la muerte del poeta Pablo Neruda, la exhumación de su cuerpo -por confirmarse- para el mes de abril, reabrirá la caja de Pandora por mucho tiempo olvidada, dando eco a una serie de testimonios que avalan la “tesis” del asesinato del Premio Nobel chileno. Esta es nuestra entrevista a uno de los investigadores que ha llevado el caso de forma más seria y responsable, el periodista Mario Casasús.

 CA.- Por muchos años se consideró la frase: “Neruda fue asesinado” como una locura o parte de una “psicosis colectiva”, sin pies ni cabeza, el tiempo ha dicho lo contrario. ¿Cómo empezaste y cuándo te convenciste de iniciar esta investigación?

MC.- El periodista Francisco Marín me habló por teléfono un par de semanas antes de publicar su reportaje: Neruda fue asesinado (08/05/2011), quería que lo ayudara a contrastar el testimonio de Manuel Araya. Después de 10 años estudiando la biografía y poesía de Neruda algo había leído sobre el chofer del poeta: la referencia de Volodia Teitelboim en la biografía: Neruda (Losada, 1985), también había revisado las Cartas de Neruda a Matilde Urrutia (Seix Barral, 2010), las memorias póstumas de La Chascona: Mi vida junto a Pablo Neruda (Seix Barral, 1986) y Funeral vigilado (LOM, 2003) escrito por Sergio Villegas; en todos los libros citados anteriormente salía mencionado Manuel Araya, pero yo no lo conocía personalmente. De a poco fuimos confrontando su testimonio con la prensa de la época, con el certificado de defunción y con las hojas del expediente clínico de Neruda, entonces entendí que no podía creer a ciegas en la historia oficial de la Fundación Neruda.

 Terminé convenciéndome cuando el diplomático mexicano Gonzalo Martínez Corbalá concedió una entrevista al periódico La Jornada, donde avala la denuncia de Manuel Araya; después entrevisté a Jaime Maturana, carpintero y restaurador de las casas de Neruda, ahí comprendí que la dictadura levantó un cerco represivo en contra del entorno inmediato de Neruda: Homero Arce murió a consecuencia de la tortura, el doctor Francisco Velasco fue torturado en El Lebú, a Jaime Maturana lo llevaron a Villa Grimaldi y dos de sus hermanos continúan desaparecidos, y en el caso de Manuel Araya fue arrestado el 23 de septiembre de 1973, lo torturaron en el Estadio Nacional y su hermano –Patricio Araya- continúa desaparecido, creemos que lo detuvieron por su parecido físico con don Manuel.

 CA.- ¿Qué rol le asignas en esta historia a Manuel Araya, el chofer de Neruda?

MC.- Manuel Araya acompañó al poeta y a Matilde Urrutia día y noche, después del golpe de Estado, su lealtad es digna de reconocimiento. Desde hace varios años viene insistiendo en el asesinato de Neruda. A don Manuel lo arrestaron el 23 de septiembre de 1973, horas antes de la muerte de Neruda, estoy convencido que lo alejaron de la Clínica Santa María con alevosía, para secuestrarlo y así poder ocultar el crimen.

 CA.- ¿Por qué crees que la viuda de Neruda, Matilde Urrutia (1912-1985), no tomó una posición más enfática frente a la extraña muerte del poeta?

MC.- Para proteger los bienes inmobiliarios de Neruda de un posible decreto de expropiación emitido por la dictadura, de acuerdo al reporte de Associated Press: “El subsecretario del Interior, comandante Enrique Montero señaló que la medida se tomó al comprobarse que la hermosa casa -de Isla Negra- no perteneció al poeta laureado con el Premio Nobel, ya que en realidad era propiedad del Partido Comunista” (AP 15/11/1974). La viuda de Neruda tampoco quiso perder otros privilegios, durante la dictadura militar Matilde Urrutia entró y salió del país sin problemas: en noviembre de 1973 viajó a Venezuela, en 1974 recorrió España y Argentina, en 1976 se trasladó a la Unión Soviética, en 1978 recogió los originales de las memorias de Neruda en México y así sucesivamente. La Chascona negoció con la dictadura, Matilde le confesó a su secretaria -la escritora Virginia Vidal- el pacto implícito que hizo con la dictadura: “Mientras esté viva podré usufructuar los bienes de Pablito, pero la junta militar me dice que se harán cargo de todo después de mi muerte” (Hormiga pinta caballos, 2006). No sabemos más detalles, ni los alcances de la negociación entre Matilde Urrutia y la dictadura de Pinochet.

 Es una gran mentira cuando la Fundación Neruda asegura que Matilde Urrutia era defensora de los derechos humanos, la escritora Virginia Vidal narró la primera vez que Matilde protestó, tres años después de la muerte del poeta: “Un día de esos, me pidieron transmitir a Matilde la invitación a la Vicaría para un acto del Primero de Mayo, organizado por las madres y esposas de fusilados y presos desaparecidos; se celebraría la tarde del 30 de abril de 1976, en el edificio contiguo de la Catedral. Ella pensó un rato antes de decirles, luego me dijo: ‘Creo que Pablito iría a un acto como este. Diles que sí. Voy a ir’” (Hormiga pinta caballos, 2006). Tal vez su conciencia no la dejaba tranquila, o la viuda protestó porque: “Pablito iría a un acto como este”, no por convicción propia, o porque la acechaba el fantasma de la muerte, en 1976 le diagnosticaron cáncer a Matilde Urrutia. Meses antes, en el verano de 1975, la viuda le confesó a Rosita Núñez: “la señora Matilde me vino a visitar. Me dijo que sospechaba que a su marido lo habían matado en la clínica, posiblemente con alguna inyección” (La Nación 18/09/2005). Matilde Urrutia tampoco denunció el asesinato de Homero Arce en 1977, ni la tortura que sufrió el doctor Francisco Velasco en El Lebú en 1973.

 CA.- ¿Consideras una “coincidencia” que el Dr. Sergio Draper funcionario de la Clínica Santa María, estuviera de médico de turno cuando acaeció la muerte de Eduardo Frei y la de Pablo Neruda?

MC.- No creo en las coincidencias, Sergio Draper dijo al Clarín de Argentina: “Es el colmo que estemos constantemente bajo sospecha” (06/09/2011), ¿se puede estar dos veces en el lugar equivocado a la hora equivocada?, resulta inverosímil la declaración judicial de Draper, en relación a lo que dijo el 23 de septiembre de 1975 a La Tercera: “Neruda, no estuvo ni inconsciente ni profundamente dormido, durante toda la tarde del día en que murió”. Sin embargo, ante la Policía de Investigaciones, Draper declaró: “Neruda murió a raíz del cáncer a la próstata y sus múltiples metástasis. En cuanto a la caquexia, señala que el paciente ingresó a la clínica en estado terminal y su aumento de volumen corporal se debe al edema generalizado, lo cual es avalado por la enfermera –Araneda- que observa la salida de líquido acuoso, al momento de inyectar el analgésico”; Draper pone en duda que Manuel Araya salió a comprar un medicamento, según el doctor: “la clínica Santa María contaba con una excelente farmacia propia, por lo que es imposible que se le haya pedido al chofer de Neruda que comprara un medicamento fuera de la institución”, ahora resulta que la Clínica Santa María cumplió con todos los protocolos en el cuidado de Neruda.

 CA.- ¿Qué opinión te merece lo que pasó con el legado de Neruda, sus obras y el nacimiento de la Fundación de carácter privado?

MC.- Lo que pasó podría resumirlo en la inversión bursátil de 2.3 millones de dólares –mil millones de pesos chilenos- del copyright de Neruda en Cristalerías Chile, propiedad de Ricardo Claro –asesor de Pinochet desde el 12 de septiembre de 1973, coordinador de la visita de Kissinger a Chile en 1978, “mecenas de la DINA”, entre otros horrores-, el legado de Neruda terminó financiando a lo peor del pinochetismo. El presidente vitalicio de la Fundación Neruda, Juan Agustín Figueroa, es igual de nefasto que Ricardo Claro, “Cucho” Figueroa fue el primer abogado, a nivel mundial, que aplicó la Ley Antiterrorista contra campesinos de una comunidad indígena; por otra parte, la Fundación Neruda autorizó la falsificación de los libros: Antología Póstuma de EDAF y Los cuadernos de Temuco; del mismo modo, pretendieron prohibir ante tribunales la publicación de los Discursos parlamentarios del senador Pablo Neruda (1997), entre otras linduras.

 CA.- Según tu investigación, ¿cuál era la real voluntad del poeta frente al legado de sus derechos u obras después de su muerte?

MC.- La última voluntad de Neruda, registrada ante el Notario Público de Casablanca (Región de Valparaíso), estipula que el Consejo de Administración de la Fundación Cantalao lo integrarían los rectores de la Universidad de Chile, de la Universidad Católica y de la Universidad Técnica del Estado (UTE), además de los representantes de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y de la Sociedad de Escritores (SECH) y dos personas designadas por Neruda -imagino que serían Homero Arce y Francisco Velasco-, se trata de un consejo plural, académico y políticamente muy avanzado para la época –a pesar de que Juan Agustín Figueroa lo descalifica como “idea primitiva de Neruda”-, el sueño del poeta era becar a jóvenes poetas, artistas y científicos, pero Matilde Urrutia traicionó la última voluntad de Neruda, falsificó el testamento del poeta y designó heredero universal a Juan Agustín Figueroa –de forma vitalicia-, eliminó cualquier cláusula que permitiera el cumplimiento de los Estatutos de Cantalao; años después la Fundación Neruda estaría integrada por: Juan Agustín Figueroa, su esposa, su hermana, su mejor amigo y el abogado de su despacho. Pasamos de un Consejo de Administración plural y académico, a un Fundo Familiar, administrado por vulgares ladrones vinculados a lo peor del pinochetismo. ¿Qué diría Neruda al saber que sus derechos de autor están financiando la empresa de Ricardo Claro?

 CA.- ¿Por qué después de casi cuarenta años Manuel Araya se decidió a hablar sobre este tema?

MC.- La primera tentativa para denunciar el asesinato de Neruda, la hizo Manuel Araya ante la viuda Matilde Urrutia en 1974, pero ella le pidió que no se metiera en sus asuntos, intentó sobornarlo y lo despidió, “usted era el chofer de Pablo, pero no será mi chofer”. La denuncia del chofer de Neruda llegó a La Moneda, durante el gobierno de Ricardo Lagos y no le hicieron caso. El 26 de junio de 2004, el periódico regional El Líder de San Antonio fue el primer medio que le abrió las puertas a don Manuel Araya, pero no causó ninguna reacción ante la prensa internacional ni ante la Justicia chilena; don Manuel habló infinidad de ocasiones en la Fundación Neruda, tampoco le hicieron caso, el impacto mundial llegó hasta que el 8 de mayo de 2011 salió el reportaje: “Neruda fue asesinado” en el semanario mexicano Proceso y el Partido Comunista decidió presentar una querella contra quien resulte responsable del presunto asesinato de Neruda.

 CA.- ¿Consideras en buen camino los pasos del Juez Mario Carroza en decretar acciones y recabar testimonios y por cierto solicitar una exhumación de los restos de Neruda a pesar del tiempo transcurrido, que podría haber borrado evidencia clave de la muerte del vate?

MC.- Sí, el juez está agotando todas las posibilidades para esclarecer el presunto asesinato, realizó todas las dirigencias previas al último recurso de la exhumación; el juez Mario Carroza en entrevista me dijo: “Lo más importante para saber si se realizará la exhumación, sería su carácter necesario o vital para tener la claridad suficiente y determinar lo que causó la muerte de don Pablo Neruda; por lo tanto, tomaré una decisión después de recoger todos los elementos y darle la amplitud de posibilidades en el Servicio Médico Legal (SML), insisto en la importancia del Informe del Servicio Médico Legal (Clarín 21/11/2011), también comentó la relevancia del Informe del SML con la corresponsal de El País y con el historiador español Mario Amorós. Una vez que salió el Informe del SML, ante las imprecisiones y contradicciones que presentaba, el juez decidió buscar una segunda opinión, la de médicos de la Universidad de Chile. Menos mal que no siguió al pie de la letra las recomendaciones del SML.

 Puedo entender que al juez Mario Carroza se le escapen algunos detalles, en la citada entrevista con El País, la corresponsal escribió: “Según lo que ha establecido el juez Carroza en su investigación, Araya salió de la clínica por orden de Matilde Urrutia y no del médico. El objetivo era comprar agua de colonia para hacerle fricciones al poeta en sus piernas” (04/12/2011). Sin embargo Matilde Urrutia le dijo a Hernán Loyola: “A mediodía del domingo -23 de septiembre-, encargué a Manuel Araya, un muchacho joven que era el chofer de Pablo, que me trajese algún medicamento u otra cosa, pero las horas pasaron y Manuel no volvió. Después supe que lo habían detenido y conducido al Estadio Nacional, donde lo pasó muy mal, y el automóvil me costó ubicarlo y recuperarlo (Funeral vigilado, 1974); un día después de la muerte de Neruda, Matilde declaró al periódico vespertino La Segunda: “La viuda se limitó a pedir respeto por el dolor, así denunció también que en la tarde de ayer habían desaparecido su chofer y su vehículo particular luego que el conductor se dirigió a comprar una corona. No retornó y no ha vuelto a saberse de él” (24/09/1973), pero en sus memorias póstumas escribió que arrestaron a Manuel Araya cuando llevaba el auto al estacionamiento (Mi vida junto a Pablo Neruda, 1986). Matilde Urrutia era una mentirosa compulsiva, dio tres versiones de lo que lo hizo el chofer el 23 de septiembre (comprar medicamentos, o coronas fúnebres, o guardar el autor en el estacionamiento de la Clínica Santa María), lamentablemente el juez cometió el error de hacerle caso a la cuarta versión, inventada por Charo Cofré, esa testigo de la Fundación Neruda ni siquiera estaba en la Clínica Santa María. Lo único importante es que finalmente quedó demostrado que al chofer lo arrestaron el 23 de septiembre de 1973.

 CA.- Últimamente han aparecido una serie de libros reveladores sobre los organismos de represión y exterminio de la Dictadura Militar, por ejemplo: “La Danza de los cuervos” o “Asociación ilícita. Los archivos secretos de la dictadura”, libros sobre la DINA o CNI que nos asombran a pesar del tiempo, por la crudeza de las operaciones y lo secreto de las mismas, ¿puede ser que algunos de estos organismos ilícitos hayan estado involucrados en la muerte de Neruda?

MC.- Leí La danza de los cuervos (Ceibo Ediciones, 2012), y me sorprendió la denuncia de Jorgelino Vergara, yo no sabía que Ricardo Claro financiaba la nómina de la DINA, cito: “Alguien tenía que ponerse, y el encargado de pagar el sueldo era este señor, Ricardo Claro, y eso no era un secreto. Era un financista de la DINA porque todos los civiles ahí eran contratados por la empresa financiada por él… Claro los salvaba con dinero, aportes, todo el tiempo. A veces iba al cuartel general y después de esas visitas aparecían las platas y los inventos especiales de Michael Townley, los adelantos tecnológicos”. Todavía no estudio el libro: Asociación ilícita. Los archivos secretos de la dictadura (Ceibo Ediciones, 2012), dudo que en el CD-Room que acompaña al libro esté un informe o cable interno de la DINA que haga referencia a la operación para asesinar a Neruda en la Clínica Santa María, ya me hubiera informado el editor Dauno Tótoro, estoy a punto de publicar una entrevista con el cofundador de Ceibo Ediciones. Ahora estoy preocupado por las amenazas que han recibido los periodistas Mauricio Weibel y Javier Rebolledo, simultáneamente asaltaron las casas de los autores de La danza de los cuervos y Asociación ilícita.

 Quisiera completar la trilogía, recomendando el libro: Magnicidio (2011), escrito por Benedicto Castillo, cito de la página 323: “No obstante lo establecido en esta oportunidad –dice el Informe Policial No. 73 de la FTIR- ‘estaría en evidencia que estos vínculos con el Ejército y los servicios de Inteligencia venían de años atrás, a comienzos de la década de 1970, con la DINE y CNI, que están debidamente acreditados, mediante informes policiales anteriores’”. Moraleja: la Clínica Santa María estaba infiltrada por las Fuerzas Armadas y los organismos de Inteligencia desde la década de 1970. Hay una testigo, empleada de limpieza de la Clínica Santa María, que asegura haber visto a personas externas en la Clínica el 23 de septiembre, en su declaración judicial acusa a ese comando de ser los responsables de la inyección que provocó la muerte de Neruda y da a conocer que al día siguiente la despidieron junto a otros empleados –secretarias, enfermeras y personal de mantenimiento-, por hacer demasiadas preguntas sobre los extraños médicos que visitaron la Clínica el 23 de septiembre.

 CA.- ¿Crees que existe una real voluntad política para el esclarecimiento total y transparente de los hechos que rodearon el deceso del Premio Nobel?

MC.- Creo que hubo falta de pericia en la Policía de Investigaciones (PDI) y prejuicios en el Servicio Médico Legal; en el primer caso, la PDI no le preguntó a Rosita Núñez sobre su crucial declaración: “Un verano de 1975, la señora Matilde me vino a visitar. Me dijo que sospechaba que a su marido lo habían matado en la clínica, posiblemente con alguna inyección” (La Nación 18/09/2005), por lo que esta denuncia casi queda excluida del Expediente Judicial. En el caso del SML, su Informe es contradictorio, cito: “Según la versión de familiares, amigos, personal médico, personal de enfermería y de técnicos paramédicos de la Clínica, el señor Neruda ingresa con el diagnóstico de cáncer de próstata avanzado, en malas condiciones generales, con bajo peso y en anasarca”, el SML elimina los testimonios de los diplomáticos de México y Suecia, ambos declararon que dentro de su enfermedad encontraron a Neruda en buenas condiciones; ningún familiar de Neruda declaró en el juicio haber estado en la Clínica Santa María, porque Laura Reyes falleció en 1977 y Rodolfo Reyes llegó al funeral desde Temuco, no estuvo en la Clínica; el resto son especulaciones del SML. Además dos enfermeras de la Clínica declararon que Neruda tenía un buen semblante, que leía y conversaba con las visitas. Ahora bien, el SML reconoce: “los exámenes disponibles permiten constatar la presencia de un grado de anemia moderada y de múltiples episodios de infecciones urinarias; el valor de las fosfatasas ácidas se encuentra dentro de un rango normal y no se puede extrapolar conclusiones ni deducir a partir de ellos la presencia de metástasis”. Si el expediente clínico de Neruda reporta un cáncer controlado después de 56 sesiones de radioterapia, una moderada anemia y un cuadro infeccioso, ¿por qué el SML recomienda no exhumar a Neruda?

 CA.- ¿A quién le conviene que se mantenga en una nebulosa sin esclarecer la muerte del Nobel?, según tu investigación, ¿crees posible que exista interés de alguien, o de grupos, para que no se diga la verdad en el Caso Neruda?

MC.- A Juan Agustín Figueroa le conviene ocultar las irregularidades de la Clínica Santa María, él es heredero universal de Matilde Urrutia y si se comprueba que la viuda guardó silencio ante el presunto asesinato, la Fundación Neruda quedará sumamente cuestionada, al punto que podría perder el registro de su personalidad jurídica.

 CA.- ¿Crees que la exhumación de los restos del Poeta, a pesar de lo reducido que se puedan encontrar éstos, puedan arrojar conclusiones resolutivas que ayuden a la investigación en curso?

MC.- La exhumación es la diligencia clave, se buscarían dos cosas: la metástasis del cáncer de próstata –aquí no importa el tiempo transcurrido-, si no aparece la metástasis significa que el cáncer estaba controlado después de dos operaciones en Francia y de 56 sesiones de radioterapia de cobalto (realizadas entre marzo y abril de 1973). El segundo punto que buscarían los médicos forenses sería la presencia de metales pesados, gas mostaza y/o veneno –cualquier dosis, por pequeña que sea, ratificaría la teoría del asesinato-, lo complicado por determinar serían las cantidades de medicamentos –en este caso Dipirona-, la exhumación puede arrojar la presencia de Dipirona, pero no las cantidades y si Neruda murió por un cuadro de alergia –la Dipirona era un procedimiento habitual en la época, pero no debieron inyectarla en el estómago, en la actualidad la FDA de Estados Unidos prohíbe la Dipirona porque causa cuadros alérgicos y los pacientes mueren de un paro cardiaco-, aquí hay dos caminos: demostrar el asesinato o la negligencia médica como causa de muerte, el diagnóstico de Caquexia Cancerosa es la gran irregularidad en el Certificado de Defunción de Neruda emitido por la Clínica Santa María.

 CA.- ¿Existe algún antecedente de otro Premio Nobel en el mundo que haya muerto bajo “extrañas” circunstancias bajo un régimen dictatorial?

MC.- No. Neruda fue el primer Premio Nobel asesinado por una dictadura, si la exhumación demuestra la presencia de substancias raras o que el cáncer de próstata estaba controlado, el impacto de la noticia llegará hasta el Instituto Nobel, un grupo de parlamentarios suecos convocó al Comité en Defensa del Legado de Neruda, la exhumación del poeta será el principio del fin de la Fundación Neruda.

 CA.- Finalmente, ¿crees que algún día llegaremos a conocer la verdad y los reales acontecimientos en la Muerte de Pablo Neruda?

MC.- Sí. Antes de la denuncia de Manuel Araya los biógrafos de Neruda caían en el lugar común, salvo el investigador chileno-alemán David Schidlowsky, nadie había reconstruido los últimos días de Neruda. El séquito de Juan Agustín Figueroa podrá cuestionar a Manuel Araya, pero deberían estar agradecidos por su aporte a la historiografía nerudiana, por fin sabemos qué pasó del 11 al 23 de septiembre de 1973, quedaron al descubierto las mentiras de Matilde Urrutia, su cinismo y oportunismo, su complicidad con la dictadura. Espero con ansiedad las próximas biografías de Neruda, en la Fundación publicaron una “investigación” que en realidad es una Oda a Matilde Urrutia, ¿veremos la mezquindad de los biógrafos oficiales al ningunear el testimonio de Manuel Araya?, imagino que todos en la Fundación Neruda están nerviosos, por eso su presidente vitalicio declaró: “exhumar el cadáver de Neruda sería un verdadero acto de profanación” (Radio Bío Bío 05/12/2011).

 Después de los resultados de la exhumación el juez emitirá su fallo, si los médicos forenses encuentran veneno, gas mostaza o metales pesados, tendremos la certeza de que Neruda murió asesinado por la dictadura para evitar que encabezara a la oposición desde el exilio mexicano. En el peor de los escenarios: si los exámenes no arrojan ninguna substancia rara o tampoco se puede determinar las cantidades de medicamentos, el juez ya adelantó vísperas al responder la pregunta de la corresponsal de El País: “¿Existen posibilidades de que nunca se sepa cómo murió Neruda?” –“Podría ocurrir” (04/12/2011), sentenció el juez Mario Carroza. Pero estamos hablamos del doble asesinato de Neruda, si el crimen biológico no se puede esclarecer, quedaría pendiente hacer Justicia ante el asesinato ideológico y el secuestro del legado de Neruda cometido por Juan Agustín Figueroa.

 *Entrevista publicada originalmente en el periódico La Pulenta (edición número 16; enero de 2013).

Mario Casasús: “La Fundación Neruda debería llamarse Fundación Matilde Urrutia, las cosas por su nombre”

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Viña del Mar.- El invitado de esta tarde es Mario Casasús (1980). Bienvenido a Radio Continente. Corresponsal del Clarín de Chile, Mario Casasús ha colaborado en el periódico Cambio (Bolivia), en el semanario Brecha (Uruguay), en la agencia teleSUR (Venezuela), en el suplemento La Jornada Semanal (México), en la página Rebelión (España) y en la agencia de prensa mapuche Azkintuwe, entre otros medios impresos y electrónicos. Junto a Francisco Marín y Manuel Araya, Mario Casasús es coautor del libro: El doble asesinato de Neruda (Ocho Libros Editores, 2012).

  VM.- Neruda siempre expresó su militancia comunista, ¿qué podrías decirnos de la relación entre Neruda y Cuba?

MC.- He viajado a La Habana en infinidad de ocasiones, he conversado con los viejos amigos de Neruda, por ejemplo Ángel Augier y con intelectuales vinculados a Casa de las Américas, he intentado reconstruir la fraternidad entre Neruda y Cuba; sobre todo estoy tratando de desmitificar que la relación quedó tan estropeada que Neruda se volvió un poeta anticubano, no es así. Recordemos que Neruda publicó Canción de gesta –el primer libro que reivindica la Revolución cubana en el mismo año 1960, Juan Marinello llevó los manuscritos desde Europa-, ese libro lo acompañó siempre, a pesar de la polémica Carta abierta de 1966. El último libro que publicaría Neruda en vida sería Canción de gesta, el 11 de septiembre de 1973 saldría de la imprenta la edición de Quimantú; de igual forma, en el año 1973 Neruda le encargó a Giuseppe Bellini –un buen amigo mío- la traducción al italiano de Canción de gesta, ¿te imaginas que durante el año más convulsivo para Chile, Neruda seguía posicionando Canción de gesta?, el poeta chileno nunca renegó de la Revolución cubana.

 VM.- Debió ser complicado para un poeta del mundo, como Neruda, militar en el Partido Comunista, ¿cuál fue el conflicto que se produce con Cuba?

MC.- Canción de gesta salió en una edición cubana en 1960, 6 años después Neruda recibió la invitación del PEN Club en Nueva York. Para el gobierno cubano no era el mejor momento de asistir al PEN Club –dirigido por el dramaturgo Arthur Miller-, la otra crítica que hicieron los cubanos a Neruda fue al recibir una condecoración en Perú cuando el gobierno perseguía a la incipiente guerrilla. Lo que pasó en realidad es que se dirimieron las disputas entre el Partido Comunista de Cuba y el PC de Chile por encima de Neruda, quedó en medio del fuego cruzado, fue el pretexto, Neruda lo sabía y tomó la decisión de alejarse ligeramente, incluso de sus amistades más antiguas, pero no es tajante la ruptura con sus amigos cubanos, he conversado con el diplomático chileno acreditado en Francia en 1973, Samuel Fernández Illanes asegura que Neruda seguía conversando con Alejo Carpentier en las recepciones de la Embajada de Chile en París.

 VM.- ¿Y de la relación de Neruda con Ernesto Che Guevara qué nos podrías decir?

MC.- El Che Guevara recibió a Neruda en el Ministerio de Industrias de Cuba. Neruda estaba sumamente orgulloso de que encontraron el Canto general (1950) entre las pertenencias del guerrillero en Bolivia, ahora sabemos que Ernesto Che Guevara transcribía en una libreta algunos poemas de Neruda, Vallejo, Guillén y León Felipe, durante las horas del campamento boliviano; para Neruda era una condecoración de hermano a hermano revolucionario. El poeta siempre admiró al guerrillero, al punto que financió una escultura dedicada a Ernesto Guevara en la comuna santiaguina de San Miguel, durante el gobierno de la Unidad Popular.

VM.- Neruda nunca dejó de militar en el Partido Comunista, fue senador y candidato presidencial, acompañó a Salvador Allende en las 4 elecciones presidenciales; Neruda convocó a los intelectuales de Chile y del mundo para evitar la guerra civil y el golpe de Estado, pero en Chile no se reivindica al poeta militante. ¿Crees que en Chile no se puede hablar o escribir sobre Derechos Humanos sin miedo?, ¿existe el temor de denunciar el presunto asesinato de Neruda?

MC.- Todavía hay miedo, afortunadamente se ha ido venciendo el terror, ahora hay garantías para denunciar, en el caso de Manuel Araya lo intentó varias veces, pero no le hicieron caso. Ahora, en pleno 2012, hay una testigo clave –una empleada de limpieza de la Clínica Santa María-, que se rehusaba a dar su nombre o ir a declarar al juicio, ella asegura que son personas externas a la Clínica Santa María quienes ingresaron para inyectar a Neruda el 23 de septiembre de 1973. Si el doctor Sergio Draper asume la responsabilidad de ordenar la inyección de un medicamento –en este caso Dipirona-, la empleada de limpieza dice que no fue el doctor Draper, que ella notó la incursión de 6 personas externas a la Clínica, peor aún, ella declaró que hicieron “renunciar” a varios empleados de la Clínica el 24 de septiembre, entre secretarias, enfermeras y personal de mantenimiento. Regresando a tu pregunta: a finales de 2012, la testigo todavía se resistía a declarar en el juicio, porque en el expediente judicial queda asentado tu nombre, RUT, domicilio y teléfono, afortunadamente Eduardo Contreras -el abogado querellante- logró convencer a la testigo y pronto será pública su denuncia.

 VM.- ¿Crees en la teoría de la conspiración?, ¿sí o no?

MC.- Sí.

 VM.- Hugo Chávez, Cristina Fernández, Luis Ignacio Lula, Dilma Rousseff y Fidel Castro; la Izquierda latinoamericana actual se enferma coincidentemente de cáncer, casi al mismo tiempo, ¿qué opinas?

MC.- En el caso de Neruda creo que le dieron un empujoncito para que se muriera, dice Jorge Edwards que no era necesario, tengo mis reservas ante la declaración de Edwards. Neruda era un peligro para la dictadura, sobre todo si viajaba a México. Lo que preguntas, tal vez puede suceder, no lo sé, 40 años después, no descartaría que la CIA puede inducir el cáncer a los líderes del ALBA, no lo sé; pero en el Caso Neruda estoy totalmente convencido de la conspiración para asesinarlo, o por lo menos una serie de negligencias médicas aceleró la muerte del poeta.

 VM.- También hablas del secuestro del legado de Neruda cometido por Juan Agustín Figueroa, denuncias a personas e instituciones que han usufructuado y plagiado la obra de Neruda. ¿Quién es Juan Agustín Figueroa?

MC.- En 1973, Juan Agustín Figueroa era partidario del golpe de Estado, como buen militante del Partido Radical; desde la década de 1950 era el mejor amigo del pinochetista Ricardo Claro. Ambos personajes son igualmente turbios, Juan Agustín Figueroa por un azar de la vida se hizo dueño vitalicio del legado de Neruda.

 VM.- ¿Fue Matilde Urrutia la que designó a Figueroa albacea de la Fundación Neruda?

MC.- La historia oficial asegura que Aída Figueroa presenta a Matilde con Juan Agustín; Aída Figueroa había escondido a Neruda en 1948, durante la persecución de González Videla. Pero Neruda nunca fue amigo de Juan Agustín Figueroa.

 VM.- ¿Por qué crees que Matilde se hizo asesorar por gente como Juan Agustín Figueroa?

MC.- Matilde Urrutia siempre fue anticomunista.

 VM.- ¿Es cierto lo que dicen en el Partido Comunista?, ¿nunca aceptaron la relación de Neruda con Matilde?

MC.- Todo mundo tenía que aguantar a Matilde para no perder la amistad de Neruda, al final Matilde terminó siendo fiel con su ideología anticomunista. En 1976 comenzó a organizar la Fundación Neruda, 1976 es un año clave en la vida de Matilde porque le diagnosticaron cáncer al colón, ¿te imaginas los fantasmas que la acecharon?, a finales de 1975 se enfermó, en el año 1976 todo le da vueltas con el diagnóstico de cáncer, por primera vez se manifiesta contra la dictadura, meses antes habló de sus sospechas sobre el asesinato de Neruda; la enfermera Rosita Núñez declaró a La Nación: “Un verano de 1975, la señora Matilde me vino a visitar. Me dijo que sospechaba que a su marido lo habían matado en la clínica, posiblemente con alguna inyección” (18/09/2005), Matilde guardó silencio ante el presunto asesinato de Neruda, intentó sobornar a Manuel Araya para que no denunciara las irregularidades de la Clínica Santa María.

 VM.- ¿Por qué ocultó el crimen?

MC.- Para que no le expropiaran las casas de Neruda, para poder entrar y salir sin problemas del país, para cuidar los derechos de autor y evitar que se perdiera el legado, pero todo está perdido, a la larga el copyright de Neruda quedó en manos del peor de los pinochetistas.

 VM.- ¿Está perdido del todo?

MC.- Está perdido en tanto los convocados por Neruda no reclamen su herencia, hago referencia a las 3 universidades chilenas, la CUT y la Sociedad de Escritores.

 VM.- ¿Por qué no se hace una exigencia a nivel de Estado, con el respaldo de las 3 universidades, la CUT y la SECH?

MC.- El caso de la Fundación Neruda es una metáfora de la transición chilena, cuando Bachelet viajó a México para conocer a Felipe Calderón en la comitiva presidencial estaba Ricardo Claro, porque el pinochetista era socio de Emilio Azcárraga en el Consejo de Administración de Televisa, MEGA TV no sólo compra las teleseries mexicanas y el Chavo del 8, Ricardo Claro durante 7 años integró el Consejo de Administración de Televisa. Cuando Bachelet viajó a Italia, en la fotografía oficial del Vaticano sobresalieron: la presidenta Bachelet, Benedicto XVI y Ricardo Claro, porque en Italia era socio de Berlusconi. Bachelet y la Concertación cogobernó con lo peor la derecha pinochetista, quedaron en tan buenos términos que nunca se confrontaron los unos contra los otros.

 Por otra parte, las universidades chilenas no tenían acceso a los Estatutos de Cantalao, no se sabían herederos de los derechos de autor de Neruda; se lo pregunté a la directora del Archivo Central Andrés Bello y en la Universidad de Chile no tenían fotocopias de los Estatutos de Cantalao.

 MC.- ¿Crees posible la recuperación del legado de Neruda?

VM.- Sí, pero los herederos deben asumir su responsabilidad, los rectores de las tres universidades, la CUT y la SECH deberían reclamar la herencia que les dejó Neruda. Las condiciones políticas están dadas: hay una nueva dirigencia en la CUT y en la SECH, la poeta Carmen Berenguer se atrevió a declarar en La Moneda: “En nombre de Neruda se criminaliza al pueblo mapuche”, lo dijo frente a Juan Agustín Figueroa, durante la ceremonia del Premio Iberoamericano Neruda 2008; también hay una nueva mentalidad en los rectores de las universidades públicas chilenas, y el sobrino directo de Neruda, el abogado Rodolfo Reyes presentó una querella para recuperar el pseudónimo del poeta y así evitar el lucro que hace la cadena de Hoteles Neruda, con el beneplácito de Juan Agustín Figueroa. Finalmente se conocieron los Estatutos de Cantalao de forma íntegra, ahí está el andamio legal de la voluntad testamentaria de Neruda: los rectores de las universidades y los presidentes de la CUT y la SECH deben administrar los derechos de autor de su poesía, el primer paso es integrar al Consejo de Administración de Cantalao, después se debe cumplir con las becas para jóvenes artistas, poetas y científicos. En la actualidad, la Fundación Neruda trabaja ilegalmente, están usufructuando una herencia a la que no tienen derecho, son vulgares ladrones disfrazados de empresarios culturales.

 VM.- Juan Agustín Figueroa es un latifundista en Temuco y llevó a la cárcel a dos lonkos mapuches. Neruda planteó la idea de fundar la Universidad Mapuche, sin embargo la persona encargada de cumplir la última voluntad de Neruda es un latifundista que aplicó la Ley Antiterrorista contra los lonkos mapuches…

MC.- Mi desencanto con la Fundación Neruda parte del tema mapuche, en julio de 2004 no entendía bien a bien cómo funcionaba y quiénes integraban la Fundación, hasta que conocí a Pedro Cayuqueo –periodista mapuche- y me explicó los orígenes de la Ley Antiterrorista y del latifundista que la invocó en el caso de Pascual Pichún y Aniceto Norín. Juan Agustín Figueroa es el primer abogado, a nivel mundial, que aplicó, en 2003, una Ley Antiterrorista contra comunidades indígenas. Hay antecedentes de la Ley Antiterrorista contra las FARC, pero es un grupo beligerante integrado en su mayoría por mestizos; está la Ley Antiterrorista contra ETA, pero son vascos separatistas; ni siquiera al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) le aplicaron la Ley Antiterrorista en México. El abogado José Aylwin me dijo: “sólo existe otro país donde recientemente se aplicó –en 2007- la Ley Antiterrorista en contra de los maoríes en Nueva Zelanda –uno de los 4 Estados que votó en contra de la Declaración de la ONU sobre Derechos de Pueblos Indígenas- frente a hechos de protesta social” (Clarín 18/05/2008). En el supuesto de que los mapuches dañaron una cabaña abandonada de Juan Agustín Figueroa, el “delito” sería: “daño en propiedad privada”, si se manifiestan con una barricada en tu calle, el “delito” sería: “obstrucción a las vías federales de comunicación”, pero Juan Agustín Figueroa interpretó dos hechos del fuero común como: “Atentados Terroristas” y dejó el precedente para que el resto de latifundistas y empresas trasnacionales criminalicen a la comunidad mapuche con la Ley Antiterrorista, a eso llaman el “conflicto mapuche”, en realidad, la Ley Antiterrorista debería llamarse Ley Fundación Neruda, y a su vez la Fundación Neruda debería llamarse Fundación Matilde Urrutia, las cosas por su nombre.

 VM.- ¿Por qué tiene tanto poder Juan Agustín Figueroa?

MC.- El poder político lo ha forjado a partir de su imagen como “mecenas” de la cultura chilena, ser presidente vitalicio de la Fundación Neruda es su única “cualidad moral”, todo su prestigio se lo ganó al ser el heredero universal de Matilde Urrutia. El periodista Ernesto Carmona definió al presidente de la Fundación Neruda “como una suerte de puente político entre el ultra derechista Ricardo Claro y la Concertación” (AN 29/02/2004). Víctor, estudia los referentes morales de Cucho Figueroa, cuando le preguntaron sobre mi investigación del copyright de Neruda invertido en la empresa de Ricardo Claro, el presidente vitalicio dijo: “nunca hemos hecho inversiones en actividades que podrían ser éticamente reprochables, como en bombas de racimo o seguros de vida de personas que están cercanas a la muerte, que son bien rentables” (La Nación 09/07/2007), la segunda opción de Cucho Figueroa era invertir la plata de Neruda en bombas de racimo que terminarían en Siria, en Irán, o no sé dónde. La Fundación Neruda protagoniza una película de terror.

 VM.- ¿Algo más que quieras agregar?

MC.- Cuando tus radioescuchas y lectores visiten las casas de Neruda tal vez podrían preguntar a los guías o a la página de Internet de la Fundación: ¿por qué los derechos de autor del poeta se invierten en la empresa de Ricardo Claro, el más cercano asesor de Pinochet?, ¿por qué no explican que el amigo de Neruda y copropietario de La Sebastiana, el doctor Francisco Velasco, fue torturado en la embarcación El Lebú de Ricardo Claro?, ¿por qué ocultan que Homero Arce, el secretario de Neruda, murió a consecuencia de la tortura y que Matilde Urrutia no dijo ni una palabra para denunciar este crimen de lesa humanidad?, ¿por qué no proyectan las imágenes del segundo funeral de Neruda, en Isla Negra, cuando el gobierno reprimió con la caballería y gas lacrimógeno a los asistentes del funeral que le gritaron golpista a Patricio Aylwin?, no te dicen nada de esto en los recorridos por las casas de Neruda, hacen un marketing cursi y descafeinado, prostituyen y traicionan la memoria del poeta.

 VM.- Gracias por la entrevista.

MC.- Gracias a ti por la invitación.

Javier García: “Conservo el audio de mi entrevista con Rosita Núñez, mi tía fue la enfermera de Neruda”

javier_garciaMéxico DF.- En entrevista con Clarín.cl Javier García, periodista cultural, habla de la exclusiva que publicó en La Nación Domingo, cuando Rosita Núñez le confesó las sospechas que tenía Matilde Urrutia sobre la muerte de Neruda: “Mi tía Rosita Núñez es muy reservada y siempre lo fue en relación a su vínculo con Neruda. Ella veía el trato con el poeta como parte de su trabajo y nada más. Obviamente se creó una relación afectiva, pero con la muerte de Neruda sólo queda el recuerdo”. Sin embargo, la Policía de Investigaciones no cuestionó a la enfermera de Neruda sobre sus declaraciones a La Nación, afortunadamente el periodista chileno conserva el audio en formato digital y el citado reportaje fue integrado al expediente judicial para esclarecer el presunto asesinato de Neruda.

 MC.- En “La soledad del capitán”, publicaste las dudas que tenía Matilde Urrutia sobre la muerte de Neruda, cito tu entrevista a Rosita Núñez: “Un verano de 1975, la señora me vino a visitar. Me dijo que sospechaba que a su marido lo habían matado en la clínica, posiblemente con alguna inyección” (18/09/2005). ¿Cuándo volviste a leer la noticia del presunto asesinato de Neruda?, ¿te acordabas de las palabras de Rosita Núñez?

JG.- Sin duda. Era un tema cercano. El misterio de su muerte cuando parecía todo resuelto. Sin embargo, no imaginaba que se abriría una investigación. Ahora, si no me equivoco esto ocurrió con el interés que presentó el Partido Comunista, que quizá vio una oportunidad de seguir ensalzando a uno de sus mártires. Hubiese preferido, que el gobierno se hubiese interesado en el tema, y no, como cae de cajón un partido, donde Neruda militó.

 MC.- ¿Quién te presentó a la enfermera de Neruda?, ¿fue fácil ubicar a Rosita Núñez y convencerla para que te concediera la entrevista?

JG.- Rosita Núñez es hermana de mi abuela. Convencerla fue un poco complicado, pero la cercanía familiar ayudó.

 MC.- ¿Has vuelto a conversar con Rosita Núñez?, ¿conservas el audio de tu entrevista en formato MP3?

JG.- Sí, conservo la entrevista, es una cinta, ya que registré la conversación con una grabadora. Las pocas veces que he vuelto a ver a Rosita, después que la entrevisté, es porque nos hemos encontrado en la avenida principal de El Tabo, balneario del Litoral Central, donde ella vive. Esto, por dos cosas: yo ya no viajo tanto para allá, porque trabajo y tengo mi familia en Santiago y porque murió hace un tiempo mi abuela: el nexo más cercano con Rosita, que por lo demás siempre ha sido muy reservada. Nunca tuve una relación fluida con ella. Sabía quién era y sobre todo de su trabajo incondicional, como enfermera, en la Posta de El Tabo.

 MC.- ¿Sabías que Rosita Núñez no quiere recibir a ningún periodista?, ¿qué indica el descuido de la Policía de Investigaciones al no preguntarle sobre la declaración central de tu nota?

JG.- Como te comentaba ella es muy reservada y siempre lo fue en relación a su vínculo con Neruda. Ella veía el trato con el poeta como parte de su trabajo y nada más. Obviamente se creó una relación afectiva, pero con la muerte de Neruda sólo queda el recuerdo.

 MC.- En “Oda al dinero” escribiste: “El día 22 septiembre de 1973, Juan Agustín Figueroa llegó a la clínica la Clínica Santa María” (09/07/2006). ¿Qué piensas al saber que después de leer tus dos reportajes el juez Mario Carroza llamó a declarar a los personajes centrales de ambas notas?

JG.- Mientras hayan aportado a la causa judicial, y si esa causa va en busca de una verdad que no se conoce, me parece bien.

 MC.- ¿Te interesaría cubrir la noticia de la posible exhumación de Neruda?, ¿le solicitarías una entrevista al juez Mario Carroza?, ¿iniciarás otras investigaciones nerudianas?, ¿o el tema está agotado?

JG.- No es que el tema esté agotado. Lo encuentro interesante, pero me motivaría más si la justicia se preocupara con real interés y dedicación a encontrar a los Detenidos Desaparecidos de la dictadura militar. Nunca juzgaron a Pinochet, menos a quienes andan libres aún y que fueron cómplices de crímenes. Tampoco creo que -no sé si mataron a Neruda o no- el caso sirva como antecedente para que se habrán otras causas. Es falso. La justicia es la misma y el próximo año se cumplen 40 años del Golpe de Estado y los familiares de Detenidos Desaparecidos se mueren sin haberse despedido como corresponde de sus seres queridos.

 MC.- Por otra parte, el presidente vitalicio de la Fundación Neruda te dijo: “se conservaban borradores de las ideas primitivas de Pablo con respecto a la fundación” (09/07/2006). Javier, ¿compartes la idea de que la última voluntad de Neruda es “primitiva”?, ¿estudiaste los Estatutos de Cantalao?

JG.- No estudié los Estatutos.

 MC.- Le preguntaste al titular del despacho Figueroa & Asociados: “Don Agustín, ¿qué cree usted que pensaría Neruda de las inversiones que se han hecho en la empresa de propiedad de Ricardo Claro?” (09/07/2006). El mejor amigo de Neruda, Francisco Velasco fue torturado en “El Lebú”, barco propiedad de Ricardo Claro. ¿Qué diría Neruda?, ¿cuál es tu conclusión sobre la inversión del copyright de Neruda que todavía está vigente en Cristalerías Chile?

JG.- Lo más probable es que cuando Agustín Figueroa muera sea reconocido como el salvador del legado nerudiano. Le harán varios homenajes, imagino, pero sobre todo estos vendrán del mundo empresarial.

 MC.- Después de la clausura de la edición impresa, “La Nación online” retomó tus reportajes, pero ignoró el nombre del autor, ¿firmaste alguna cláusula en el contrato que los autoriza a eliminar el copyright de tus investigaciones?, ¿o es la nueva política editorial impuesta por Piñera para La Nación?

JG.- Cuando La Nación cerró en formato papel, el sitio en Internet cambió de diseño. Yo reclamé en su momento porque los textos de archivo aparecen aún sin crédito del periodista que los hizo. Dijeron que fue un “error” de diseño, que se repararía. Eso aún no ocurre.

 MC.- Finalmente, después de la clausura del periódico “La Nación”, ¿dónde estás escribiendo?, ¿dónde encontraron trabajo tus colegas de la sección Cultura?

JG.- Estoy trabajando en el diario La Tercera, desde hace más de un año. Mis ex compañeros, algunos están en este diario, otros se fueron a El Mercurio, otros a revistas, otros están cesantes

Sergio Vuskovic: “La Fundación Neruda debería reivindicar el heroísmo de Manuel Araya”

sergiovuskovicfoto_sebastien_boyeGuadalajara.- En entrevista digital desde Valparaíso, Sergio Vuskovic (1930), respalda la denuncia del chofer de Neruda: “A mí me parece inexplicable que la Fundación Neruda haya ignorado totalmente los cuidados que tuvo Manuel Araya con Pablo enfermo y por esta misma razón, todo su calvario posterior, a manos de los torturadores. Creo que la Fundación Neruda debería reivindicar el comportamiento heroico de Manuel Araya, ante la faz pública del país”. El Alcalde de Valparaíso entre 1970 y 1973 se reencontró 40 años después con Manuel Araya: “Muchas veces me pregunté qué habría sido de este gran amigo mío y cuál sería su destino, después del golpe de Estado, ya que los golpistas sabían que no solamente era el asistente y el chofer de Neruda, sino también su hombre de confianza”.

 MC.- En su calidad de Alcalde de Valparaíso hizo los trámites aduanales para retirar la maquinaria que compró Pablo Neruda y que a su vez donaría a la imprenta de “El Siglo”, ¿quién lo acompañó en las diligencias?

SV.- Efectivamente hice los trámites aduanales para retirar la maquinaria que compró Pablo Neruda y que a su vez donaría a la imprenta de El Siglo, acompañado por el Agente General de Aduanas, Alfredo Montt Cánepa se encargó del traslado, con un camión, de Valparaíso a Santiago. A los pocos días, desgraciadamente, se produjo el golpe de Estado y el cierre de El Siglo, con lo cual la maquinaria no se pudo ocupar.

 MC.- El 15 de noviembre asistió a la presentación del libro: El doble asesinato de Neruda (2012). ¿Cómo describiría el reencuentro con Manuel Araya?, ¿alguna vez se preguntó qué habría sido del amigo, asistente y chofer de Neruda?

SV.- El encuentro con don Manuel Araya, después de 40 años, fue muy emocionante y nos dimos una gran cantidad de abrazos, recordando que también habíamos sacado, de la Aduana de Valparaíso, el auto francés, que Pablo había comprado en París, antes de regresar a Chile. Muchas veces me pregunté qué habría sido de este gran amigo mío y cuál sería su destino, después del golpe de Estado, ya que los golpistas sabían que no solamente era el asistente y el chofer de Neruda, sino también su hombre de confianza.

 MC.- ¿A qué conclusión llegó después de leer El doble asesinato de Neruda?

SV.- Después de leer El doble asesinato de Neruda (2012), llegué a la conclusión que es un libro serio, fundamentado en la experiencia personal que Manuel Araya tuvo, en los cuidados con que protegía a Pablo, hasta que el poeta lo manda, junto con Matilde, a buscar algunos libros a Isla Negra, porque los quería llevar a México, donde pensaba exiliarse. Desgraciadamente, y esto es algo que no se conocía, Pablo queda solo en la clínica en Santiago y en ese momento entra un médico que le pone una inyección letal en el estómago, tal como el mismo Neruda se lo alcanzó a decir a Manuel Araya y a Matilde, cuando regresaron de Isla Negra.

 MC.- ¿A qué atribuye el desprecio de la Fundación Neruda por Manuel Araya?

SV.- A mí me parece inexplicable que la Fundación Neruda haya ignorado totalmente los cuidados que tuvo Manuel Araya con Pablo enfermo y por esta misma razón, todo su calvario posterior, a manos de los torturadores. Creo que la Fundación Neruda debería reivindicar el comportamiento heroico de Manuel Araya, ante la faz pública del país.

 MC.- En Valparaíso Neruda recibió el tratamiento de radiología para controlar su cáncer de próstata, ¿cuándo conversó por última vez con el poeta?, ¿qué semblante tenía?

SV.- La última vez que conversé con Neruda fue el 12 de julio de 1973, cuando concurrí acompañado por mi esposa Elena Villanueva y por Ronald Pollman, secretario abogado de la Municipalidad de Valparaíso, a entregarle la Condecoración Diego de Almagro, que había acordado conferirle el municipio porteño, con motivo que el laureado poeta celebraba su aniversario 69. La entrega de la mencionada condecoración se hizo ante la presencia de su cónyuge, doña Matilde Urrutia y de los senadores Luis Corvalán y Volodia Teitelboim, y de la diputada Gladys Marín.

 El semblante de Pablo era demacrado y se veía cansado, pero siempre entusiasta. El doctor Francisco Velasco había tenido solícitos cuidados con él y me contó que ya, antes de irse de embajador a Francia, le había recomendado operarse de la próstata; sin embargo, Pablo le fue dando largas al asunto, dejó correr el tiempo, ya sea por la campaña presidencial de 1970, o por los trámites mismos al asumir la Embajada en París.

 MC.- En 1969, Neruda ofreció un recital poético en respaldo a las candidaturas parlamentarias de Luis Corvalán y Sergio Vuskovic. ¿Cómo era la relación Neruda con la política y la comunidad porteña de Valparaíso?

SV.- Efectivamente, el 26 de enero de 1969, en el Teatro Condell, Pablo Neruda efectuó un recital poético y proclamó las candidaturas de Luis Corvalán y la mía al Senado de la República, también proclamó las candidaturas de Manuel Cantero, Luis Guastavino, Carlos Andrade y Carlos Vásquez a la Cámara de Diputados.

 La relación de Neruda con la política y la comunidad porteña, fue muy estrecha. Pablo no sólo fue un gran poeta, sino que también un gran político y era capaz de efectuar análisis muy serios y profundos de la situación social de Chile, de América Latina y el mundo. En eso se parecía a la capacidad de abstracción de los Recados de Gabriela Mistral y a su incidencia en lograr dar a conocer su opinión sobre el punto focal de un momento determinado de la historia de América Latina. En cuanto a su permanente relación con la comunidad porteña de Valparaíso, hay que hacer notar que desde joven Pablo sintió una tremenda atracción por Valparaíso, por su clima cultural más libre y menos empaquetado, que en la capital, producto de las diferentes influencias extranjeras que se daban, en esa época, en el puerto. Desde luego que también influía su bohemia característica.

 MC.- En 1959 Pablo Neruda y Francisco Velasco compraron La Sebastiana. ¿Valparaíso está en deuda con la legendaria casa del poeta?, ¿por qué la Fundación Neruda eliminó de la historia oficial a la familia Velasco Martner?

SV.- Según lo que yo conozco, la Fundación Neruda le entregó a María Martner y a Francisco Velasco la Medalla de Oro Pablo Neruda, con motivo del Centenario del nacimiento del poeta, en año 2004. En todo caso pienso que Valparaíso está en deuda con La Sebastiana.

 MC.- La editorial italiana Bleveditore publicó su libro: Neruda (2001), después publicó la traducción al italiano del libro de Francisco Velasco: Neruda Il grande amico (2004). Ambos trabajos están descatalogados en Chile, ¿por qué no han intentado reeditarlos?

SV.- Efectivamente ambos trabajos están descatalogados en Chile y no se han reeditado. Cualquiera iniciativa en este sentido sería muy bienvenida.

 MC.- Usted es autor del libro: Neruda. La invención de Valparaíso (2004), ¿se podría parafrasear el título: Neruda. La invención de Italia; Neruda. La invención de México; Neruda. La invención de Cuba; y así sucesivamente?

SV.- El libro Neruda. La invención de Valparaíso fue publicado el año 2004, por la Universidad de Playa Ancha, y creo que es tarea pendiente parafrasear los títulos que usted sugiere, e incluso otros más, como por ejemplo: Neruda y la India o Neruda y Hungría.

 MC.- Finalmente, ¿existen las condiciones políticas para que sea acatada la voluntad testamentaria de Neruda y los Estatutos de la Fundación Cantalao?

SV.- Yo pienso que actualmente no existen, en Chile, las condiciones políticas ni culturales, para que sea acatada la voluntad testamentaria de Pablo y los Estatutos de la Fundación Cantalao, por la preeminencia de los disvalores de la extremada competencia y el culto religioso del dinero, como el nuevo Dios de esta época

Germán Marín: “Matilde Urrutia nunca denunció la muerte de Homero Arce, al contrario lo difamó”

german marinÑuñoa.- En entrevista con Clarín.cl Germán Marín (1934), habla de la amistad que compartió con Pablo Neruda y Homero Arce, del génesis de Ediciones Isla Negra y del injustificado despido del secretario del poeta cometido por la viuda: “Me impresionó cuando se produjo la ruptura entre Matilde y Homero bajo los cargos de ‘robo’, yo me enteré en México de la difamatoria acusación. Por otra parte, me dolió mucho saber las circunstancias tan extrañas en que murió Homerito en 1977, fue detenido por carabineros y lo llevaron a una comisaría, lo interrogaron, salió maltrecho, lo llevaron a su casa y murió en el hospital a consecuencia de la tortura del interrogatorio. La Matilde estaba viva y nunca supe que hubiera realizado algún reclamo o denuncia para esclarecer la muerte de Homerito, no hubo tal reclamo de justicia”.

 Autor de los libros: Fuegos artificiales (1973); Cicatrices: papeles de Santiago (1975); Chile o muerte (1975); Una historia fantástica y calculada: la CIA en el país de los chilenos (1976); Círculo vicioso (1994); El palacio de la risa (1995); Las cien águilas (1997); Conversaciones para solitarios (1999); Lazos de familia (2001); Carne de perro (2002); Un animal mudo levanta la vista (2003); La ola muerta (2005); Basuras de Shangai (2007); La segunda mano (2009); Compases al amanecer (2010); Dejar hacer (2010); Antes de que yo muera (2011); Últimos resplandores de una tarde precaria, Alfaguara, (2011) y El Guarén. Historia de un guardaespaldas (FCE, 2012).

 El escritor y editor chileno declinó asistir a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, a pesar del vínculo que nació durante su exilio en México: “No quiero tener ninguna relación con el gobierno de Piñera, no me gustaría que después digan que me vendí por un pasaje de avión; funcionarios del Ministerio de Cultura me rogaron y pidieron que reconsiderara mi decisión, me preguntaron si no estaba conforme con el hotel”. Germán Marín confiesa con nostalgia: “Quería ver a un par de amigos: al compositor Julio Estrada y al editor Martí Soler, quien presentaría mi novela: El Guarén. Historia de un guardaespaldas (FCE, 2012), en el Fondo de Cultura Económica se enojaron conmigo por dejarlos plantados en la FIL, pero nadie me hará cambiar de opinión: no voy. No tengo nada en contra de México, estoy muy agradecido con la generosidad de los mexicanos, pero no quiero que me involucren con el gobierno de Piñera”.

 MC.- Don Germán, en “Pie de página” (1998) narró su experiencia como editor junto a Pablo Neruda; cito: “con la ayuda de ese hombre tímido y sencillo llamado Homero Arce”. ¿Qué dejó en el tintero al contar el génesis de Ediciones Isla Negra?

GM.- Matilde Urrutia era una mujer muy celosa, le molestaba esa relación tan estrecha y amigable entre Neruda y Homero; La Chascona se sentía desplazada, era una mujer muy celosa, tanto de hombres y mujeres. Por esos celos enfermizos Matilde separó a Homero de la edición de Confieso que he vivido (1974), tengo entendido que ella acusó a Homerito de robarle plata a Neruda. Yo conocí a Homero Arce a través de Neruda en 1962 y te puedo asegurar que Homerito era un hombre de una total honestidad, vivía modestamente, estuve en su casa varias veces, era una excelente persona y con esa personalidad le daba seguridad a Neruda en todo, Homero tenía plenos poderes para representar legalmente a Neruda, si había que retirar el dinero de un cheque en el banco iba Homero, recuerdo cuando pasaba a la oficina del Correo Central donde Neruda tenía una casilla postal y Homero era el único que podía retirar la correspondencia o los libros que llegaban desde el extranjero. Varias veces vi a Homero en las calles de Santiago con las encomiendas para Neruda y si el poeta no estaba en Chile le guardaba todo. Era su amigo de mayor confianza.

 Me impresionó cuando se produjo la ruptura entre Matilde y Homero bajo los cargos de “robo”, yo me enteré en México de la difamatoria acusación. Por otra parte, me dolió mucho saber las circunstancias tan extrañas en que murió Homerito en 1977, fue detenido por carabineros y lo llevaron a una comisaría, lo interrogaron, salió maltrecho, lo llevaron a su casa y murió en el hospital a consecuencia de la golpiza del interrogatorio. La Matilde estaba viva y nunca supe que hubiera realizado algún reclamo o denuncia para esclarecer la muerte de Homerito, no hubo tal reclamo de justicia.

 MC.- Todos coinciden en la discreción y timidez de Homero Arce, ¿a pesar de su personalidad de qué temas conversaron?

GM.- Homerito era un hombre con la más absoluta discreción en todo lo relativo a Neruda, por otro lado nunca le hice preguntas acerca de Neruda que pudiera comprometerlo. Siempre tuvimos una relación muy abierta, conversamos de muchas cosas, incluso llegué a preguntarle sobre la relación con Neruda en su juventud, Homerito era funcionario de Correos en 1921 y algunas veces Neruda le mandaba pedir de favor algunos “escudos” para pagar la cuenta del bar y Homerito corría y pagaba las deudas de sus amigos (risas), cosas de ese tipo, pero más allá de eso ni una palabra, nunca hablaba sobre cuestiones sentimentales del pasado, ni de los amoríos de Neruda, tampoco de su relación con Matilde Urrutia. Yo advertía que había más simpatía y generosidad en el trato con Neruda cuando Matilde no estaba en Isla Negra –porque con frecuencia ella partía de compras a Santiago, o a Buenos Aires por otros trámites-, sin Matilde la amistad con Neruda era mucho más abierta, eso se notaba.

 MC.- ¿Conserva cartas de Homero Arce, o de Pablo Neruda?

GM.- No sé qué pasó con esas cartas, yo les escribía cuando estaba fuera de Chile, pero no tengo idea dónde quedaron. Después, al regresar del exilio, pregunté por la viuda de Homero, pero Laura Arrué había fallecido.

 MC.- ¿Dónde estaba al enterarse de la muerte de Neruda?

GM.- La madrugada del 24 de septiembre de 1973 me llamó por teléfono Teresa Hamel, me dijo que había acompañado toda la noche a Laura Reyes y a Matilde en la Clínica Santa María. No fui al entierro porque estaba preparando mi salida de Chile, me fui a México, los mexicanos me ofrecieron asilo y no sé por qué tenía la impresión de que la dictadura duraría por años, que los militares se instaurarían por mucho tiempo; entonces pensé: “si me voy asilado a México, me voy sin pasaporte y me quedaría allá por los días de los días”, mi intención era conservar cierta movilidad, les agradecí el ofrecimiento a los mexicanos pero les dije que saldría con mi pasaporte por el aeropuerto, porque pensaba que mi situación era delicada y después sería más difícil salir de México hacia otros países. Ahora te confieso que me arrepiento de no haberme asilado en la Embajada de México, era muy dura la salida, había un control absoluto en el aeropuerto, el camino a Pudahuel estaba bloqueado por la Fuerza Aérea y no se podía pasar en auto, te trasladaban en un bus de la Fuerza Aérea, ya sometido a la custodia abordabas tu vuelo, en el aeropuerto penaban las ánimas, sólo estábamos los pasajeros, no permitieron que los familiares o amigos se despidieran de nadie; recuerdo que la revisión era muy exhaustiva.

 MC.- ¿Cuál fue su primer trabajo en México?

GM.- Antes del golpe había estado en México, dejé un libro casi preparado, lo tenía que terminar el editor, pero aplazamos su publicación porque le dije al editor: “en Chile viene algo grave”, al llegar a México en 1973 retomé el proyecto: Chile o muerte (1975), era un libro gráfico, lo imprimió la Editorial Diógenes, propiedad de Emmanuel Carballo, ¿todavía vive?

 MC.- Sí, conversé con Emmanuel Carballo en 2009, ahora tiene 83 años.

GM.- Le fue muy bien a mi libro, después entré a trabajar a la Editorial Siglo XXI, con Arnaldo Orfila; y me hice cargo de la edición del periódico Excélsior bajo la dirección de Julio Scherer, pero hubo un momento difícil cuando me convocó a su oficina el subdirector -Miguel Ángel Granados Chapa- para decirme: “mira Germán, aquí se viene una situación muy complicada, se viene el golpe de Estado a Excélsior y es mejor que los extranjeros que trabajan aquí se preparen, tú has trabajado muy bien, estamos muy contentos contigo, así que pídenos lo que quieras”, me pagaron un viaje a París, así que ya no regresé al departamento editorial de Excélsior, tampoco me invitaron a trabajar en el semanario Proceso que fundó Julio Scherer en noviembre de 1976.

 Al regresar de París colaboré con el Departamento de Cultura del Estado de Jalisco, edité una colección de libros y una revista mensual, hasta que tomé la decisión de irme a España con mi familia. Ahí llegó mi relación con México, ahora estaba invitado a la FIL de Guadalajara, pero yo no quiero tener ninguna relación con el gobierno de Piñera, no me gustaría que después digan que me vendí por un pasaje de avión; funcionarios del Ministerio de Cultura me rogaron y pidieron que reconsiderara mi decisión, me preguntaron si no estaba conforme con el hotel.

 MC.- ¿Minimizaron su decisión política a un asunto de “5 estrellas” en el hotel?

GM.- Sí, yo les dije que era un tema político, sigo defendiendo los ideales de la Izquierda, así que gracias por su ofrecimiento pero no voy.

 MC.- ¿Con quién se hubiera reencontrado en Guadalajara?

GM.- Quería ver a un par de amigos: al compositor Julio Estrada y al editor Martí Soler, quien presentaría mi novela: El Guarén. Historia de un guardaespaldas (FCE, 2012), en el Fondo de Cultura Económica se enojaron conmigo por dejarlos plantados en la FIL, pero nadie me hará cambiar de opinión: no voy. No tengo nada en contra de México, estoy muy agradecido con la generosidad de los mexicanos, pero no quiero que me involucren con el gobierno de Piñera.

 MC.- ¿Debutó en el afán editorial junto a Neruda al fundar Ediciones Isla Negra?

GM.- No, había trabajado por primera vez en Buenos Aires, viví en Argentina cuando estudiaba Filosofía y letras en la Universidad de Buenos Aires (UBA), ahí fueron mis primeras experiencias en la edición, era muy jovencito. Después me casé y en mi luna de miel en Isla Negra conocí a Neruda, por casualidad vi a un señor que estaba pescando, era la primera vez que pescaba (risas), me quedé mirando y me dijo: “es un muy buen lugar para pescar”, comenzamos a conversar y nos invitó a tomar un trago al mesón de la Hostería Santa Elena –antes era un buen lugar para brindar y compartir-, hablamos de libros, de esto y lo otro, y nos invitó a almorzar al día siguiente a su casa, nos hicimos amigos y prosperó el proyecto de Ediciones Isla Negra –publicamos 8 títulos-, después no continuamos porque la verdad nuestra editorial no resultó rentable. Pasó el tiempo y mi relación era más estrecha con Homerito Arce, después me fui a China durante dos años, cuando volví Neruda me invitó a Isla Negra, Neruda era anti-Mao, en el almuerzo se armó una discusión por el tema de China, yo la verdad regresé con una buena impresión de China y los otros invitados fueron solidarios con el dueño de casa, así que me quedé aislado en la discusión, así que me fui, pero cuando me iba salió Neruda y me dijo: “no te puedes ir”, lo acompañé a su biblioteca, sacó un libro publicado por Losada y dijo: “te lo voy a dedicar, pero con una condición, que no leas la dedicatoria hasta que vayas en el auto, el chofer te llevará”, escribió con su característica tinta verde: “A Germán Marín, anarquista de derechas”.

 MC.- ¿Cuándo conversó con Neruda por última vez?

GM.- Neruda se fue a París designado Embajador de la Unidad Popular, cuando regresó –en noviembre de 1972- me envió un recado, que iría a Santiago a la inauguración de una galería de arte en Vitacura y me esperaba para conversar conmigo, así que nos juntamos –debió ser 8 meses antes del golpe de Estado-, él venía llegando y me dijo: “quería verte y saludarte, saber que estamos en buenas relaciones, a pesar de nuestras discusiones políticas”, de repente todo mundo lo rodeó, sólo alcancé a tomarlo del brazo y despedirme.

 MC.- ¿Qué piensa de la posible exhumación de Neruda ante la denuncia del presunto asesinato?

GM.- Habiendo una duda razonable se debe investigar el presunto asesinato de Neruda, teniendo en cuenta los antecedentes de la Clínica Santa María donde asesinaron al ex presidente Eduardo Frei Montalva y sabiendo que el médico de turno es el mismo en ambos casos, es otro elemento a tomar en cuenta. Tengo entendido que no es fácil lograr una exhumación, estaba viendo en las noticias los problemas que se presentaron para exhumar a Yasser Arafat, es una diligencia legal compleja, debe estar muy bien justificada; así que no sé si en el caso de Neruda se cumplirá con la exhumación.

 MC.- Con el corresponsal de Proceso investigamos: “El doble asesinato de Neruda”, el biológico e ideológico. Usted casi es vecino del Hotel Neruda, ¿qué piensa del lucro con la imagen del seudónimo del poeta?

GM.- Me irritó profundamente, después supe que el Hotel Neruda está autorizado por la Fundación mediante un pago por la franquicia, me parece escandaloso. Está bien bautizar a una biblioteca, una escuela o un museo con el seudónimo del poeta, pero no deben lucrar con la memoria de Neruda. Sé que en realidad es un “Motel Neruda”, por todos los vecinos es conocido que parejitas se quedan tres horas en el “Motel Neruda” y se van. ¿Quiénes son los propietarios del Hotel Neruda de Providencia?

 MC.- La Sociedad Inmobiliaria Maulén administra los tres lujosos hoteles Neruda en Santiago y otro en Viña del Mar…

GM.- ¿Cuatro?, no sabía que el Hotel Neruda pertenecía a una cadena mercantil, qué impresionante. Recuerdo que cuando volví a Chile, en 1992, fui a Isla Negra ante la insistencia de un amigo que quería entrar a la casa de Neruda, yo la veía desde afuera y le advertí: “ya no es la misma casa”, entramos y descubrí que la habían transformado en una especie de casa de Walt Disney, la Fundación Neruda convirtió Isla Negra en una caricatura, exageraron el tono de las colecciones de copas y botellas, además los guías presentan al poeta de una forma burda y cursi, cosa que me molestó profundamente, salí con desagrado de Isla Negra. La Fundación Neruda pretende sacarle toda la plata a los turistas con souvenirs de mal gusto, con las casas de Neruda hicieron algo parecido a una franquicia de Walt Disney.

Alejandra Araya: “La donación de Neruda a la Universidad de Chile es invaluable”

alejandraarayaEl 20 de junio de 1954, Juan Gómez Millas –rector de la Universidad de Chile- colocó la primera piedra de la Fundación Pablo Neruda para el Estudio de la Poesía, en la Casa Michoacán de Los Guindos. Entre los invitados a la ceremonia estaban Salvador Allende, Volodia Teitelboim, Alejandro Lipschutz, Jorge Sanhueza, Juvencio Valle, Laura Reyes, Mireya Lafuente, Delia del Carril y, por supuesto, Pablo Neruda. El poeta había entregado su biblioteca y 7.784 caracolas a la Universidad de Chile, mediante escritura pública registrada –en la Notaría Bravo Gálvez- el 29 de noviembre de 1953. En la actualidad, la Colección Neruda cuenta con 4.961 ejemplares, depende de la Vicerrectoría de Extensión y está abierta al público en el Archivo Central Andrés Bello, bajo la dirección de la historiadora Alejandra Araya, quien describe el inventario y la historia de la Colección Neruda:

 MC.- Doctora, ¿cuándo la designaron directora del Archivo Central Andrés Bello?

AA.- Dirijo el Archivo desde el año 2010, mi periodo dura cuatro años. Con anterioridad ocupé la subdirección, cargo en el que me correspondió revisar los acervos del archivo, realizar las primeras puestas en valor, organizar sus colecciones e iniciar la actualización de los inventarios así como diseñar la política de manejo de las colecciones. Soy Doctora en Historia por El Colegio de México. El cargo de director del Archivo considera la función de conservador de colecciones.

 MC.- La Colección Neruda conserva 4,961 títulos, ¿cuántos libros fueron donados originalmente por Neruda en 1954?

AA.- En 1954 se hizo el acto público de entrega a la Universidad de Chile por parte de Pablo Neruda, y representando a la Universidad el rector Juan Gómez Millas. La escritura pública de donación se acompañaba de una lista de títulos cuyo original no se ha encontrado en la Universidad y tampoco en el Archivo Judicial, pesquisa que se realizó en el año 2008 con motivo de la presentación de la colección a la categoría de Monumento Histórico Nacional. La tradición oral señala que eran cerca de 3,500 volúmenes, número que se fue incrementando con los años por iniciativa del propio Neruda y del curador de la colección Jorge Sanhueza.

 Es muy importante consignar y no olvidar que la Colección Neruda propiamente tal no llegó en ese año a lo que antiguamente funcionaba como la Biblioteca Central de la Universidad de Chile, si no que fue dos años más tarde, en 1956, para ese tiempo la Colección Neruda ya había incrementado el número de sus ejemplares. El número de 4,961 se obtuvo en el año 2008 cuando se realizó el trabajo de establecer la Colección Neruda para su presentación al Consejo de Monumentos Nacionales, explicándose en esa ocasión que la operación realizada fue la de identificar los ejemplares de la donación original consignados en un registro manual de biblioteca del año 1968. Ese era el único instrumento legal con que se contaba para poder comparar los volúmenes existentes en el año 2008 con la donación original, considerada en ese momento por mí como los ejemplares cuyo año de edición fuera 1954 y sólo en caso de expresa nota de Neruda, se consideró aquellos de año de edición posterior. Este criterio se fundamentó en la necesaria valoración de la colección como donación del poeta, excluyendo por tanto los incrementos realizados por directores posteriores. Se trabajó con el concepto de biblioteca de un intelectual y no como colección de una biblioteca. El expediente de declaratoria consigna estos criterios, expediente que es público y cuyo original se encuentra en el Consejo de Monumentos Nacionales, organismo que acogió nuestra presentación declarándose la Colección Neruda Monumento Nacional en la categoría de Monumento Histórico en el año 2009.

 MC.- ¿En qué consistió el reciente proceso de restauración de la Colección Neruda?

AA.- Hay que considerar, en primer lugar, que no se ha restaurado la Colección Neruda completa si no que la revisión del estado de conservación de cada ejemplar, con esto se confirma si el material debe pasar por los tratamientos de restauración o no. Todo este proceso va siendo registrado en una Ficha de Conservación que permite señalar y a la vez estandarizar los procesos.

 Los procesos son variados y dependen de los daños que cada ejemplar pudiese tener, los que van desde la suciedad de superficial hasta la unión de rasgados o la reincorporación de faltantes. De esta manera, lo primero que se trabaja es la limpieza mecánica del material, desde las tapas hasta el interior del libro. Generalmente se parte con la utilización de brochas para retirar la suciedad en la superficie, después de forma más directa, y si el material lo requiere, se procede a la limpieza de suciedad adherida con goma miga molida, pasada de forma circular con una muñequilla que se va pasando de forma circular.

 La unión de rasgados se hace con papel japonés libre de ácido y adhesivo, también se aplican elementos fungicidas para evitar la proliferación de hongos. Es importante mencionar: la reincorporación de faltantes con papel japonés según el gramaje del papel original; la reintegración cromática en el caso, por ejemplo, de las tapas que se encuentran con deterioros producto de la abrasión, además hemos utilizado la tinción del papel japonés previamente a la integración de faltantes; y la eliminación de corchetes que han oxidado el papel, en su lugar se ha utilizado la costura con hilo. Así, hemos recurrido a otros procedimientos en el trabajo de restauración, que evidentemente detallarlos sería demasiado extenso, por eso recomendaría que visitaran el sitio web donde aparecen especificados de mejor medida estos trabajos de conservación: http://www.archivobello.uchile.cl/neruda/

 MC.- ¿Cuántos manuscritos integran la Colección Neruda?, ¿cuáles destacaría?

AA.- La Colección Neruda se compone de una sección bibliográfica, hemerográfica y malacológica, estas tres series fueron comprendidas en la declaratoria de Monumento Histórico. Cuando Sonia Montecino asumió la dirección del Archivo en el año 2007 y me llamó para ser su subdirectora, señaló inmediatamente la necesaria revisión de la donación del poeta por su gran valor para la Universidad de Chile. Al iniciar este proceso, notamos que parte de los manuscritos reunidos por Neruda (no hológrafos) fueron incorporados en la Colección Manuscritos del Archivo (en un proyecto realizado en 1990 que conformó dicha colección reuniendo material similar disperso en varios acervos), también declarada Monumento Nacional. Estos manuscritos son documentos de escritura manual, pero no de mano del poeta, entre los cuales destacan las cartas de Isabelle Rimbaud, dirigidas a su madre para dar cuenta del estado de salud agónico de su hermano Arthur, las que le fueron obsequiadas al poeta por Paul Eluard y un fragmento de los Sonetos de la muerte de la gran Gabriela Mistral. En otro aspecto quizás habría que considerar los libros que aparecen con dedicatorias de los propios autores o de quienes regalaron aquel material al poeta, como es el caso de Romancero gitano de Federico García Lorca, el primer libro de versos Cancionero sin nombre del antipoeta Nicanor Parra, o Entre la piedra y la flor de Octavio Paz.

 MC.- La Casa Central de la Universidad de Chile exhibió por primera vez la Biblioteca Neruda, del 7 de julio al 7 de agosto de 1964. ¿Cuándo fue la última vez que los libros de Neruda se exhibieron en la Universidad de Chile?

AA.- Actualmente se encuentra en exhibición una selección de libros de la Colección Neruda en las dependencias del Archivo Central Andrés Bello, producto de la finalización del Proyecto de Restauración que contó con parte del financiamiento del Fondo Nacional de las Artes (Fondart). La exposición llamada Amor al mar. Las Caracolas de Neruda, inaugurada en el Instituto Cervantes en Madrid, en el año 2009, consideró diez ejemplares de la Colección relacionados con la malacología y la historia natural. Una adaptación de esta muestra se inauguró en el Centro de Extensión del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes en Valparaíso en marzo de 2010, desde donde se trasladó a la Facultad de Economía de la Universidad donde permaneció hasta julio de 2010. Originalmente debía estar en la Casa Central de la Universidad, sin embargo, el terremoto de 2010 impidió ocupar dicho recinto. En la versión del año 2011 de la Feria Internacional del Libro de Santiago, el Archivo Central tuvo un stand especialmente destinado a mostrar los procesos de restauración que se estaban implementando en la colección, para lo cual se seleccionó un grupo de libros representativos de esos procesos. Al ser Monumento Histórico Nacional, cualquier exhibición del material debe contar con la aprobación del Consejo de Monumentos Nacionales y estar sujeta a las normas de conservación que corresponden.

 MC.- En agosto de 1966, Jorge Sanhueza viajó a Europa para instalar la exposición de la Biblioteca Neruda en Suecia, ¿tienen el registro de otra exhibición de los libros de Neruda en el extranjero?

AA.- Evidentemente fue importante, considerando además que al año siguiente es nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Oxford, y años más tarde recibiría el Premio Nobel de Literatura. Lo lamentable de esta exposición, es que se hizo de manera rápida, y no se contaba con aportes del Estado de Chile. Sí existen registros de exhibición de libros de Neruda en el extranjero, especialmente de la exposición Amor al mar (2009) cuyo catálogo fue editado en España y un pequeño libro fue publicado por la Universidad, los cuales se encuentran en el Catálogo Andrés Bello de la Universidad y pueden adquirirse en el Archivo. Recuérdese que esta exposición fue fundamentalmente de caracolas, incluyendo diez libros complementarios para contextualizar la relación entre la biblioteca del poeta y su afición por las conchas.

 MC.- ¿Cuáles serían los requisitos para un préstamo de la Biblioteca Neruda al interior de Chile?, ¿han recibido solicitudes de préstamos para centros culturales y museos?

AA.- Actualmente la Colección Neruda no se encuentra disponible para préstamos a público en general por encontrarse en proceso de restauración, y están en definición los nuevos criterios que permitirán el uso y el goce de esta Colección, sin que ello implique un deterioro de la misma. Al ser Monumento Nacional, cualquier movimiento que se haga hacia el exterior del Archivo, de la Colección Neruda, debe ser autorizada por esta entidad. Toda solicitud debe ser evaluada por la dirección del Archivo, el área de conservación y patrimonio, los que a su vez presentan los informes necesarios para la autorización del Consejo de Monumentos Nacionales.

 MC.- Después del proceso de restauración, ¿quiénes tendrán acceso para revisar la Colección Neruda?, ¿estudiantes de posgrado, nerudólogos, o público en general?

AA.- El préstamo en sala para investigadores autorizados por la dirección -estudiantes y público en general, tesistas, nerudianos u otros-, depende de la disponibilidad del ejemplar: su estado de conservación, si está o no en proceso de restauración o de recatalogación. Los ejemplares, en caso de acceso, sólo pueden consultarse en sala en el Archivo. Su copia digital o en otro formato, debe ser evaluada por la dirección y el área de conservación y patrimonio, con costo al solicitante. Las solicitudes se hacen por escrito, indicando los usos específicos y objetivos de la consulta y deben ser dirigidas a la dirección del Archivo.

 El deseo de Neruda de que esta colección fuera conocida por su pueblo implica, actualmente, considerar su conservación para las futuras generaciones. La misión de democratizar el patrimonio es esencial para el Archivo Central, pero en las mejores condiciones de consulta y con los cuidados que tan valioso material requiere teniendo absoluto control sobre sus movimientos para evitar pérdidas irreparables. Una forma de darlo a conocer ha sido su declaratorio como Monumento Nacional, incluyendo su exhibición en Sala para el Día del Patrimonio y las exposiciones ya señaladas y las futuras que esperamos concretar.

 MC.- La página digital del Archivo Central Andrés Bello describe algunas piezas de la Colección Neruda, ¿por qué no muestran las imágenes de las portadas más valiosas?

AA.-El proceso de digitalización es de largo aliento, claramente se podría hacer una muestra de las portadas más valiosas, y es una tarea que se tiene contemplada. De hecho el Proyecto de Restauración llevado a cabo con financiamientos del Fondart y la Universidad de Chile, contempla el registro fotográfico de las tapas de los 320 libros más importantes y representativos de la Colección Neruda. Además se ha hecho un registro de las dedicatorias existentes en estos ejemplares. Todo este material puede ser revisado en el sitio web:

http://www.archivobello.uchile.cl/neruda/

Tenemos pensando un sitio web mucho más interactivo, para todas las colecciones, para lo cual debemos conseguir recursos.

 MC.- La Universidad de Chile y la Editorial Universitaria publicaron el libro: Las caracolas de Pablo Neruda (2006). ¿Cuándo editarán un catálogo –en formato pdf o impreso- con algunos volúmenes de la Biblioteca Neruda?

AA.- Como directora del Archivo y en nuestro plan de desarrollo consideramos la puesta en valor de todas las colecciones, señalando prioridades. En el caso de la Colección Neruda, fue inventariar, poner en valor y montar la exhibición de las caracolas ya mencionada, para luego proceder a restaurar y recatalogar para ponerla a disposición del público por medio del Catálogo Andrés Bello de la Universidad de Chile. Un catálogo razonado de la colección es una empresa mayor, y estamos dispuestos a apoyar proyectos en ese sentido. Debo anotar que el catálogo que usted menciona no lo es en realidad, el libro selecciona algunas caracolas y las presenta en fotografías con textos asociados. El catálogo de la exposición Amor al mar. Las caracolas de Neruda, presenta las fotografías de los 360 ejemplares exhibidos con sus nombres científicos y anexos sobre localización geográfica, su objetivo fue fundamentalmente estético.

 MC.- ¿A cuánto asciende el avalúo de la Colección Neruda?

AA.- La Colección Neruda no ha sido sometida a un avalúo formal, pues esperamos finalizar los procesos de restauración que le dan otro valor agregado a la misma. La puesta en valor de la colección, con criterios patrimoniales, permitió que en el 2009 fuera declarada como Monumento Nacional en su categoría de Monumento Histórico, lo que la hace invaluable. Los diez ejemplares enviados a España para la exposición Amor al mar, ascendió a 45 millones de pesos. Las caracolas enviadas a España fueron avaluadas en conjunto y no individualmente, por cuanto su valor procede fundamentalmente de su pertenencia al poeta y no como objetos específicos pues no se trata de ejemplares únicos, excepto aquella autografiada por Rafael Alberti o la obsequiada por el gobierno de Mao Tse-Tung.

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MC.- ¿Cuál es el libro más cotizado de la Colección Neruda?

AA.- Siendo una colección tan valiosa e importante, resulta complejo destacar un libro en particular. Es algo muy similar con lo que pasa con las caracolas, muchas piezas son valiosas por sus características físicas y otras destacan por haber sido obsequios de grandes personajes de la historia. ¿Es posible comparar la edición clandestina de Víctor Hugo con sus notas autógrafas, con la Histórica Relación del Reino de Chile del Padre Alonso de Ovalle en su primera edición original hecha en Roma en 1646, y a esta con el ejemplar único de Une Saison en Enfer de Arthur Rimbaud editado el año 1873, y dado por perdido hasta 1914 cuando fuera encontrado por un bibliófilo y abogado en Bélgica?

MC.- ¿Los libros y caracolas están asegurados?

AA.- Como patrimonio universitario, la Colección Neruda se encuentra cubierta por los seguros generales de la institución, realizándose adendas específicas cuando el material ha salido del país o en préstamo para exhibiciones.

MC.- ¿Las 7,784 caracolas fueron donadas por Neruda?, ¿investigaron el origen de cada caracola?

AA.- La totalidad de las caracolas fue donada por Neruda. La serie malacológica de la Colección Neruda fue objeto de un inventario realizado con criterios malacológicos en el año 2008 y 2009. Aquellas que contaban con notas del poeta o con alusiones específicas a ellas en sus escritos, quedaron con notas en su ficha respectiva, pero no fue objeto del inventario realizar una pesquisa sobre el origen de todas ellas, tarea imposible de abarcar en los tiempos con que cuenta esta dirección para cumplir con los objetivos y metas trazadas para todas las colecciones bajo nuestra custodia.

MC.- ¿Todas las caracolas cuentan con su ficha técnica?, ¿qué datos incluye cada ficha?

AA.-Sí. Las caracolas que fueron a la exposición de España cuentan con un listado excell y un inventario con fichas técnicas por ser las más interesantes del conjunto desde criterios científicos, estéticos y sentimentales para el poeta (360 caracolas). El resto de la serie cuenta con fichas individuales cuando se trata de un solo ejemplar de una especie, pero cuando son conjuntos cuentan con fichas por grupos. Estas fichas consideran los siguientes datos: número de inventario, familia, género, nombre común, origen geográfico, datos de depósito (número de ejemplares, número de inventario, medidas, número de identificación). Todas las caracolas fueron sometidas a proceso de marcaje, fotografía de registro y actualmente se encuentran en fabricación cajas especiales para su depósito. Se planifica presentar un proyecto para conseguir financiamiento para muebles especiales para su depósito. Para este proceso se contó con la asesoría de los malacólogos Sergio Letelier, en la selección para la exposición en España, y Marcelo Rivadeneyra, en el resto de la serie.

MC.- El 28 de octubre de 1972, Neruda fue elegido miembro del Consejo Ejecutivo de la UNESCO. ¿Presentarán la Colección Neruda al Programa Memoria del Mundo de la UNESCO?

AA.- La Colección Neruda no ha sido presentada al Programa Memoria del Mundo: La preservación de nuestro patrimonio documental de la UNESCO, pero como Archivo participamos junto con la Biblioteca Nacional en la presentación de la Colección Lira Popular. Ella ya fue declarada Memoria del Mundo en el ámbito regional, ahora queremos que sea mundial.

MC.- ¿El Archivo Andrés Bello estaría interesado en adquirir colecciones particulares?, pienso en el acervo de Nurieldín Hermosilla, ¿la Universidad de Chile tendría el interés de enriquecer la Colección Neruda?

AA.- La Colección Neruda, entendida como biblioteca del poeta y establecida en los términos descritos como donación histórica, es una colección cerrada. Esta colección, si bien tiene ejemplares de las obras de Neruda, excede ese criterio pues, insisto, se trata de la biblioteca personal del poeta hasta el año 1954 con las excepciones ya señaladas. Junto a esta colección, el Archivo Central Andrés Bello resguarda en comodato la Colección Banco Estado reunida por el coleccionista Hernán Bravo Moreno y adquirida por el Banco, compuesta de ediciones de las obras del poeta Pablo Neruda, papeles autógrafos, documentos como invitaciones, notas, borradores con escrituras de Neruda y fotografías. El Banco Estado la adquirió y depositó en comodato en la entonces Biblioteca Central, por escritura fechada el 10 de septiembre de 1990.

El Archivo no cuenta con presupuesto para adquisiciones y no se encuentra entre sus objetivos el incremento de las colecciones en número, sino que su valorización sea por medio de las acciones de puesta en valor patrimonial. La Colección Neruda, si bien es una de las más valiosas de la Universidad de Chile, no es la única que el Archivo resguarda y, por lo tanto, forma parte de una política mayor sobre patrimonio que la contempla, pero no de forma exclusiva aunque sí fue la colección prioritaria en el periodo 2008-2011.

MC.- Finalmente, ¿el Archivo Central conserva copias de los Estatutos de la Fundación Cantalao?

AA.-No contamos con copia de los Estatutos de la Fundación Cantalao.

*Corresponsal en México del Clarín de Chile. Fragmentos de este reportaje fueron publicados en el libro: El doble asesinato de Neruda (Ocho Libros Editores, 2012); El 31 de octubre, en la FIL de la Estación Mapocho, se presentó la investigación de los periodistas Mario Casasús y Francisco Marín sobre el presunto homicidio en la Clínica Santa María, y el secuestro del legado de Neruda cometido por Juan Agustín Figueroa.

Leonidas Aguirre: “Neruda no necesita a Juan Agustín Figueroa para ser leído en el mundo”

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La censura de la Fundación Neruda volvió a presentarse en 1997, cuando intentaron impedir, en el 8º Juzgado del Crimen de Santiago (causa Nº Rol 76801-2), la publicación de los discursos del senador Pablo Neruda, reunidos por el filólogo e historiador Leonidas Aguirre Silva (1944). El caso llegó a la Corte de Apelaciones y el 20 de diciembre de 2001, el tribunal de segunda instancia, dictó la sentencia definitiva: “Los discursos de Pablo Neruda fueron dados en el Senado y dicen únicamente relación con el ejercicio de la función política representativa que ejercía, de la cual no puede derivar derecho de propiedad” (Expediente Nº 30921-1999). Este fue el primer revés legal sufrido por la Fundación Neruda.

MC.- Doctor Leonidas Aguirre, ¿en qué año comenzó la investigación para recopilar los discursos del senador Pablo Neruda?

LA.- En 1986, durante la dictadura de Pinochet conseguí las transcripciones del taquígrafo del senado, mi libro es una versión taquigráfica -la reproducción más exacta para la época-, tardé dos años en recuperar todos los discursos políticos de Pablo Neruda, leí los boletines de las sesiones del senado, las conferencias, las entrevistas y los artículos que Neruda publicó en El Siglo hasta la persecución de González Videla. Había cierto riesgo al hacer una investigación de esta naturaleza durante la dictadura.

MC.- ¿Cuándo recibió la notificación de la querella en su contra por publicar los discursos del senador Neruda?

LA.- La primera edición fue publicada por Antártica, en octubre de 1996 presenté el libro acompañado por Hugo Montes, en el Centro Cultural de España; tres meses después de que comenzó a circular mi libro llegaron los policías a incautar el tiraje en las bodegas de la Editorial Antártica –propiedad de mi tío Hernán Aguirre-, los directivos de la Fundación Neruda exigían el pago del copyright al presentarse como los únicos titulares de las Obras Completas del poeta.

MC.- ¿Cuál era el argumento legal de la defensa?

LA.- Mi abogado Carlos Balbontín argumentó que las leyes propuestas por un senador y sus discursos son propiedad del Estado, el legislador es un funcionario público contratado por el Estado, por lo tanto los derechos de autor de los discursos de Neruda eran de dominio público, las actas del senado no están contempladas en la ley 17.336 sobre propiedad intelectual; la Fundación Neruda alegaba la posesión exclusiva de todo lo escrito por el poeta, su planteamiento era absurdo, no se trata de un escrito literario, sino de la participación política del senador Neftalí Reyes pagada con el dinero de los contribuyentes.

MC.- ¿Cuántos años duró el juicio en su contra?

LA.- Cuatro años. Primero llevaron al editor Hernán Aguirre ante el 8º Juzgado del Crimen de Santiago, por el delito de “plagio” (causa Nº Rol 76801-2), pero mi tío Hernán Aguirre murió dos años después del juicio y heredé la querella. En 1999 la Corte de Apelaciones atrajo el expediente (Nº 30921-1999), la sentencia definitiva salió el 20 de diciembre de 2001, desde entonces mi libro puede circular libremente.

MC.- ¿Cómo reaccionó la Fundación Neruda después de perder el litigio?

LA.- Nunca reconocieron su error, ni se disculparon por acusarme de “plagio”. Todo lo contrario, la Fundación Neruda publicó –en 2001- los discursos parlamentarios de Pablo Neruda en las Obras Completas (Tomo IV), editadas por Hernán Loyola, sin una cita a mi investigación, tampoco mencionaron los alegatos judiciales de ambas partes, limitaron mi trabajo a una abreviatura en las notas de Hernán Loyola, sin embargo no me incluyeron en las referencias bibliográficas del Tomo IV de las Obras Completas de Pablo Neruda.

MC.- ¿Qué resultados obtuvo la segunda edición publicada en Colombia?

LA.- Los propietarios de la Editorial Oveja Negra fueron poco claros con las cuentas, me pagaron 2.000 dólares por los primeros 20.000 ejemplares publicados, y nunca más aclararon los números de cada tiraje o el contrato que a su vez firmaron en España con la Editorial Txalaparta en 1998.

MC.- A medianos de 2012 salió una nueva edición internacional de los Discursos del senador Pablo Neruda, ¿la Editorial Ocean Sur entró en contacto con usted?

LA.- No. Hay dos tipos de derechos: a) el moral, que consiste en el reconocimiento al autor de la investigación, y b) el derecho pecuniario, que conlleva la repartición de las ganancias del libro, con mi trabajo no vi ninguno de los dos derechos que me correspondían, así que firmé un contrato con la Biblioteca Nacional de Chile para que los lectores puedan descargar gratuitamente -en archivo digital- mi libro en la página memoriachilena.cl Yo no busco lucrar con los discursos del senador Pablo Neruda.

MC.- Ahora que menciona el lucro, ¿qué piensa al ver tergiversada la última voluntad de Pablo Neruda?

LA.- A Juan Agustín Figueroa no le interesa cumplir con la última voluntad de Neruda porque afectaría los bolsillos de la Fundación y sus negocios; Juan Agustín Figueroa no es un poeta, ni siquiera es comunista, llegó a la Fundación por un “pituto”. Neruda mencionó a los rectores universitarios, a la Sociedad de Escritores y a la CUT porque tenían el nivel intelectual y político para administrar sus derechos de autor. Según Juan Agustín Figueroa difunde la obra de Neruda, pero yo creo que si usted toma una linterna para iluminar el sol no sirve de nada, Neruda no necesita al señor Figueroa para ser leído en el mundo, Neruda es un astro que brilla con luz propia.

MC.- ¿No le parece el colmo que los derechos de autor de Neruda estuvieran invertidos en la empresa de un asesor de Pinochet?

LA.- Claro, Chile es el país de paradojas, este es otro ejemplo del absurdo, es ridículo que personajes de la derecha administren el legado de Neruda. Juan Agustín Figueroa tiene un fundo en Temuco y llevó presos a 5 lonkos con la Ley Antiterrorista, a pesar de que Neruda dijo: “los mapuches son la rosa madre de Chile”, Neruda quería fundar la Universidad Mapuche, pero la persona encargada de cumplir la última voluntad del poeta es un latifundista que persigue a los indígenas.

MC.- Finalmente, ¿ha vivido otro tipo de experiencias con la Fundación Neruda?

LA.- Sí, en la década de 1980 compré los Cuadernos de Neftalí Reyes a Rafael Aguayo –sobrino de Laura Reyes- en 10.000 dólares, con el objetivo de publicarlos y darles su justo contexto mediante un análisis crítico, sé de lo que estoy hablando, soy lingüista e investigador. Los Cuadernos de Temuco incluían 350 páginas con la poesía inédita del joven Neftalí Reyes, cuando pedí la autorización a la Fundación Neruda para publicar la antología me negaron los derechos de autor, en términos legales no importaba que hubiera comprado las fotocopias a Rafael Aguayo con el compromiso –ante notario público- de darme la exclusiva para publicar los Cuadernos de Neftalí Reyes, necesitaba el copyright y nunca lo autorizaron; al final el trabajo se lo encargaron a Víctor Farías -en 1996- pero cometió más de 100 erratas y eliminó textos de los cuadernos, es una pésima edición con el auspicio de la Fundación Neruda; el señor Juan Agustín Figueroa compró fotocopias de las fotocopias, y usted sabe que las letras se van borrando, eso explica los múltiples errores de Víctor Farías, cometieron omisiones, inventaron palabras y suposiciones. Años después, Víctor Farías tergiversó la tesis universitaria del doctor Salvador Allende, el señor Farías pretendió desprestigiar al Presidente Allende, esa es la clase de intelectuales que rodean a Juan Agustín Figueroa.

*Corresponsal en México del Clarín de Chile. Fragmentos de este reportaje fueron publicados en el libro: El doble asesinato de Neruda (Ocho Libros Editores, 2012). El 31 de octubre, en la FIL de la Estación Mapocho, se presentará la investigación de los periodistas Mario Casasús y Francisco Marín sobre el presunto homicidio en la Clínica Santa María, y el secuestro del legado de Neruda cometido por Juan Agustín Figueroa.

Julio Escámez: “Pocos días antes de la muerte de Neruda trabajábamos en el libro La Fronda Florida”

julioescmezfotoficaMéxico DF.- En entrevista telefónica desde Costa Rica, Julio Escámez (1925), habla de la relación entre las artes visuales y la poesía de Neruda: “amaba los libros ilustrados, pues tenía una extraordinaria sensibilidad hacia las formas y las imágenes de la gráfica y la pintura. Sus metáforas tienen un carácter visual. Solía a veces dibujar con el propósito de ilustrar algunos poemas propios o de sus amigos”. El destacado pintor, grabador, muralista y escenógrafo chileno ilustró: Arte de pájaros (1973) y pocos días antes de la muerte de Neruda preparaban el libro: La Fronda Florida.

MC.- ¿Cuándo conversó con Neruda por última vez?

JE.- Pocos días antes de su muerte, Neruda me sugirió que para el proyectado libro La Fronda Florida, un canto a los bosques de la región austral de Chile, reprodujese al formato definitivo mis dibujos de los Cuadernos de los Bosques y que él posteriormente le agregaría los textos poéticos. No logré conocer esos textos, dado que la enfermedad de Neruda se agravó.

MC.- ¿Matilde Urrutia o Hernán Loyola no rescataron ningún inédito de La Fronda Florida?

JE.- Ignoro que ellos hayan alcanzado a conocer esos textos, ni cuál fue su destino final. Hay que recordar que la casa de Neruda fue allanada por los agentes de la dictadura y posteriormente clausurada. Cuando se me permitió el regreso a Chile, después de años de exilio encontré las ilustraciones en mi taller, que se habían salvado de un allanamiento en esos dramáticos días del golpe, y posteriormente fueron exhibidas en Isla Negra.

MC.- Don Julio, escribió que para inaugurar la Fundación Cantalao, Neruda: “Tenía preparada la inscripción del frontis dedicada a dos personas: Carlos Nascimento y Gonzalo Losada”, ¿usted diseñó el letrero de Cantalao?

JE.- No participé en nada relacionado al proyecto de la Fundación Cantalao; conocí a los dos editores de Neruda, tanto a Nascimento, como a Losada, porque hice las ilustraciones del libro Arte de pájaros junto a Héctor Herrera, es una edición muy fina e importante, en formato grande a todo color. Gonzalo Losada viajó desde Argentina a Isla Negra para cuidar el diseño del libro.

MC.- ¿A qué atribuye que varios libros de Neruda fueron ilustrados?, recuerdo los trabajos de Venturelli, Siqueiros, Rivera, Toral, Antúnez, Carreño, Oldfelt, Martner…

JE.- Neruda amaba los libros ilustrados, pues tenía una extraordinaria sensibilidad hacia las formas y las imágenes de la gráfica y la pintura. Sus metáforas tienen un carácter visual. Solía a veces dibujar con el propósito de ilustrar algunos poemas propios o de sus amigos.

MC.- Neruda hizo 12 dibujos para los 12 sonetos de Homero Arce…

JE.- Yo fui amigo de Homero Arce. Recuerdo con dolor su trágica muerte en manos de los esbirros de la dictadura.

MC.- En 2004 publicó: Visiones de la infancia y adolescencia del poeta. Neruda 1906-1921. ¿Por qué su libro no abordó los años posteriores de Neruda?

JE.- Deseaba escribir un libro sobre las lejanas impresiones de su infancia a la cual él remite constantemente en su poesía.

MC.- ¿Conoció a Neruda en Temuco o en Concepción?

JE.- Lo conocí en Santiago en una exposición en la cual participé en la Casa Central de la Universidad de Chile. Él adquirió una de mis obras.

MC.- ¿Perdió contacto con Neruda por la persecución de la Ley Maldita?

JE.- Esa fue una época muy dramática, después de eludir la persecución en el país, Neruda escapó por la Cordillera de los Andes hacia Argentina y luego a Europa y México. El dictador González Videla había dado órdenes que lo aprehendieran también en el extranjero.

MC.- ¿Conoció a Delia del Carril?

JE.- La Hormiguita además de inteligente y gentil tenía una gran pasión por el dibujo y la pintura. El tema de los hermosos caballos los exhibió en una exposición.

MC.- ¿Nunca tomó partido entre ser amigo de La Hormiga o de La Chascona?

JE.- No, primero fui amigo de Delia del Carril. Mucho tiempo después cuando se divorció de Neruda conocí a Matilde Urrutia.

MC.- Cambiando de tema, ¿qué pensó al recibir la noticia de que José Miguel Varas escribiría una novela sobre usted?

JE.- Sostuvimos discusiones muy serias acerca del protagonista de las historias narradas, puesto que eran mis intensas vivencias a lo largo de mi vida. Me oponía a que lo sometiera a un tratamiento novelesco.

MC.- ¿Escribirá sus memorias?

JE.- En estos momentos redacto mis memorias profusamente ilustradas.

MC.- ¿Cuándo cree terminarlas?

JE.- Tal vez dentro de dos años.

Ana María Cabrolier: “Para aclarar la muerte de Neruda se deben agotar todas las posibilidades”

funeralsergiovillegasMéxico DF.- En entrevista telefónica desde Ñuñoa, Ana María Cabrolier, periodista chilena, habla del reportaje Funeral Vigilado (1974) de Sergio Villegas: “El cuerpo de Neruda llegó a su casa el lunes 24 por la mañana, el martes 25 salimos caminando al Cementerio General, mi marido ayudó a sacar el féretro; nosotros no nos quedamos en el velorio, acompañamos a la viuda y a la hermana de Neruda hasta el lunes por la noche, mi marido registró una lista con las 9 personas que se quedaron durante todo el velatorio: Matilde Urrutia, Laura Reyes, un matrimonio de apellido Cárcamo, Elena Nascimento, Aída Figueroa, Juanita Flores, Enriqueta de Quintana y Hernán Loyola. Había poca gente en el velatorio porque el cuarto del segundo piso de La Chascona era pequeño, Enriqueta hizo una lista de las personas que se podían quedar y al resto nos pidió que nos fuéramos”

El 11 de septiembre de 1973, Ana María Cabrolier trabajaba en Canal 7 (José Miguel Varas era el jefe de prensa de TVN) y Sergio Villegas dirigía el diario El Siglo; el matrimonio de periodistas no pudo visitar a Pablo Neruda en la Clínica Santa María, sin embargo participaron en la primera manifestación contra la dictadura camino al Cementerio General. Ante el proceso judicial por el presunto asesinato de Neruda, el libro Funeral Vigilado aclara varios puntos decisivos: “Al chofer de Neruda lo detuvieron el 23 de septiembre, no me queda ninguna duda, mi marido tenía sus entrevistas grabadas, en esa época ya utilizábamos las grabadoras. Es lógico, después de leer el contexto, Manuel Araya sí estaba en la Clínica Santa María el domingo 23 de septiembre de 1973”. La viuda de Sergio Villegas opina: “Estoy de acuerdo en que hagan todas las investigaciones posibles para aclarar la muerte de Neruda”.

MC.- El periodista Sergio Villegas publicó el reportaje “Funeral Vigilado” en 1978, ¿cuándo lo escribió?, ¿recuerda las circunstancias?

AC.- Mi esposo comenzó a escribir el reportaje cuando se enteró que Neruda fue internado en la Clínica Santa María, tomó notas y trabajó de prisa durante el funeral y mientras estuvo asilado en la Embajada de la República Democrática Alemana (RDA) entre septiembre y noviembre de 1973; sé que conversó con colegas periodistas y con algunos amigos de Neruda. Funeral Vigilado era un capítulo del libro: El Estadio. 11 de septiembre en el país del edén (1974), aquí tengo la nota del editor: “La primera edición del libro El Estadio salió en Buenos Aires, en marzo de 1974”; años después, la revista Araucaria publicó: La historia vivida del Funeral Vigilado (España, 1978) y el Comité Internacional de Solidaridad con Chile hizo del reportaje un libro: Funeral Vigilado. La despedida a Pablo Neruda (Alemania, 1984), se publicaron varias traducciones en Europa. La primera edición chilena del Funeral Vigilado salió en la antología: Los rostros de Neruda (1998), y desde 2003 LOM ha reeditado el libro en la Colección Septiembre.

MC.- ¿Ustedes visitaron a Neruda en la Clínica Santa María?

AC.- No, eran días de represión, después del 11 de septiembre se llevaron a varios compañeros presos y mi marido corría el riesgo de ser detenido porque era el director del diario El Siglo.

MC.- ¿Acompañaron a la viuda Matilde Urrutia en el funeral del poeta?

AC.- Sí, antes habíamos visto la casa de Santiago destruida, fuimos a La Chascona el 21 de septiembre. El cuerpo de Neruda llegó a su casa el lunes 24 por la mañana -murió el domingo 23 de septiembre a las 22:30 hrs.-, el martes 25 salimos caminando al Cementerio General, mi marido ayudó a sacar el féretro, nosotros no nos quedamos en el velorio, acompañamos a la viuda y a la hermana de Neruda hasta el lunes por la noche, mi marido registró una lista con las 9 personas que se quedaron durante todo el velatorio: Matilde Urrutia, Laura Reyes, un matrimonio de apellido Cárcamo, Elena Nascimento, Aída Figueroa, Juanita Flores, Enriqueta de Quintana y Hernán Loyola, él fue a su casa a buscar frazadas para pasar la noche. Había poca gente en el velatorio porque el cuarto del segundo piso de La Chascona era muy pequeño, yo estuve ahí, pero Enriqueta hizo una lista de las personas que se podían quedar y al resto nos pidió que nos fuéramos. Nosotros nos quedamos hasta tarde tratando de ordenar un poco, el agua sucia corría por la planta baja, los militares habían saqueado la casa, destrozaron varios muebles y quebraron los vidrios.

MC.- ¿Conserva los cuadernos de notas de su esposo?

AC.- Los apuntes del libro El Estadio y del reportaje Funeral Vigilado se perdieron, mi esposo terminó ambos trabajos antes de partir al exilio, cuando llegó al aeropuerto iba sin equipaje, imagino que los cuadernos de Sergio salieron en la valija diplomática de la República Democrática Alemana, porque los militares chilenos vigilaron el embarque de los exiliados. Mi marido escribió su libro: El Estadio. 11 de septiembre en el país del edén (1974) porque llegó mucha gente a la Embajada de la RDA; El Estadio se basa en los testimonios de sobrevivientes de la tortura en el Estadio Chile y en el Estadio Nacional, a medida que fueron llegando los refugiados a la Embajada de Alemania Oriental mi marido fue extendiendo su libro.

MC.- El juez Mario Carroza estudió el libro: “Funeral Vigilado” (LOM, 2003) para entender el contexto de la muerte de Pablo Neruda, ¿qué opina al saber que el trabajo de su esposo fue leído y discutido en el proceso judicial del Caso Neruda?

AC.- Qué bueno que sirvió de algo hacer el libro, mi marido se habría puesto muy contento al saber que algo que él escribió sirvió para reconstruir lo que pasó antes y después de la muerte de Neruda.

MC.- En “Funeral Vigilado”, Hernán Loyola asegura que el chofer de Neruda, Manuel Araya, fue detenido el domingo 23 de septiembre de 1973, cuando Matilde lo mandó a comprar medicamentos…

AC.- Se lo dijo Matilde a Loyola, el relato de la viuda está en la página 21 de la reedición de Funeral Vigilado (LOM, 2003): “A mediodía del domingo, encargué a Manuel Araya, un muchacho joven que era el chofer de Pablo, que me trajese algún medicamento u otra cosa, pero las horas pasaron y Manuel no volvió. Después supe que lo habían detenido y conducido al Estadio Nacional, donde lo pasó muy mal, y el automóvil me costó ubicarlo y recuperarlo”, fin de la cita.

MC.- El periódico “La Segunda” (24/09/1973) y “Funeral Vigilado” (1974), coinciden en que Manuel Araya fue detenido el 23 de septiembre de 1973; pero los testigos de la Fundación Neruda aseguran que al chofer lo arrestaron el 21 o 22 de septiembre, ¿usted a quién le daría la razón?

AC.- Al chofer de Neruda lo detuvieron el 23 de septiembre, no me queda ninguna duda, mi marido tenía sus entrevistas grabadas, en esa época ya utilizábamos las grabadoras. Es lógico, después de leer el contexto, Manuel Araya sí estaba en la Clínica Santa María el domingo 23 de septiembre de 1973.

MC.- ¿Nunca sospecharon de alguna irregularidad o negligencia médica en la muerte de Neruda?

AC.- Alguna vez lo conversamos con los amigos en Berlín, la idea se nos pasó por la cabeza pero no teníamos pruebas ni testimonios. Durante la dictadura asesinaron a varios dirigentes opositores a Pinochet: recuerdo el caso de Orlando Letelier en Washington, el de Carlos Prats en Buenos Aires, el montaje de suicidio de José Tohá, el envenenamiento de Eduardo Frei, el atentado contra Bernardo Leighton en Roma, o las miles de ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas en el marco de la Operación Cóndor.

MC.- ¿Qué piensa de la denuncia del presunto asesinato de Neruda?, ¿estaría de acuerdo en la exhumación del poeta para esclarecer su muerte?

AC.- En la Clínica Santa María ocurrieron cosas raras, ahí murió Eduardo Frei Montalva, hasta ahora se hizo la investigación porque los familiares lo pidieron. Personalmente estoy de acuerdo en que hagan todas las investigaciones posibles para aclarar la muerte de Neruda, así la denuncia quedaría transparente y conoceríamos la verdad, se habla de una inyección, no sé por qué les cuesta tanto trabajo aprobar la investigación.

MC.- ¿A qué atribuye que la Fundación Neruda sea la principal opositora de la investigación?

AC.- Hablé con Aída Figueroa y no está de acuerdo con la investigación, pero no es porque ella tenga argumentos científicos, sino porque le da tristeza que saquen los huesitos de Neruda, es por una cuestión sentimental; me quedé de una pieza con la respuesta de Aída, no le rebatí, yo respeto sus costumbres, ella prefiere ignorar la denuncia porque a lo mejor sí mataron a Neruda. En la Fundación Neruda me han dicho que a estas alturas no se podría encontrar nada en los restos del poeta, pero esa decisión le corresponde al juez Mario Carroza. Sé que Matilde le entregó un poder amplio a Juan Agustín Figueroa y no pueden hacer muchas cosas sin el permiso de la Fundación Neruda, pero, yo pienso que ante una investigación judicial en curso se deben agotar todas las posibilidades, no entiendo por qué la Fundación no quiere dar el permiso para exhumar a Neruda.

MC.- ¿Qué tipo de experiencia ha vivido con la Fundación Neruda?

AC.- Ellos discriminan el libro de mi marido, no quieren que Neruda se manche con cosas de Izquierda, quieren tenerlo como al poeta que de repente se les arrancó de las manos, pero que volvió al comunismo. Me molesté mucho cuando descubrí que en Isla Negra tienen embodegado el libro Funeral Vigilado (LOM, 2003), si es que todavía conservan el tiraje, a lo mejor también lo hicieron desaparecer, como tantas cosas de Neruda que hicieron desaparecer por todos lados, puedo decirle que me extraña la actitud de la Fundación Neruda al tratar de ignorar toda una vida de militante comunista, muestran a Neruda para un tipo de gente, para la élite. Me molesta que no pongan a la venta Funeral Vigilado en las librerías de Isla Negra, de La Sebastiana ni en La Chascona, no toman en cuenta el relato de la muerte y funeral de Neruda, el libro de mi marido recorrió el mundo. En Isla Negra se hacía cada año la puesta en escena del Funeral Vigilado –en una adaptación al teatro-, desde hace 3 años cancelaron la presentación, Luis Alberto Mansilla era uno de los gestores del proyecto junto a una actriz de Isla Negra, cada septiembre invitaban a mi marido para que asistiera a la presentación de teatro. Antes de la puesta en escena chilena, transmitieron una adaptación al alemán del Funeral Vigilado en Radio Berlín Internacional, y los invitados al programa comentaban el libro con los radioescuchas.

MC.- Finalmente, ¿cuándo reeditarán el libro “El Estadio” (1974) de Sergio Villegas?

AC.- El próximo año, LOM reeditará: “El Estadio. 11 de septiembre en el país del edén” para recordar el 40 aniversario del golpe de Estado.

Claudio Véliz: “Neruda decidió apoyar personalmente varias iniciativas de la Universidad de Chile”

México DF.- En claudiovlizentrevista digital desde Australia, Claudio Véliz (1930), habla de la relación de Neruda con la Universidad de Chile, de la amistad que compartió con Jorge Sanhueza y Homero Arce, de la Carta abierta de los escritores cubanos y del epistolario inédito reducido a cenizas por el incendio de 1983 en el sureste de Australia: “Faltan pocas cartas, pero importantes, incluyendo un par de notas de Pablo que no se habían archivado y toda la correspondencia con Salvador Allende y su esposa, y con Herbert Marcuse, acerca de su programada visita a Chile. Afortunadamente yo estaba trabajando en casa con el archivo de correspondencia con Pablo anterior a 1970, para ver el modo de traer a William Stanley Merwin o Alistair Reid –dos de los mejores traductores de la poesía nerudiana– a participar en uno de nuestros seminarios”.

El economista e historiador Claudio Véliz fundó el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile (octubre de 1966), sin embargo pocos sabían que Neruda inició los trámites ante el rector Eugenio González (julio de 1965), y todavía es desconocida la participación de Véliz en la ceremonia del doctorado Honoris Causa que la Universidad de Oxford otorgó a Neruda (junio de 1965). El epistolario de la “sociedad secreta Nevéliz o Veruda” data de 1963 a 1970; en el 39 aniversario luctuoso del poeta, Claudio Véliz recuerda a su amigo Pablo: “La correspondencia de esa época refleja mejor que cualquier ensayo póstumo o declaración oficiosa el carácter de nuestra amistad, pero aun más decidoras fueron nuestras conversaciones en las que hubo derroche de confianza y candor que dada la condición humana, fueron preciosas precisamente por su intimidad y espontaneidad y la absoluta imposibilidad de hacerlas públicas”.

MC.- Pablo Neruda abandonó la Universidad de Chile en 1924, sin embargo nunca perdió el vínculo con su Alma Mater: en 1954 donó sus libros y caracolas, en 1962 aceptó ser miembro académico de la Facultad de Filosofía y Educación, en 1965 lo apoyó para la creación del Instituto de Estudios Internacionales, y en 1973 designó a la Universidad de Chile “albacea de la Fundación Cantalao”. ¿Cómo definiría la actividad intelectual de Neruda en relación con la Universidad de Chile?

CV.- Pablo Neruda apreciaba tanto la estabilidad, la permanencia, el buen orden de las cosas, el estar todavía por estos lados, como el dinamismo de los procesos de cambio, así afectaran estos a la sociedad o al individuo. Tenía muy en claro que había que pagar un precio elevado por una u otra alternativa. El dinamismo de la revolución marchaba sobre los escombros de lo establecido, mientras, por ejemplo, la estabilidad de las centenarias y milenarias instituciones religiosas se lograba impidiendo los procesos de cambio. Recuerdo muy especialmente que la única vez que tuvimos un desacuerdo, respecto del trabajo y estatura histórica del sudafricano Dr. Barnard, el de los trasplantes de corazón, explicó que se aceptaba la violencia revolucionaria tal como se acepta una intervención quirúrgica, porque una vez concluida, la secuela de convalecencia y recuperación se caracteriza necesariamente por el restablecimiento del buen orden y la estabilidad.

Abogar, como lo hacen anarquistas y ululantes, por una revolución permanente es tan demencial como pedir una intervención quirúrgica permanente. Seguramente su enfático rechazo al caos y el desorden venía de su experiencia con el anarquismo durante la Guerra Civil Española, y corría paralelamente con su admiración por la estabilidad y el buen orden imperantes en el mundo soviético. La evidente contradicción entre estos dos aspectos de la sociedad y la personalidad humanas le preocupaba, pero le causaba no poca satisfacción el haber encontrado dos entidades que por su sola existencia habían resuelto el problema: la Unión Soviética y la Universidad. En nuestro caso, la Universidad de Chile.

El poeta estaba convencido que ambas entidades eran eminentemente dignas de apoyo, precisamente porque su permanencia y buena ordenación estaban solidamente establecidas y simultáneamente ambas acogían y alentaban el dinamismo creativo progenitor de los procesos de cambio. Me atrevo a ir más lejos y afirmar que la lealtad de Pablo para con estas dos entidades construidas por la mano del hombre era absoluta. No sólo fue el afecto que le guardaba a nuestra principal casa de estudios lo que le decidió a donar sus libros y participar personalmente en apoyo de varias importantes iniciativas universitarias, sino que también le alentó la convicción de que bajo el alero de la Universidad, sus libros tendrían una presencia permanente en la vida nacional y a la vez contribuirían en forma importante a los procesos de cambio, tanto científicos como humanísticos y sociales, que necesariamente se gestarían en el ámbito académico.

MC.- El erudito Jorge Sanhueza hizo la curaduría de la colección de libros y caracolas de Neruda en Chile (1954) y montó la exposición en Suecia (1966), ¿por qué no intentaron llevarla a Oxford en el contexto del doctorado Honoris Causa que recibió Neruda?

CV.- Ignoro las razones, pero no me asombraría saber que hubo problemas de financiamiento. Desgraciadamente no tuve la oportunidad de visitar la exposición en Suecia por encontrarme afanando en otros lugares.

MC.- ¿Cuándo le informó Robert Pring-Mill que la Universidad de Oxford contemplaba otorgarle el doctorado Honoris Causa a Neruda?, ¿ha consultado el Archivo Robert Pring-Mill?

CV.- No recuerdo la fecha y tampoco he tenido la oportunidad de consultar el archivo de Pring-Mill en Oxford, pero trataré de hacerme un huequito en mi próxima visita. Creo que por ahí tengo algunas cartas de Pring-Mill, que me imagino se las hice llegar a Abraham Quezada en su oportunidad.

MC.- En agosto de 1966, el escritor Jorge Edwards visitó al académico sueco Arthur Lundqvist y le sorprendió ver que en su oficina de Estocolmo estaba la “Carta abierta de los intelectuales cubanos” (31/07/1966); Edwards apuntó: “Acababa de recibirla y leerla, y tuve la impresión de que había surtido algún efecto… En la mente de Lundqvist, la carta de los cubanos hacía que los bonos de Neruda bajaran” (Adiós poeta, 1990). ¿Comparte la lectura en el sentido que la Carta de los escritores cubanos le costó a Neruda el Nobel de 1967?, ¿conversó con el poeta sobre la ruptura cubana de 1966?

CV.- Se me hace sumamente difícil especular acerca de las tonteras que jalonan el historial de la Academia Sueca. Desde luego las escandalosas postergaciones de los premios de Neruda y Vargas Llosa, y las igualmente escandalosas entregas del Nobel a Obama y al payaso Al Gore son más que suficientes para desalentar cualquier intento de interpretación racional de tales barbaridades. Ignoro si la Academia Sueca tuvo la menor intención de entregar el premio a Neruda antes de la publicación de la carta de los cubanos.

En cuanto a los temas relacionados con Cuba, las andanzas de Ernesto Guevara y la posición de la Unión Soviética, recuerdo muy claramente varias sosegadas conversaciones acerca de lo que entonces me parecía –nos parecía– una principalísima dimensión del momento político internacional. Como usted seguramente lo sabe, este tema acarreaba ecos del conflicto entre la tesis trotskista de la “revolución permanente”, y el “socialismo en un solo país” de Stalin. Lo que ocurrió entre 1960 y 1966 es que la Unión Soviética le retiró su apoyo a lo que consideraba el infantilismo revolucionario de Guevara. Este cambio se vio reflejado en la posición del comunismo ortodoxo y resultó en la desaparición de Canción de gesta (1960) de la bibliografía nerudiana local. Pablo y Matilde no hicieron secreto de su rechazo a lo que consideraban el aventurismo temerario y contraproducente de Guevara. No está demás recordar los estrechos lazos de amistad que les unían, especialmente a Matilde, con los grandes muralistas mexicanos que vieron muy de cerca el trágico desenlace del conflicto entre Stalin y Trotski. Es evidente que la muerte de Guevara, en 1967, facilitó el realineamiento de Cuba en una dirección más acorde con la posición de la gran potencia, en momentos en que el régimen revolucionario requería la ayuda soviética para sobrevivir. En Chile, más adelante, este contraste fue mayúsculo entre la agitación revolucionaria de la extrema izquierda y la necesidad de consolidar lo que ya se había logrado, para así asegurar el avance ordenado del proceso de cambio preconizado por el Partido Comunista.

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MC.- La Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos publicó la investigación de Abraham Quezada: “Pablo Neruda – Claudio Véliz, correspondencia en el camino al Premio Nobel, 1963-1970” (DIBAM, 2011). ¿Qué emociones y recuerdos llegaron al leer de nuevo el epistolario de la “sociedad secreta Nevéliz o Veruda”?

CV.- He quedado inmensamente endeudado con mi colega y amigo Abraham Quezada por haber resucitado, con su generosa inversión de muy inteligentes y bien organizados esfuerzos, las emociones, sustos, alarmas y éxitos de aquellos años. Como lo expresé en la nota introductoria del epistolario, sigo convencido que la correspondencia de esa época refleja mejor que cualquier ensayo póstumo o declaración oficiosa el carácter de nuestra amistad, pero aun más decidoras fueron nuestras conversaciones en las que hubo derroche de confianza y candor que dada la condición humana, fueron preciosas precisamente por su intimidad y espontaneidad y la absoluta imposibilidad de hacerlas públicas.

MC.- El epistolario Neruda-Véliz termina en 1970, ¿cuántas cartas y telegramas se perdieron entre el incendio de 1983 y las mudanzas?

CV.- Faltan pocas cartas, pero importantes, incluyendo un par de notas de Pablo que no se habían archivado y toda la correspondencia con Salvador Allende y su esposa, y con Herbert Marcuse, acerca de su programada visita a Chile. Afortunadamente yo estaba trabajando en casa con el archivo de correspondencia con Pablo anterior a 1970, para ver el modo de traer a William Stanley Merwin o Alistair Reid –dos de los mejores traductores de la poesía nerudiana– a participar en uno de nuestros seminarios. Esta es la correspondencia que se salvó y que Abraham publicó en su epistolario.

MC.- Llamó mi atención el epílogo de una carta que usted le escribió a Neruda: “Cuando encuentren a Jorge Sanhueza, Homero Arce, Laurita, Tencha y Salvador, y Rafita, denles nuestros mejores y más cariñosos saludos” (25/01/1966). ¿El poeta no hacía distinción para sus amistades?, ¿compartía la mesa con escritores, políticos y artesanos carpinteros?

CV.- No recuerdo que Pablo y Matilde se hayan sentado a la mesa con Rafita, pero si me consta el gran afecto que tenían por aquel muy recordado artesano renacentista y eximio artista de la construcción a pulso, característica de las moradas del poeta.

MC.- Dos colaboradores e íntimos amigos de Neruda murieron trágicamente: Jorge Sanhueza por enfermedad (1967) y Homero Arce a consecuencia de la tortura infligida por agentes de la dictadura (1977). ¿Cómo recuerda al Queque Sanhueza y Homero Arce?, ¿leyó -en 1967 y 1977- las historias de sus trágicas muertes?

CV.- Alcancé a visitar al Queque en el Hospital J.J. Aguirre pocos días antes de su muerte. Ya estaba muy decaído, pero no tanto como para impedir una ronda de chismes y recuerdos de los años en que nos veíamos a cada rato, ya sea en la biblioteca, o cuando nos visitaba en El Quisco. Recuerdo las bromas que se le hacían por su susceptibilidad a los encantos de sus numerosas y elegantes admiradoras que le visitaban frecuentemente en su escondrijo en las entrañas de la Casa Central, en medio de los libros y conchas donadas por Pablo. Se le acusaba, tomándole el pelo, por supuesto, de seducir a sus admiradoras prestándoles los libros bajo su cuidado, a lo que él contestaba, me imagino que también en broma: “era mucho mejor libro perdido y leído, que libro retenido y no leído”.

Homero Arce era un ser humano encantador, generoso, imaginativo y espléndido ministro plenipotenciario de Pablo Neruda, pues con su amabilidad y encanto personal conseguía todo lo que Pablo quería, cosa que frecuentemente exigía la cuadratura de numerosos círculos. Me emociona recordar cuando llegó a comer a Isla Negra con los primeros ejemplares de su libro de poemas sobre árboles, incluyendo uno maravilloso del cual todavía puedo recitar algunas líneas:

“Álamo del camino, mástil de oro,

Navío de las olas forestales,

alta columna de esplendor sonoro,

dame una rama de tu fuerza alada

un gramo de tus íntimos metales,

y nacerá la luz en mí enterrada”

Algunas de las comidas más agradables y conversadas eran con Matilde y Pablo, Homerito Arce y Laurita Reyes, y nosotros dos, sin afuerinos, porque a Homero y Laura no se les sacaba palabra cuando había otra gente, en familia se soltaban la trenza y sus observaciones incisivas, perspicaces e ingeniosas llenaban la noche y nos tenían a todos llenos de risa. Me apena enormemente enterarme que tuvo una muerte tan cruel e injusta. No lo sabía. Desgraciadamente, a pesar de todos estos aparatos eléctricos, seguimos a merced de la tiranía de las distancias y mucho que deberíamos saber no lo sabemos.

Mario, le voy a pedir un favor grande. Ocurre que entre los libros que se quemaron en 1983, perdimos nuestro ejemplar de aquellos poemas de Homero en que aparece lo del álamo del camino. Si es aun posible obtener este libro en Santiago, Valparaíso, México, Quito o donde usted ande dando vueltas, se lo voy a aceptar con gratitud como honorario por estas respuestas.

MC.- ¿Cuándo visitó por última vez a Neruda?, ¿dónde estaba el 23 de septiembre de 1973, al enterarse de la muerte de su querido amigo Pablo?

CV.- La última vez que estuvimos con Pablo y Matilde fue cenando en Isla Negra, hacia fines de 1970, pero no tengo como averiguar la fecha exacta. La tristísima noticia de la muerte de Pablo nos llegó aquí, en Australia, donde hemos estado residiendo desde mediados de 1972, con un par de interrupciones cortas, en Londres, a fines de los setenta, y una larga en Boston, entre 1989 y el 2003.

MC.- Finalmente, Manuel Araya denunció la negligencia médica y una sospechosa inyección en la muerte de Neruda, el chofer del poeta fue detenido y torturado el 23 de septiembre de 1973. ¿Estudió las noticias sobre el presunto asesinato de Neruda?

CV.- Es posible que a todos los octogenarios los empellones de la vida nos hayan vacunado contra esta especie de especulación, que va desde el prematuro deceso de Mozart al asesinato de los hermanos Kennedy, un Papa reciente -no recuerdo cuál-, la Princesa Diana y Eduardo Frei, todos presumiblemente víctimas de siniestras y muy exitosas conspiraciones. Por ahora, y desde estas latitudes, lo que puedo afirmar con certeza es que los rumores y presunciones que usted menciona no han llegado por estos lados.

Leda Fernández: “Neruda no muere a causa de un cáncer terminal”

ledafernandezMéxico DF.- En entrevista digital desde Cuba, Leda Fernández Ávila (1945), analiza el Informe del Servicio Médico Legal de Chile en relación al Caso Neruda: “El poeta fue trasladado a la Clínica Santa María por un cuadro de sepsis urinaria y fiebre, no necesariamente tenía que ser a consecuencia de un estadio final del tumor tratado, sino de una sepsis urinaria en un paciente de edad avanzada Queremos dejar claro que un paciente con cáncer puede morir con él y no necesariamente de él, por lo que entonces habría otras interrogantes que responder. Esto fue discutido exhaustivamente por nosotros y con esos elementos no se podría hablar de una etapa cuatro con metástasis de la enfermedad”.

Oriunda del oriente de Cuba –ciudad de Las Tunas-, Leda Fernández fue alfabetizadora en 1961, se graduó de la licenciatura de medicina en 1970, cursó la Especialidad de 2do. grado en Neumología, y en 1978 participó en la expedición de médicos internacionalistas a Angola. En la actualidad convocó a un equipo de médicos internistas y a una médico forense para estudiar las pistas del Expediente clínico de Neruda, en exclusiva para Clarín la doctora Fernández Ávila habla de la intención de varios científicos cubanos para involucrarse en la investigación: “No ha existido ninguna propuesta oficial de los órganos pertinentes de la República de Chile solicitando nuestra colaboración. Nuestra disposición de colaboración científico-médica es ampliamente conocida y opino que nuestras autoridades si se les solicita esta participación no pondrían reparo alguno”.

MC.- Doctora Leda Fernández, ¿discutió el Caso Neruda con médicos forenses u oncólogos de Cuba?, ¿a qué conclusiones llegaron?

LF.- Efectivamente lo discutimos entre algunos colegas, deseo aclarar que no necesariamente se debe ser un especialista en oncología o un médico legal, para que un médico entregue su opinión acerca de un hecho de esta relevancia, me refiero al caso que nos ocupa, mis colegas son reconocidos internistas: como el Dr. Pedro Sastriques, el Dr. Rubén González, la Dra. Magalis Mejías, la Dra. Yanaili Fernández y la Dra. Noris Toledo del Instituto Médico Legal de Cuba.

Después de un análisis bastante difícil, porque no se cuenta con una historia clínica, una evolución del paciente, resultados de exámenes, las evidencias recogidas fueron criterios de personas cercanas, artículos publicados por usted, materiales editados en el sitio web: www.nerudavive.cl, materiales de Radio Venezolana, teleSUR y de la Televisión Cubana que nos permitieron hacer un juicio con los datos aportados.

MC.- El Informe del SML fue categórico: “se puede plantear que la forma médico legal de la muerte del señor Pablo Neruda se correspondería con una muerte no violenta del tipo: muerte por enfermedad”. ¿El cáncer de próstata controlado por la radioterapia puede terminar con la vida del paciente repentinamente?

LF.- No necesariamente. Habría que estudiar un tumor y saber la etapa en que se encuentra, e incluso la estirpe histológica, eso nos daría un pronóstico, haremos un criterio con los elementos que manejamos y los daremos como hechos reales, Neruda era portador de un cáncer de próstata tratado y con seguimiento posterior por un urólogo.

Sabemos que Neruda fue trasladado a la Clínica Santa María por un cuadro de sepsis urinaria y fiebre, no necesariamente tenía que ser a consecuencia de un estadio final del tumor tratado, sino de una sepsis urinaria en un paciente de edad avanzada Queremos dejar claro que un paciente con cáncer puede morir con él y no necesariamente de él, por lo que entonces habría otras interrogantes que responder.

Existen entrevistas realizadas por usted, por una periodista cubana, entre otros reportajes que muestran las contradicciones de su estado y una muerte que se puede señalar como repentina, tal es así que nos llamó la atención cuando Neruda fue capaz de llamar a su esposa y chofer por teléfono, porque le administran un medicamento, que al parecer el poeta sospechaba que podría acabar con su vida y a esto nosotros le damos mucho valor, porque no se trata de discutir si fue el cáncer el responsable de su muerte, sino las consecuencias reales de su muerte, las cuales deben ser aclaradas.

MC.- En la ambigüedad del Informe del SML se lee: “que el valor de las fosfatasas ácidas se encuentra dentro de un rango normal y no se puede extrapolar conclusiones ni deducir a partir de ellos la presencia de metástasis”. Sin la biopsia del paciente y sin la certeza de metástasis. Doctora Leda, ¿avalaría el diagnóstico de caquexia cancerosa y metástasis?

LF.- Esto fue discutido exhaustivamente por nosotros y con esos elementos no se podría hablar de una etapa cuatro con metástasis de la enfermedad, por lo que apoyaríamos más que Neruda no muere a causa de un cáncer terminal.

MC.- El SML reconoce: “los hemogramas demuestran una anemia moderada… Los valores de uremia y glicemia se encuentran dentro de los límites normales”; ¿cómo interpretaría estos datos del expediente médico de Neruda?

LF.- Estos datos que usted proporciona de los valores de uremia, glicemia y las fosfatasas apoyan aún más el criterio médico de que Neruda no se encontraba en estado final de su enfermedad, como se afirma.

MC.- El SML afirma: “Según la versión de familiares, amigos, personal médico, del personal de enfermería y de técnicos paramédicos de la Clínica Santa María, el señor Neruda ingresa con el diagnóstico de cáncer de próstata avanzado, en malas condiciones generales, con bajo peso y en anasarca”; sin embargo, el SML omite la declaración de los diplomáticos de México y Suecia que conversaron con Neruda el 22 de septiembre y no lo encontraron en estado febril ni al borde de la muerte, ¿qué piensa al respecto?

LF.- Quiero aclarar desde el punto de vista médico lo que significa “anasarca”, es un edema generalizado producto de la retención de urea y creatinina, por una daño renal severo, por supuesto en el curso de una enfermedad en estadio final, pero me llama la atención, la normalidad de la urea como habíamos comentado anteriormente, y la descripción del cuadro clínico que fue comentado por el SML y no se dice nada de otras cifras que hagan sospechar el edema. Además por qué fue necesario mostrar el cuerpo fallecido de Neruda por todo un centro hospitalario, buscando testigos de algo que podría ser un complot, esto no es usual entre los médicos que se respetan, según el código de ética profesional, se supone que eran momentos de dolor y pena por la pérdida de ese ser humano. Existen contradicciones de mala fe tratando de encubrir algo que no esta claro, nos referimos a la verdadera causa de su muerte.

MC.- Según Sergio Draper –médico de turno el 23 de septiembre de 1973- ordenó inyectar Dipirona a Neruda. El SML descartó la exhumación: “el resultado del análisis toxicológico tendría el carácter cualitativo, por lo que sólo detectaría la presencia de la sustancia, pero no se lograría establecer la concentración de la misma”. En caso de extender la búsqueda, no sólo de Dipirona, ¿qué podrían encontrar los médicos forenses?, ¿metales pesados, veneno, medicamentos?

LF.- No tengo clara las razones por la que se administró Dipirona, ¿acaso por un estado febril? Si fuese por un estado febril, el uso de la Dipirona estaría indicado, pero no por vía abdominal, lo indicado es la vía intramuscular, oral o intrarectal. La Dipirona, podría haber causado la muerte si hubiese sido alérgico, existe una descripción de que el paciente estaba en anasarca, si es una alergia, explicaría un edema como reacción alérgica, pero habría que profundizar.

Uno debe ubicarse en el contexto histórico del momento en que Neruda es llevado a esa clínica, yo me pregunto: ¿se le administró otra substancia que lo llevaría a la muerte? No voy a nombrar ninguna de ellas, pero debemos tener presente que Neruda salía del país en dirección a México, en Chile se quemaban sus obras, su casa fue destrozada. ¿Por qué no pensar que pudo administrársele algún producto letal o grandes dosis de algún fármaco, que irremediablemente lo llevaría a la muerte?

Desgraciadamente ya no existen órganos donde comprobar si algún elemento de lo que yo he nombrado permanece, solamente quedan sus huesos y sólo en caso de substancias como metales pesados, el talio, u otros podrían aparecer en los restos óseos. Pudo haberse usado entonces algo que provocara su fallecimiento en horas, usando algún fármaco en dosis letal.

MC.- El cadáver de Neruda está enterrado frente al mar desde diciembre de 1992, de acuerdo a la experiencia de la medicina forense de Cuba, ¿a pesar del traslado y la humedad del mar se podrían encontrar restos de metales pesados, veneno y medicamentos?

LF.- Se podría encontrar rastros de metales pesados, aunque sus restos estuviesen en un lugar cercano al mar podrían dar positivo encontrándose estas substancias, desgraciadamente dado el tiempo transcurrido, el hallazgo de otros componentes seria muy difícil.

MC.- El Juez Mario Carroza, después de estudiar el Informe del SML, decidió buscar una segunda opinión antes de ordenar la exhumación de Neruda, esta vez consultará a especialistas en cáncer de próstata. ¿Qué opina del giro en el análisis del Caso Neruda?

LF.- Opino que los más útiles deberían ser los médicos legales.

MC.- ¿Ha visto interés de otros colegas en Cuba por estudiar el Expediente médico de Neruda?, ¿podrían convocar a un equipo multidisciplinario e internacionalista para trabajar en la investigación forense?

LF.- Hay muchos colegas interesados, pero, ¿cómo tener acceso al expediente clínico de Neruda?, hasta hoy, que yo conozca, no ha existido ninguna propuesta oficial de los órganos pertinentes de la República de Chile solicitando nuestra colaboración. Nuestra disposición de colaboración científico-médica es ampliamente conocida y opino que nuestras autoridades si se les solicita esta participación no pondrían reparo alguno.

MC.- Finalmente, ¿cómo recibieron la noticia del presunto asesinato de Neruda en La Habana?, ¿es un tema importante para el cubano de a pie?

LF.- La creación literaria de Pablo Neruda es ampliamente conocida por nuestra población. La noticia del asesinato de Neruda fue ampliamente difundida por los cientos de periódicos que se editan en Cuba, por los sistemas de comunicación radiales, portales de Internet, por los canales provinciales y nacionales de televisión. Nosotros hemos sido educados en el pensamiento martiano: “Ser cultos, para ser libres”, y de Neruda aprendimos: “Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera”. Estas dos ideas nos exigen -como cubanos- tener el interés de que florezca la luz de la verdad

Ulf Hjertonsson: “El gobierno de Suecia me mandó a Chile para ayudar al Embajador Harald Edelstam”

ulf_hjertonssonMéxico DF.- En entrevista digital desde Suecia, el diplomático Ulf Hjertonsson habla del libro Havsbävning: “Un fin de semana, de 1969, estábamos en Isla Negra. Mi esposa Karin le regaló un delfín de bronce a Pablo Neruda y él se entusiasmó mucho, de repente Pablo le dice a Karin: ‘hágame una docena de xilografías de seres del mar que las olas dejan por la playa’. Nos reímos mucho de esto y no lo tomamos muy en serio, pero después de dos semanas llegó una carta de Pablo preguntando: ‘¿cuántas xilografías había hecho Karin?’. Entonces mi esposa se fue a su taller para trabajar de verdad. Karin decidió los motivos, hizo las xilografías, y Pablo escribió los versos”. Hjertonsson volvió a encontrarse con su amigo en septiembre de 1973.

 Ulf Hjertonsson aparece mencionado en tres páginas del libro de Jorge Edwards: Adiós poeta (Tusquets, 1990) y el historiador Mario Amorós lo entrevistó para el libro: Sombras sobre Isla Negra (Ediciones B, 2012). Hjertonsson visitó a Neruda en la Clínica Santa María, a las 16 o 17 hrs. del 22 de septiembre de 1973: “no recuerda que el poeta se hallara en el estado de excitación febril” –escribió Amorós en su libro-, Neruda habló con el diplomático sueco “del terror que desplegaba la Junta Militar”. En entrevista exclusiva con Clarín Ulf Hjertonsson recuerda: “El gobierno de Suecia me mandó a Chile después del golpe para ayudar al Embajador Harald Edelstam en su heroica lucha por los derechos humanos. Yo me ocupé más bien de negociar los salvoconductos para los asilados en nuestra Embajada”.

 MC.- Embajador Ulf Hjertonsson, ¿a quién conoció durante su primera designación diplomática en Chile?, ¿de quién fue amigo en Santiago e Isla Negra?

UH.- Gracias a mi amistad con Neruda, y como me convidó a visitarlo muchas veces en Isla Negra, conocí a sus amigos que tenían 20 o 30 años más que yo. Ellos eran gente importante en la sociedad chilena, un joven Segundo Secretario de la Embajada de Suecia nunca los habría conocido si no hubiera sido por Neruda. De sus amigos me hice amigo, en particular, con el canciller Gabriel Valdés, Flavián Levine -Presidente de la Compañía de Aceros Pacíficos-, los senadores Carlos Altamirano y Volodia Teitelboim. También de la muy bella Silvia Celis -ex esposa de Carlos Altamirano-, y del diplomático-escritor Jorge Edwards. También debo mencionar a Nemesio Antúnez, el pintor chileno más importante de aquella época.

 MC.- Su esposa, la pintora sueca Karin Oldfelt publicó el libro Havsbävning (poemas de Neruda con ilustraciones de Oldfelt), ¿cómo fue el proceso creativo del libro Havsbävning?, ¿lo han reeditando en Suecia?

UH.- Un fin de semana, de 1969, estábamos Karin y yo en Isla Negra; Karin había empezado a hacer xilografías. Después de la cena estuvo trabajando con sus instrumentos en una placa de madera para hacer un delfín de bronce. Karin lo regaló a Pablo y él se entusiasmó mucho con el delfín, de repente Pablo le dice a Karin: “hágame una docena de xilografías de seres del mar que las olas dejan por la playa”. Nos reímos mucho de esto y no lo tomamos muy en serio, pero después de dos semanas llegó una carta de Pablo preguntando: “¿cuántas xilografías había hecho Karin?”. Entonces mi esposa se fue a su taller para trabajar de verdad. Karin decidió los motivos, hizo las xilografías y Pablo escribió los versos. El libro está reeditado en Suecia desde hace una década, en una linda edición, yo hice la traducción al sueco de los poemas de Neruda.

 MC.- En septiembre de 1973 regresó a Chile, ¿usted pidió colaborar con el Embajador Harald Edelstam?, ¿influyó su amistad con Neruda para la nueva misión diplomática?

UH.- El gobierno de Suecia me mandó a Chile después del golpe para ayudar al Embajador Harald Edelstam en su heroica lucha por los derechos humanos. Yo me ocupé más bien de negociar los salvoconductos para los asilados en nuestra embajada. El 11 de septiembre de 1973 estuve en el Ministerio y la información del golpe me cayó como una piedra en la cabeza. Me preocupaba mucho la suerte de los amigos chilenos.

 MC.- Cuando le pregunté al Embajador Gonzalo Martínez Corbalá sobre el presunto asesinato de Neruda, respondió: “para ser sincero nunca había escuchado la versión de un posible asesinato, hasta que leí la entrevista con Manuel Araya” (Clarín 22/06/2011). ¿Qué pensó al leer la denuncia del chofer de Neruda?

UH.- Puedo contestar como lo hizo el Embajador Martínez Corbalá: yo nunca había oído hablar de un asesinato de Neruda, hasta que leí el libro de Mario Amorós.

 MC.- En entrevista con el historiador Mario Amorós, usted declaró que el 22 de septiembre visitó a Neruda en la Clínica Santa María; ¿cuándo habló por primera vez –en público o en privado- sobre la muerte de Pablo Neruda?

UH.- Hablé en privado con mis colegas en la Embajada de Suecia en Santiago, cuando regresé de la Clínica Santa María por la tarde del 23 de septiembre. En público puede ser que hablé por primera vez sobre la muerte de Neruda cuando fui entrevistado por la Radio de Suecia.

 MC.- Al regresar a Suecia, ¿buscó al académico y traductor Arthur Lundqvist?

UH.- Al regresar a Suecia fui a hablar con Arthur Lundkvist que ya era amigo mío. Le conté todos los detalles de mi última conversación con Pablo del día 22 de septiembre en la Clínica Santa María.

 MC.- ¿Leía la poesía de Neruda en español o en las traducciones al sueco de Arthur Lundqvist?

UH.- Leía mucho la poesía de Neruda, en castellano o en sueco. En los años setenta mi castellano era bastante bueno. Claro que he leído las traducciones de Söderberg y de Lundkvist.

 MC.- Nuestro amigo Abraham Quezada me dijo que se conocieron en Nueva York, seguramente el historiador y diplomático chileno le preguntó si conserva cartas inéditas de Neruda, ¿de qué solía conversar con su colega Abraham Quezada?

UH.- Tengo aproximadamente diez cartas de Neruda, todas escritas con su tinta verde. Son todas las que conservo, menos algunas muy personales. He mostrado todas las cartas de Neruda a Abraham Quezada. Una carta es interesante porque está fechada en mayo de 1970 y dice Pablo que quiere venir a Suecia para ver el museo y la casa de Selma Lagerlöf. Pablo escribía que ella había inventado el realismo mágico que tanta importancia tuvo en América Latina. Cuando García Márquez recibió el Premio Nobel yo cené con él en la casa de Arthur Lundkvist. Le pregunté a Gabriel García Márquez qué opinaba sobre Selma Lagerlöf y Gabo dijo: “ella ha tenido una gran influencia sobre mi obra”. Pero el viaje de Neruda a Suecia tuvo que cancelarse por su enfermedad.

 MC.- Finalmente, en 1966, Arthur Lundqvist y Jorge Sanhueza organizaron la exposición de libros de Neruda en la Asociación de Estudios Obreros de Suecia. ¿Visitó la exposición de la Biblioteca Neruda en Estocolmo?

UH.- Sé muy poco de esta exposición. Nunca la visité. Pero Jorge Edwards, que tuvo un papelito en la exposición, me decía que no tuvo ninguna importancia para darle el Premio Nobel a Pablo. Fue el inmenso trabajo de Arthur Lundkvist dentro de la Academia Sueca que resultó en la decisión del jurado, para otorgar el Premio Nobel a Neruda en 1971.

Carolina Rojas: “La exhumación de Neruda es necesaria, merecemos conocer las verdaderas causas de su muerte”

México DF.- En entrevista con Clarín.cl Carolina Rojas (1978), colaboradora de la Revista Ñ del Clarín de Argentina, habla de los reportajes ¿Quién mató a Neruda? y La sombra de Neruda: “Fue acosado tras el golpe militar y su círculo más íntimo perseguido y torturado. Por qué no investigar si se nos contó que Pablo Neruda había muerto de cáncer y hoy al menos sabemos que no murió producto de su enfermedad. Luego decidí escribir el segundo artículo sobre el corrector y gran amigo del poeta, Homero Arce, asesinado en 1977, ¿cuánta gente sabía que su amigo y corrector fue secuestrado? Muy poca, creo que eso prueba que los cercanos a Neruda fueron acorralados”. Durante 7 años trabajó en La Nación Domingo, actualmente escribe para la revista Paula y otros medios chilenos; Carolina Rojas cursó un taller en la Fundación Nuevo Periodismo de Gabriel García Márquez y el año pasado fue seleccionada para el Premio Nuevas Plumas con la historia de Homero Arce: “Fue el corrector y mejor amigo de Neruda, fue secuestrado golpeado hasta que le hundieron el cráneo y murió de una manera muy cruel, estamos hablando de un hombre que ya era un anciano y que fue secuestrado mientras cobraba su jubilación, lo interrogaron ¿qué le habrán preguntado? Eso es algo que nunca sabremos. Este suceso ocurre en febrero de 1977, cuando la represión estaba en su punto más alto. Por otro lado, el chofer de Neruda estuvo prisionero en el estadio nacional y Jaime Maturana en Villa Grimaldi, digamos que al menos hubo un ensañamiento con el círculo más cercano de Neruda”

. MC.- La Revista Ñ salió por primera vez el 4 de octubre de 2003, la nota de tapa era: “Tras los pasos de Neruda”; 8 años después, el 6 de septiembre de 2011, publicaste el reportaje: “¿Quién mató a Neruda?”. ¿Cuál fue la reacción de los editores de Ñ al presentarles la noticia del presunto asesinato de Neruda?, ¿cómo armaste el rompecabezas de tu nota?

CR.- La revista, como suplemento cultural siempre ha estado interesado en este tipo de temas, he escrito algunas crónicas y reportajes de Víctor Jara, Violeta Parra, y otros temas de derechos humanos. En el inicio del caso, el interés de los editores fue inmediato y el que se merece una figura de la talla de Neruda. La propuesta la hice yo, con la certeza que en Argentina existe un interés mucho mayor del que hay acá –es lamentable que lo diga- por publicar investigaciones sobre derechos humanos. Tras las primeras declaraciones de Manuel Araya, le propuse al editor de literatura del suplemento, la idea de profundizar los dichos del chofer de Neruda. Primero partí por la revisión de documentos para hacer la reconstrucción de los hechos y luego empecé realizar las entrevistas con la idea de conseguir nuevas declaraciones de alguna enfermera o doctor que tuviera su versión. Quedamos en eso con el editor y en un una dead line determinada, pero nunca pensamos que daríamos con las declaraciones de Sergio Draper, el doctor que administró los últimos medicamentos a Neruda, Dipirona según la versión oficial. La primera parte de la investigación fue revisar documentos, fotografías, archivos de prensa, su certificado de muerte. Ahí aparecieron las primeras conexiones. El certificado decía que Neruda se encontraba en estado de caquexia y este hecho se podía contrastar con una fotografía de Neruda cuando ya estaba muerto, a simple vista aparece robusto, aún en buena forma. Las imprecisiones de la misma prensa de ese tiempo, los diarios que servían a Pinochet cometen errores garrafales: mencionaron el shock y posterior paro cardíaco producto de calmantes y otro día escribían otra cosa. Luego siguieron las entrevistas a sus cercanos y hablé con su sobrino Rodolfo Reyes, con Manuel Araya, y con el abogado querellante del caso, Eduardo Contreras.

MC.- ¿Cómo recibieron los lectores en Chile el reportaje: “Quién mató a Neruda”, ¿te enviaron cartas, indicios o te presentaron alguna fuente?

CR.- No sé si hubo reacciones en Chile, más que los interesados y la alta lectoría del artículo, insisto, por alguna razón que no manejo, los medios chilenos no están muy interesados en el caso Neruda, pero lo que si pasó fue que el reportaje que escribí para Revista Ñ se incluyó en la investigación del Juez Mario Carroza y Draper fue llamado a declarar. Para el abogado querellante Eduardo Contreras fue un gran avance en el caso. Nadie me contactó para darme algún dato, pero seguí investigando, no sé si me corresponde resolver el caso, pero sí probar que aquí hubo al menos negligencia, persecución y no lo digo yo, lo dice Manuel Araya, y su historia fue corroborada por Matilde Urrutia en su libro, lo dicen otros testigos y mi trabajo es ese, comprobar con hechos que Pablo Neruda fue acosado tras el golpe militar y su círculo más íntimo perseguido y torturado. Por qué no investigar si se nos contó que Pablo Neruda había muerto de cáncer y hoy al menos sabemos que no murió producto de su enfermedad. Luego decidí escribir el segundo artículo sobre el corrector y gran amigo del poeta, Homero Arce, asesinado en 1977, ¿cuánta gente sabía que su amigo y corrector fue secuestrado? Muy poca, creo que eso prueba que lo cercanos a Neruda fueron acorralados. Además de que se echó tierra a sus historias.

MC.- Entrevistaste a Sergio Draper, médico de turno en la Clínica Santa María el 23 de septiembre de 1973 y te dijo el nombre del analgésico que ordenó inyectar a Neruda: “si mal no recuerdo fue una dipirona”. ¿Fue fácil ubicar al doctor Draper y convencerlo de conceder la entrevista?

CR.- Fue fácil ubicar a Sergio Draper, su esposa me dio su correo y él acepto a hablar conmigo y entregar su versión, que es lo que hizo, conversamos más tiempo de lo que aparece en el artículo, pero por cosas de extensión no se publicó en su totalidad y algunos datos serán parte de un próximo artículo. Los periodistas a los que nos gusta la investigación sabemos que hay un momento, un punto en que la suerte puede darnos una mano. Draper contestó mis correos, la entrevista no se dio en las circunstancias que yo hubiese esperado: el doctor se ofuscó mucho, subió la voz muy alterado, pero en todo momento no dejé de preguntarle si él le había administrado o no los calmantes a Neruda, si él había sido o no la última persona que había visto a Neruda con vida. Él estaba dispuesto a entregar su versión de los hechos, pero con las contrapreguntas sucedió lo que como periodista sabemos que puede suceder, se pudo haber ido sin contestar nada. Si bien fue una situación difícil, la parte en que uno se siente intimidado son gajes del oficio. Después de calmarse, él dijo que sería la última vez que hablaría del tema y cumplió su palabra. Por su puesto, todas las preguntas se las hice como era debido, con mucho respeto, él quería contar su versión que se contradecía con las declaraciones de todos los testigos, también defendió a la Clínica Santa María, es su derecho, eso fue lo que hizo, me gustara o no su tono.

MC.- Después de la exclusiva de Ñ, el doctor Sergio Draper se niega a conversar con la prensa, “Associated Press intentó establecer comunicación, sin éxito, con Draper llamando a la clínica y al Colegio de Médicos de Chile” (AP 13/01/2012). ¿Volviste a entrevistar al doctor Draper?, ¿leíste sus dos declaraciones judiciales y el reportaje de “La Tercera” en septiembre de 1975?

CR.- No traté de conversar con él, hay una parte de la entrevista que me he guardado para otro artículo, leí recientemente su reportaje de 1975, mi conclusión por el momento me la guardo; para todos los artículos trabajé con hechos, declaraciones y documentos. Pero lo supuestamente obvio aquí no existe, trabajo por sobre todas las cosa con la presunción de inocencia, siempre. Lo que a mí me corresponde es seguir investigando y trabajando, como decimos los periodistas: “estar encima del tema”. Mi conclusión tras mis investigaciones y la parte que puedo mencionar, es que por lo bajo hubo dolo en el tratamiento de Neruda. Matilde Urrutia menciona en algunos párrafos de su libro que hay algo raro en el tratamiento que les dan, se siente observada y sospecha de ese trato negligente. En un momento el cuerpo de Neruda queda abandonado en la oscuridad y Urrutia comienza a sentir esa desesperación del abuso de poder y apunta con el dedo a la Clínica, eso sin mencionar que fueron acosados desde Isla Negra a Santiago por los militares quien en días anteriores ya habían allanado su casa. Tras el 11 de septiembre, Isla Negra quedó bajo la gobernación de Manuel Contreras, quien quedó a cargo de la zona Tejas Verdes y Melipilla ¿Es de extrañarse que los persiguieran? No. La verdad es que muerto Allende una figura Importante era Neruda, todo pudo pasar en medio del golpe de Estado y sus días posteriores, estamos hablando de uno de los capítulos más terroríficos de nuestra historia.

MC.- ¿Sería necesaria la exhumación de Neruda para buscar dipirona, metales pesados, veneno y la metástasis del cáncer?

CR.- Creo que sí, tras lo que he podido recabar, los chilenos merecemos conocer las verdaderas causas de la muerte del vate, también lo merece su familia. Si bien eso se encuentra en manos del Servicio Médico Legal, que hasta el momento opina que la exhumación no es necesaria, existe el informe de un especialista canadiense que cree que con la actual tecnología y a pesar de la cercanía del cuerpo al mar, si es posible obtener conclusiones importantes. Lo que jamás se puede presumir es la buena fe de los agentes de la dictadura y sus colaboradores, y eso obliga por conciencia a que se realice una investigación lo más diligente posible en todos los casos y ni qué decir de un hombre de tanta importancia y además militante comunista.

MC.- El 31 de julio, publicaste un nuevo reportaje en Ñ: “La sombra de Neruda”, sobre Homero Arce, el secretario del poeta. ¿Por qué extendiste la investigación al resto de los colaboradores de Neruda que fueron torturados en dictadura?

CR.- Creo que esto de algún modo refuerza la duda de si Neruda fue un objetivo militar o no, pero mi labor es dar a conocer algunos hechos, son los lectores los que formarán su propia opinión. Homero Arce fue el corrector y mejor amigo de Neruda, fue secuestrado golpeado hasta que le hundieron el cráneo y murió de una manera muy cruel, estamos hablando de un hombre que ya era un anciano y que fue secuestrado mientras cobraba su jubilación, lo interrogaron ¿qué le habrán preguntado? Eso es algo que nunca sabremos. Este suceso ocurre en febrero de 1977, cuando la represión estaba en su punto más alto. Por otro lado, el chofer de Neruda estuvo prisionero en el estadio nacional y Jaime Maturana en Villa Grimaldi, digamos que al menos hubo un ensañamiento con el círculo más cercano de Neruda.

MC.- Localizaste en Recife (Brasil) a Alejandra Arce, la sobrina nieta de Homero Arce dio a conocer que investigó –en 1992- el asesinato del secretario de Neruda y la trágica muerte de Laura Arrué. ¿A qué resultados llegó Alejandra Arce con sus pesquisas?, ¿tiene sentido para Alejandra Arce la teoría del asesinato de Neruda?

CR.- Sí, ella tiene sospechas, como la mayoría de los cercanos a Neruda y Homero Arce, Alejandra Arce hizo su propia investigación donde confirmó que su tío abuelo, Homero Arce, fue secuestrado, brutalmente golpeado y después abandonado en el jardín de su casa. Esto también lo confirma Laura Arrué de manera más sutil en su libro Ventana del Recuerdo y los vecinos de Homero Arce. Para ella Homero fue perseguido por su amistad con Neruda.

MC.- Alejandra Arce declaró: “Los que la seguían y aún siguen a Matilde Urrutia me parecen fieles al comercio y no a la literatura” (Ñ 31/07/2012). El 5 de mayo se cumplió el centenario de Matilde Urrutia, ¿no te parece un buen pretexto para desmitificarla o revisar su rol en la actual administración del legado de Neruda?

CR.- La historia de Homero Arce no se le ha dado el lugar que merece, pero la historia a veces está hecha por personas llenas de egos, intereses económicos e individualismos, muerto Neruda, se borró a Homero Arce de sus memorias, desconozco los motivos que tuvo Matilde Urrutia para hacerlo. No sé si es momento para criticar la labor de Urrutia, quien ha sido criticada también por no haber investigado las verdaderas causas de la muerte de su esposo. ¿Pero quién podría haber tenido el valor de hacerlo? Estamos hablando de una viuda, cuyas casas habían sido saqueadas y destrozadas por los militares, apenas pudo enterrarlo en un funeral lleno de agentes de Pinochet vigilando la concurrencia de militantes comunistas para dejarse caer. Que ella hubiera tenido el valor de hacerlo era una sentencia de muerte. Más que revisar su labor y desmitificarla me gustaría ver a la Fundación Neruda como parte querellante en este caso. Mi opinión es que la Fundación no representa el legado de Neruda, pero en eso no voy ahondar más.

MC.- Matilde Urrutia heredó al abogado Juan Agustín Figueroa la presidencia vitalicia de la Fundación Neruda en 1982, recientemente el abogado declaró: “La exhumación de Neruda sería un verdadero acto de profanación” (Radio Bío-Bío 05/12/2012). ¿Qué te dice la negativa de la Fundación Neruda para esclarecer la muerte del poeta?

CR.- Creo que al menos deberían considerar las circunstancias en las que se dio su muerte, apoyar la investigación ahora que las sospechas están dadas. Neruda es una de las figuras que tuvo mayor proyección internacional en nuestro país, no sólo por el Premio Nobel, sino también por su solidaridad y ayuda humanitaria incansable. Si se han sembrado dudas por qué no apoyar una investigación, sobre todo cuando sabemos cómo han terminado las investigaciones de Eduardo Frei Montalva, José Tohá y recientemente el general Alberto Bachelet. Hoy ya sabemos que Neruda no murió de cáncer, insisto ni estaba agonizando como hasta hace un tiempo ignorábamos. Más que bueno o malo, creo que es inexplicable que la Fundación Neruda se haya opuesto a la investigación y se dedique a desacreditar testigos. Estuve con Manuel Araya y me parece una persona absolutamente confiable. Todos sus dichos los pude corroborar en las memorias de la propia Matilde Urrutia, las declaraciones a la prensa de la época y contrastar con otros testigos quienes apoyan completamente su versión, además de que tiene una memoria prodigiosa. Tras tratar de conocer el paradero de los miles de detenidos desaparecidos, hoy es el momento de sacar estas historias a la luz, como la de Neruda, Alberto Bachelet y las que seguirán apareciendo, es la única forma de terminar con las heridas abiertas en Chile. ¿Qué discurso corre para la Fundación si niegan esta historia o banalizan los hechos? No lo entiendo.

MC.- Finalmente, ¿escribirás un libro sobre el presunto asesinato de Neruda?

CR.- Tengo las ganas, pero no he visto mucho interés de algunas editoriales chilenas de publicar esta historia, me encantaría dedicarme a investigar por completo lo que aún queda por contar para un trabajo de largo aliento. Tengo la convicción que estos temas se deben escribir. A pesar que nuestra generación ya está absuelta de toda culpa y de las omisiones de nuestros abuelos o padres, estamos marcados por las atrocidades cometidas en dictadura. Hay un libro muy bueno sobre el nazismo de Bernhard Schlink que se llama el “El lector”, allí hay una frase que dice: “el pasado que nos marca y con él debemos vivir” y otra que dice: “lo que sentimos no es importante, lo único que importa es lo que hacemos”. El punto es que seguiré escribiendo este tipo de temas y Revista Ñ es un medio prestigioso para ello. En Chile no se puede escribir de derechos humanos sin dejar ronchas, menos cuando aún hay torturadores libres vestidos de alcaldes u otros cargos. Ojalá con esta entrevista alguna editorial se interese. Esperemos, quién sabe.

Gonzalo Martínez Corbalá: “La exhumación de Neruda sería útil para salir de dudas del presunto asesinato”

Ma04e1cul-2éxico DF.- En entrevista con Clarín.cl Gonzalo Martínez Corbalá (1928), habla del juicio que investiga el presunto asesinato de Neruda: “No tendría ningún inconveniente de regresar a Chile para declarar ante un Juez en la querella del abogado Eduardo Contreras, si mi testimonio tuviera alguna importancia relacionada con el esclarecimiento de la muerte de Neruda. Sostengo lo que declaré a La Jornada: Neruda no estaba catatónico en la víspera de su muerte. Yo no sé científicamente si el veneno se conservaría tantos años en los huesos, la exhumación de Neruda sería útil para salir de dudas ante la denuncia de un presunto asesinato”.

Autor de los libros: Instantes de decisión. Chile 1972-1973 (Editorial Grijalbo, 1998) y La historia que viví (La Jornada, 2003); el Ingeniero Gonzalo Martínez Corbalá reconstruye los hechos de 1973 en torno a Neruda, durante una extensa entrevista con Clarín.cl que comenzó en las oficinas del Archivo fotográfico Casasola y en el domicilio del entonces Embajador de México en Chile: “Con el poeta hablamos de su proyecto Cantalao –una ciudad para artistas e intelectuales en las alturas de Isla Negra-, solía conversar de historia y arte de México, de la exposición Carrillo Gil, que se inauguraría el 13 de septiembre de 1973, en el Museo del Parque Forestal, Neruda escribió el texto de presentación del catálogo, la colección incluía 272 pinturas de Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, Tres hombres fue el último texto que escribió Neruda de puño y letra, con su característica tinta verde”.

MC.- Ingeniero, ¿cuándo conoció a Neruda?

GM.- Conocí al poeta Pablo Neruda en Isla Negra, fui con mi esposa en respuesta a una invitación telefónica que nos hizo Pablo, dos días después de llegar a Santiago de Chile y presentar mis cartas credenciales como Embajador de México, el 1 de septiembre de 1972. Almorzamos con Pablo en su recámara, porque se le dificultaba caminar; regresamos varias veces a la casa de Isla Negra.

MC.- Creí que lo había conocido antes, porque en 1942 el joven estudiante Luis Echeverría Álvarez le pidió un inédito a Neruda para la revista universitaria que dirigía en la UNAM, el poeta le regaló: “Un canto para Bolívar”, ¿Neruda recordó a Luis Echeverría?

GM.- Sí, Neruda lo recordó, incluso cuando Luis Echeverría y López Portillo hicieron un viaje juntos a Chile en un buque carguero desde México, eran muy jóvenes. En México se hablaba mucho del Presidente Pedro Aguirre Cerda, de los primeros sindicatos y partidos políticos en Chile, en específico del Partido Radical de Copiapó, porque desde aquella mina chilena llevaron a México una colaboración en oro y plata al Presidente Benito Juárez, para su combate en la guerra de intervención francesa. Mi primera visita oficial fuera de Santiago fue a Copiapó, llevé una estatua de Benito Juárez que se instaló en la alcaldía.

MC.- ¿De qué temas conversó con Neruda?, ¿le preguntó por Lázaro Cárdenas?

GM.- Sí, Neruda admiraba al General Lázaro Cárdenas, pero había muerto cuando me nombraron Embajador de México en Chile, la última conversación que sostuve con el General Cárdenas fue camino al periférico -en su automóvil-, había llegado la noticia del triunfo de Salvador Allende en las elecciones, el General Cárdenas me dijo: “ojalá que el Presidente Allende se logre consolidar, porque será atacado por fuerzas extranjeras”.

Con el poeta hablamos de su proyecto Cantalao –una ciudad para artistas e intelectuales en las alturas de Isla Negra-, solía conversar de historia y arte de México, de la exposición Carrillo Gil, que se inauguraría el 13 de septiembre de 1973, en el Museo de Bellas Artes del Parque Forestal, Neruda escribió el texto de presentación del catálogo, la colección incluía 272 pinturas de Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, Tres hombres fue el último texto que escribió Neruda de puño y letra, con su característica tinta verde.

MC.- ¿Dónde quedó el original del texto nerudiano “Tres hombres”?

GM.- Se extravió en el despacho del entonces presidente Luis Echeverría Álvarez, lo llevé a su oficina para que se imprimiera el catálogo en México -te voy a regalar uno fechado en 1973- el texto de Neruda también salió publicado en el periódico Excélsior que dirigía Julio Scherer; cuando Matilde Urrutia viajó a México en 1978, me preguntó por el original del texto Tres hombres, le dije que no lo encontrábamos y la viuda me retó, argumentado que era un regalo de Neruda para mí, que debí cuidarlo.

MC.- Por invitación del abogado Joan Garcés fue a Europa para declarar en el Caso Pinochet, ¿iría a declarar ante el juez chileno Mario Carroza para esclarecer la muerte de Neruda?

GM.- Efectivamente, fui a Madrid invitado por Joan Garcés para declarar en el Caso Pinochet ante el Juez Baltazar Garzón, dejé mi libro Instantes de decisión. Chile 1972-1972 (Grijalbo, 1998) como un testimonio adicional a lo que dije verbalmente en la Audiencia Nacional de España. Ahora no tendría ningún inconveniente de regresar a Chile para declarar ante un Juez en la querella del abogado Eduardo Contreras, si mi testimonio tuviera alguna importancia relacionada con el esclarecimiento de la muerte de Neruda. Sostengo lo que declaré a La Jornada: Neruda no estaba catatónico en la víspera de su muerte.

MC.- En la muerte del Presidente Salvador Allende usted escuchó las dos versiones desde el 11 de septiembre de 1973; ¿nunca sospechó del presunto asesinato de Neruda?

GM.- No, para ser sincero nunca había escuchado la versión de un posible asesinato, hasta que leí la entrevista con Manuel Araya en el semanario Proceso, quedé muy sorprendido, no lo había pensado.

MC.- El periódico El Mercurio -en su edición del 24 de septiembre de 1973- informó que una “inyección le produjo el paro cardíaco a Neruda”; pero el certificado médico asegura que fue una “caquexia cancerosa”…

GM.- Lo que puedo decir con toda seguridad y certeza, es que cuando yo hablé con Neruda al medio día -del 22 de septiembre de 1973-, habíamos convenido la partida a México como “Huésped distinguido”, pero en ningún momento se percibía en él un estado catatónico, si lo que quieren decir es que Neruda no estaba en pleno uso de sus facultades mentales yo lo desmentiría en cualquier parte, ante cualquier persona. En la Clínica Santa María me pareció ver a Neruda con la conducta normal de un enfermo –no al borde de la muerte-, como la primera vez que conversé con él, haciendo bromas, preocupado por sus amigos, por sus libros y por su viaje a México, al despedirme en la Clínica Santa María le dije: “don Pablo nos vamos el lunes”.

MC.- El abogado Rodolfo Reyes, familiar consanguíneo de Neruda, respaldó la querella de Eduardo Contreras, incluso afirmó que autorizará la exhumación de su tío poeta, a diferencia de la Fundación Neruda que se niega a cualquier investigación…

GM.- Qué buena noticia saber que le sobrevive un sobrino a Neruda y que está dispuesto a esclarecer la muerte del poeta; yo no sé científicamente si el veneno se conservaría tantos años en los huesos, la exhumación de Neruda sería útil para salir de dudas ante la denuncia de un presunto asesinato.

MC.- ¿Qué piensa ante la apertura del debate sobre el legado de Neruda?, lo pregunto porque recientemente “Proceso” y “La Jornada” han publicado los testimonios de Raquel Tibol, de Manuel Araya y de usted…

GM.- Todavía está presente el interés por lo sucedido durante el golpe de Estado, su significado político y económico; todavía se discute la vía chilena al socialismo, en México se recuerda con mucho cariño al Presidente Salvador Allende y siempre que imparto una conferencia, me preguntan por los últimos días de Neruda, el poeta tenía muchísimos amigos artistas y escritores de México.

MC.- En el libro “Instantes de decisión” (1998), usted menciona el proyecto “Cantalao” porque Neruda se lo explicó en persona (página 239); tiempo después, ¿estudió los estatutos de la Fundación Cantalao?

GM.- No, después de mi salida de Chile, durante dos años permanecí en el trabajo diplomático en África, Medio Oriente y Cuba, no seguí la historia del proyecto Cantalao, yo lo di por terminado con la muerte de Neruda, pero según me dices existen documentos legales y habría que respetarlos, Neruda dejó designado su patrimonio a la Fundación Cantalao.

MC.- ¿Recibe noticias sobre el pésimo manejo de la Fundación Neruda?

GM.- Me han llegado noticias y opiniones de algunos amigos en Chile, en el sentido del mal manejo de la Fundación Neruda, en especial de la administración de La Chascona. Leí el reportaje sobre la inversión del copyright de Neruda en la empresa de un asesor de Pinochet, qué horror.

MC.- Finalmente, Matilde Urrutia le dio a guardar los originales de las memorias de Neruda: Confieso que he vivido (1974), ¿dónde quedaron los manuscritos?

GM.- Eran los manuscritos originales en tinta verde, los traje a México en valija diplomática, se los entregué a Matilde Urrutia junto a las fotocopias que habíamos sacado por seguridad en la Embajada. Yo pregunto: ¿qué pasó con los papeles escritos a mano por Neruda?, deben tener un gran valor bibliográfico e histórico, deberían exponerlos en alguna biblioteca o museo para evitar suspicacias sobre un probable robo.

Torbjörn Björlund: “Queremos que el testamento de Neruda se cumpla, integramos un Comité de parlamentarios”

torbjornbjorlundMéxico DF.- En entrevista digital desde Estocolmo, Torbjörn Björlund, diputado del parlamento de Suecia y presidente del Comité en Defensa del Legado de Pablo Neruda, habla de los esfuerzos políticos y diplomáticos para recuperar la última voluntad del Nobel chileno: “Queremos que el deseo testamentario de Pablo Neruda se cumpla, y su herencia pertenezca al pueblo de Chile. Desde la distancia seguimos la lucha del pueblo de Chile; tenemos un interés especial en la última voluntad de Neruda y en la lucha por una verdadera democracia en Chile. Estamos en constante seguimiento de los procesos en torno al testamento de Pablo Neruda, en que su deseo manifiesto pertenezca al pueblo de Chile”.

MC.- La Asociación de Estudios Obreros de Suecia inauguró la exposición de la Biblioteca Neruda de la Universidad de Chile en 1966, y por todos es conocido que Neruda recibió el Premio Nobel de Literatura en 1971, ¿qué significa Pablo Neruda en la historia cultural de Suecia?

TB.- Pablo Neruda ha ejercido una gran influencia en la historia cultural de Suecia. Por supuesto, lo más notable es en relación a la concesión del Premio Nobel de Literatura, y claro está, en relación a los sucesos del golpe de Estado en Chile. Su oposición a las dictaduras era bien conocida, y podría, en vida, haberse transformado en un potente símbolo contra la dictadura. Su obra literaria ha sido muy difundida en Suecia. Hoy en día Neruda no tiene la misma actualidad. Sin embargo, las generaciones que vivimos la época del golpe de Estado lo tenemos en la memoria. Con los años su obra aún demuestra el gran cariño de Neruda a su pueblo y a la humanidad.

MC.- Allan Petterson compuso la Sinfonía No. 12, basada en una traducción de Arthur Lundqvist del Canto General. ¿Conversó alguna vez con ambos personajes de la cultura sueca?, ¿se ha reeditado la sinfonía para que los jóvenes la escuchen?

TB.- Lamentablemente nunca tuve la oportunidad de conocer a esas grandes personalidades de la cultura sueca. No puedo sino lamentar el hecho de haber sido tan joven en aquella época cuando esos dos gigantes de la cultura de nuestro país fallecieron. Sé que no se ha hecho una edición de la Sinfonía No. 12 de Allan Petterson, y es lamentable. Es de esperar que en el futuro algún director se atreva a hacerlo. Pienso que atraería a las nuevas generaciones.

MC.- ¿Por qué varios parlamentarios suecos integraron el Comité en defensa del legado nerudiano?

TB.- En primer lugar porque queremos que el deseo testamentario de Pablo Neruda se cumpla, y su herencia, como deseaba el poeta, pertenezca al pueblo de Chile. Desde la distancia seguimos la lucha del pueblo de Chile; tenemos un interés especial en la última voluntad de Neruda y en la lucha por una verdadera democracia en Chile.

MC.- ¿Qué iniciativas llevan a cabo en el Comité?

TB.- Hemos escrito la petición, a diferentes autoridades, con el objeto de hacer una revisión total del legado de Pablo Neruda. Preguntamos: ¿son intereses privados o el pueblo de Chile sus herederos? Estamos en constante seguimiento de los procesos en torno al testamento de Pablo Neruda en que su deseo manifiesto pertenezca al pueblo de Chile. También hacemos un trabajo de extensión con el objeto que muchos más se integren a este esfuerzo de preservar tanto la memoria como el legado de Pablo Neruda.

MC.- ¿Hubo alguna respuesta del gobierno de Chile a la solicitud del Comité en defensa del legado nerudiano?

TB.- No, no ha habido respuesta, no es algo que hayamos visto. Y, es un tanto sorprendente, incluso aunque el gobierno que es muy de derecha y neoliberal, de ninguna manera han intentado consultar con nosotros para ver y trabajar la situación en forma positiva. La pregunta es: ¿estarán ellos interesados en resolver la situación del derecho del pueblo de Chile con respecto al deseo de Pablo Neruda?

MC.- Para conmemorar el Nobel que recibió Neruda, el gobierno de Salvador Allende publicó la “Antología Popular 1972”, ¿estarían interesados en reunir los poemas traducidos al sueco y el prólogo de Salvador Allende para difundir el proyecto de la Antología Popular 1972?

R.- ¡Por supuesto que sí!, sería muy importante publicar la Antología Popular 1972 en Suecia y, creo que, llamaría la atención sobre el proceso judicial abierto con respecto a la muerte de Pablo Neruda, además se recuperaría un pedazo de la historia cultural de la humanidad.

MC.- Pablo Neruda designó a las universidades, a los sindicatos y a la Sociedad de Escritores como albaceas de sus derechos de autor, pero no se ha cumplido la última voluntad del poeta. ¿El Comité sueco podría extender su solicitud para estudiar no sólo el caso de la Antología Popular 1972, sino el incumplimiento de la Fundación Cantalao?

TB.- Si lo podríamos hacer. Creemos que es inexcusable que no se haya protegido el deseo testamentario de Pablo Neruda. Pensamos a firme que las instituciones nombradas, y que eran llamadas a rescatar el deseo de Pablo Neruda, hayan fracasado en la misión testamentaria del poeta.

MC.- El embajador sueco Harald Edelstam acompañó a Pablo Neruda en la Clínica Santa María y asistió al funeral del poeta, ¿recuerda las declaraciones del embajador Edelstam sobre la muerte de Neruda y los crímenes de la dictadura?

TB.- Sí, recordamos los hechos. Las últimas generaciones no tienen una visión actualizada de aquellos trágicos sucesos, sin embargo hace un par de años se hizo una película en que se relataba esta violenta historia, estas informaciones son una cuestión de generaciones; la película al informar aquella parte de la historia logró que otras generaciones se informaran de aquella época. Neruda y Edelstam fueron, a partir de la película, conocidos por las generaciones actuales. Existe ahora en Suecia una Fundación Harald Edelstam que no tiene fines de lucro.

MC.- A partir de la denuncia de Manuel Araya –el chofer de Neruda-, se inició una investigación judicial para esclarecer la muerte del poeta, ¿recibieron noticias en Suecia sobre el presunto asesinato de Pablo Neruda?, ¿qué piensa al respecto?

TB.- Sí, la noticia llegó a Suecia con bastante rapidez, lamentablemente no tuvo la cobertura periodística que debiese haber tenido, pero aún así dio lugar a un debate acerca de cómo había sido la situación en el momento del golpe de Estado. Yo no puedo determinar si Pablo Neruda fue asesinado o no, pero pensando en la brutalidad en cómo se fusilaban opositores y dada la crueldad del régimen de Pinochet no me extrañaría que lo hubiesen asesinado.

MC.- Finalmente, ¿qué haría el Comité si las investigaciones demuestran que Neruda fue asesinado por una negligencia médica o por una operación de la dictadura?

TB.- En el caso de demostrarse el asesinato exigiríamos una investigación acerca de las circunstancias en que murió y exigiríamos que los culpables sean procesados en tribunales. Es de suma importancia para el pueblo de Chile saber cómo murió su poeta nacional.